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madrid - barcelona

Madrid - Barça: EL IMPARCIAL plantea las posibles hojas de ruta de Mourinho y Guardiola

sábado 10 de diciembre de 2011, 06:10h
El clásico que se avecina representa un desafío para los analistas más prestigiosos del balompié. Muchas son las incógnitas que un partido de esta dimensión ofrece al espectador, ya que la relevancia de los 90 minutos convierte cada movimiento táctico en un enigma para el rival. Mourinho y Guardiola tratarán de sorprender al banquillo de enfrente con un cambio de estrategia, una modificación de la posición de un jugador en concreto o la inclusión en el once inicial de un nombre que no figuraba en las quinielas. El Imparcial trata de desenredar este laberinto en las horas previas al “clásico”.


El estadio Santiago Bernabéu acoge el partido más tenso del universo futbolístico actual y, en la práctica, el primer capítulo del desenlace de la Liga BBVA 2011-2012. Por ende, el interés que despierta cada movimiento de los protagonistas alcanza un nivel muy elevado. Los días previos al duelo conforman un paisaje de conjeturas sobre el guión que dispondrán los entrenadores, declaraciones que encienden el ambiente del partido -que en esta ocasión han llegado de boca de actores secundarios como Joan Gaspart o Ramón Calderón- y recopilaciones de vídeos que rememoran las glorias y miserias de los dos contendientes, hasta que la pelota eche a rodar bajo la mirada atenta de más de 400 millones de personas.

Los últimos precedentes muestran que ambos entrenadores han introducido variantes con respecto a sus disposiciones tácticas y en relación con el nombre de las piezas de su ajedrez. Si trasladamos el foco de análisis al 2009, nos encontramos con una de las variantes diseñadas por Guardiola para poner en práctica en el “clásico” del coliseo madridista que más repercusión han tenido en el balompié de estos últimos años: el entrenador catalán dibujó la figura de falso delantero asignada a Leo Messi. El argentino jugó en el centro de la delantera con los arietes natos -Henry y Eto´o en banda- pegados en banda. El resultado fue rotundo: 2-6 al Madrid de Juande Ramos y la Liga en el bolsillo. Otro de los movimientos maestros de estas últimas ediciones se encuentra en el duelo de la final de la Copa del Rey de la pasada temporada. Mourinho innovó con la inclusión de Pepe en el mediocentro para aumentar la intensidad defensiva y adelantar la presión, y el trofeo viajó al club madrileño.


Contemplando estos precedentes, nadie descarta un nuevo giro de timón de los gurús del banquillo de este siglo XXI. Cuentan con dos de las mejores plantillas de las últimas décadas para diseñar la hoja de ruta que crean conveniente y amarrar tres de los seis puntos más importantes del campeonato español y, por extensión, del ejercicio futbolístico que concluye el mayo próximo. Ambos preparadores se conocen hasta el extremo. Disponen de una base de datos del rival inmejorable, ya que sus equipos se han enfrentado directamente en más de diez ocasiones. Por ello, el catalán y el luso saben cuál suele ser el punto de partida de su oponente, cómo reacciona cuando se gesta una situación comprometida (expulsión) y, sobre todo, como mueve las fichas cuando siente el peso de jugar para ganar el partido y no conformarse con defender un resultado. Este argumento refuerza la posibilidad de una nueva inclusión de una jugada novedosa que erosione la sabiduría mutua adquirida con la experiencia. El IMPARCIAL desgrana a continuación las posibles hojas de ruta de Madrid y Barça en el “clásico” de este sábado

Real Madrid
Jose Mourinho cuenta con varios caminos a seguir para tratar de romper la racha de Guardiola en el Santiago Bernabéu, donde todavía no conoce la derrota (tres victorias y dos empates). La versatilidad de jugadores como Pepe, Arbeloa, Coentrao o Lass permiten al preparador luso una amalgama de posibilidades que recorren un abanico de apuestas ofensivas y defensivas más o menos desestabilizadoras del equilibrio colectivo. Sin embargo, este diario examina los dos esquemas principales que “Mou” podría emplear en este encuentro:

- Mismo esquema con la variante más o menos ofensiva
Esta es la opción que aportaría coherencia a la trayectoria que ha dibujado el bloque madrileño en lo que va de temporada y que le ha conferido el récord de victorias consecutivas -quince en todas las competiciones-. Sobre un dibujo de [red]cuatro defensas, dos mediocentros, dos extremos, un mediapunta y un delantero centro[/red], Mourinho juega con sus piezas para apostar por la posesión del balón o por lanzar la contra con seguridad y precisión en el pase. Esta opción otorga vital importancia a la figura de los carrileros (con Marcelo sobre todo), la del creador de juego (Xabi Alonso), y la movilidad de los trecuartistas (Özil, Kaka o Di María). La red de conexiones en el medio campo obliga a disponer de jugadores más técnicos que físicos, por lo que el equilibrio táctico se resiente. Sin embargo, la elección de esta opción confirmaría que el Real Madrid está dispuesto a pelear la posesión del balón al Barcelona y jugar de tú a tú en un encuentro abierto.

