Andoni Ortúzar habría presionado para salvar a la compañía, por cuyo rescate cobraron mordidas el ex presidente de la SEPI y el empresario Antxon Alonso, además de Leire Díez.
El empresario clave en la presunta corrupción del entramado navarro puso en contacto al secretario de organización socialista y al coordinador general de Bildu.