- Trivote en el centro del campo y apuesta por la contra
Esta posibilidad recrea la única ocasión en la que el Madrid le ha ganado un título al Barça desde que arrancó la era Guardiola. Sobre un sistema con [red]cuatro defensas, tres mediocentros y tres jugadores más adelantados[/red], el equipo madrileño despliega todo su rigor táctico colectivo, la intensidad transformada en presión asfixiante y se ciñe al contraataque como estilo de juego. Este esquema reduce la posesión del balón aunque la posibilidad de robo en campo contrario puede provocar que las ocasiones de gol no escaseen. Sin embargo, la participación de jugadores de corte creativo queda limitada y ganan terreno los recuperadores, con Pepe y Lass como adalides. No sería necesaria la incorporación del central luso al centro del campo, como en ocasiones pasadas, pero sí la participación implicada en labores defensivas de los atacantes. Esta solidaridad de esfuerzos mermaría el rendimiento ofensivo de jugadores como Benzemá o Di María, pero aseguraría la erosión de la fluidez combinativa blaugrana, su principal herramienta.



Barcelona
La amalgama de posibilidades que maneja Pep Guardiola resulta más reducida que la del conjunto madridista, ya que se antoja muy complicado que el entrenador azulgrana renuncia a su bandera del monopolio del balón. Pero, el técnico catalán baraja varias opciones para dotar a su centro del campo de más o menos hombres, sacrificando la profundidad de su estilo en pos de reforzar la batalla por la posesión de la pelota. Estas son las dos versiones del esquema que ha convertido al Barcelona en un ejemplo para mostrar en las escuelas de fútbol:

- Mismo esquema, apuesta segura
El dibujo que ha erigido a este club en el monopolizador de la estética futbolística en los últimos años cuenta con el respaldo de los brillantes resultados cosechados. Sobre un guión consistente en [red]cuatro zagueros, un mediocentro recuperador, uno creador, un conector más adelantado y tres atacantes[/red], Pep ha establecido la estructura de uno de los bloques que mejor fútbol ofensivo han practicado desde que se inventó este deporte. Con la premisa de guardar el balón y recuperarlo lo antes posible -presión a toda cancha mediante-, este dibujo permite a los jugadores más técnicos de equipo moverse a sus anchas. Movimiento constante con o sin balón bajo la batuta de Xavi, Messi e Iniesta se erigen como los desestabilizadores. Los laterales largos confirman la querencia por mantener el balón en su poder y los movimientos a la espalda de la defensa rival de los dos puntas abiertos son el as en la manga de este esquema ganador.

- Tres centrales en busca del monopolio del balón
Esta es la variante que ha inventado Guardiola y ha probado en estas 15 jornadas de Liga. Sobre la base de [red]tres jugadores más retrasados, los carrileros se unen al centro del campo formando una línea de cinco jugadores que cuentan con los tres atacantes por delante[/red]. Esta opción se argumenta con la intención de Pep de ahogar la creación de Xabi Alonso poblando de piezas su zona de influencia, para robar y salir rápido con más efectivos. Sobre este esquema gana protagonismo Dani Álves e, incluso, Mascherano y Adriano/Cuenca -el primero como tercer central y el segundo en la figura de carrilero derecho-. Esta posibilidad generaría un problema serio a la capacidad combinativa de los madrileños, tan focalizada en la figura de Alonso. Sin embargo, generaría desajustes defensivos si los merengues logran pasar la línea de presión blaugrana y montan un contraataque. ¿Es arriesgado salir con este dibujo en el Bernabéu? Considerando que el objetivo es robar y jugar el estilo Barça, relativamente. El peligro se convierte en un riego real si la coordinación defensa-mediocampo no es precisa y se generan espacios entre líneas.



Sobre el tapete estas son las vías a seguir por los entrenadores que reeditan este sábado un nuevo e interesante episodio de su batalla particular. Con la duda de la participación de jugadores como Higuaín, Puyol, Villa, Fábregas o Lass, este “clásico” se antoja como un nuevo duelo de los mejores jugadores del mundo, pero, también, de los estrategas más brillantes de este deporte.


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