Comienza en Valdebebas un evento que no tienen París, Londres o Berlín, con un amplio dispositivo de seguridad y un refuerzo importante en el transporte público.
El mundo vuelve a girar su mirada hacia Madrid. El excelso trabajo realizado entre el Gobierno autonómico y la alcaldía de la ciudad convenció a la Federación Internacional de Motociclismo (FIA) y a los gestores del Mundial de Fórmula Uno para que el Gran Premio de España regrese a la urbe española del 11 al 13 de septiembre (y se mantenga aquí durante los próximos nueve años). Tal y como sucediera con el histórico aterrizaje de la NFL en el estadio Santiago Bernabéu, las autoridades han logrado un hito que pasará a los anales del deporte español y madrileño. Porque este fin de semana se va a desarrollar en el entorno del recinto ferial IFEMA un capítulo especial de la élite mundial del automovilismo. Una cita que las grandes capitales del planeta se pelean por acoger (no la tienen París, Londres, Berlín ni Roma). Se trata del regreso a Madrid de la F1 después de 45 años de ausencia.
La F1, otro acontecimiento mundial impulsado por Madrid
Los regidores del campeonato se frotan las manos, pues saben que Madrid va a propulsar la relevancia de su producto (el piloto argentino Franco Colapinto ha proclamado que "es muy bueno para este deporte tener a Madrid de vuelta"). Y van a poder disfrutar de un circuito nuevo, que promete espectáculo, que va a poner a prueba a los pilotos y que aspira a convertirse en una de las referencias del calendario de la Fórmula Uno. El trazado, denominado MadRing, cuenta con 5.419 metros repartidos en zonas de alta velocidad que se alternan con frenadas bruscas; áreas más técnicas que se entrelazan con exigentes curvas largas de alta carga; y la guinda, cambios de pendiente que harán las delicias del aficionado. En total se despliegan 22 curvas y las condiciones obligarán a las escuderías a competir con neumáticos de gama media (los duros, medios y blandos).
Con todo, en cada una de las 57 vueltas al circuito que pauta este Gran Premio -casi 308 kilómetros en total- los focos se centrarán en una curva emblemática, la duodécima del trazado y que no tiene par todo el Mundial: la 'Monumental'. Esta es una de las grandes razones por las que el MadRing va a multiplicar su dimensión en este deporte de manera automática. La curva, nombrada de ese modo en un guiño a la plaza de toros madrileña, posee 550 metros de longitud (es más larga incluso que la recta de salida y meta, que mide 523 metros) y llega a adquirir una pendiente máxima del 24%, lo que llevará a los monoplazas a tener que rodar inclinados. Los pilotos la completarán en unos seis segundos y es la cima de la exigencia que auguran Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin). Ambos, ídolos de la parroquia local que llenará las gradas (todas las entradas se han agotado con antelación), han admitido que la senda plantea "complicaciones" y vaticinan "muchos abandonos, con coches de seguridad". George Russell (Mercedes) va más allá a afirma que "es el cirtuito con más riesgo" del calendario y Óscar Piastri (McLaren) ha precisado que "hay muchos lugares donde, si sale mal, va a salir muy mal". Todos ellos anuncian fuegos artificiales que dispararán el interés global de la competición.
La expectación entre las escuderías el máxima, pues hasta este viernes nadie ha podido probar el circuito y las referencias están todavía por escribirse. Los análisis apuntan que se registrarán velocidades punta que pueden superar los 335 kilómetros por hora y los cálculos y simulaciones precisan una velocidad media de unos 212 kilómetros por hora. De este modo, el espectáculo y frenesí están asegurados y el objetivo de todos los pilotos, que ya han llegado provenientes de Monza (localidad en la que se disputó el precedente Gran Premio de Italia) será tomar el testigo del último campeón de Fórmula Uno en Madrid. El canadiense Gilles Villeneuve se impuso en el circuito del Jarama el 21 de junio de 1981. El principal de los aspirantes es el italiano Kimi Andrea Antonelli (Mercedes), que a sus 20 años recién cumplidos podría coronarse como el campeón más joven de toda la historia aquí. Le seguirán el segundo clasificado, Russell, y colosos como Lewis Hamilton (tercero en discordia, Ferrari) o Max Verstappen (Red Bull).
Dispositivo de seguridad y plan de movilidad
La Comunidad de Madrid (CAM) y el Ayuntamiento han elaborado un despliegue de medios a la altura de un evento que lleva el sello de Luis García Abad, director general del Gran Premio y mano derecha de Fernando Alonso cuando el genio asturiano tocó la gloria. El dispositivo de seguridad y emergencias está integrado por unos 1.350 efectivos de Policía Municipal, SAMUR-Protección Civil y Bomberos de Madrid, y cuenta, además, con la asistencia de 50 agentes de movilidad. El despliegue, que se suma al preparado por los respectivos ministerios del Gobierno de España, será efectivo principalmente en el área exterior del circuito ya que en el interior del perímetro le corresponde la responsabilidad a la FIA y los servicios privados contratados por los organizadores del evento. Eso sí, dentro se localizarán efectivos de Bomberos y del SAMUR.
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(Plano zonal del circuito MadRing | Ayuntamiento de Madrid)
Asimismo, para mejorar la experiencia de los aficionados en este circuito semiurbano -se prevé que acudan más de 300.000 personas- se ha preparado un plan de movilidad que da protagonismo al transporte público. Con el fin de evitar atascos en las zonas adyacentes al circuito, a IFEMA y al barrio de Valdebebas, el consistorio madrileño, la CAM y Renfe han diseñado un refuerzo importante y extraordinario (en algunos casos del 50%) en los servicios de Metro, Cercanías y los autobuses de la Empresa Municipal de Transporte (EMT). El recinto del MadRing está dividido en dos sectores: el Sur y el Norte. Para el buen funcionamiento de los accesos, al primer sector, localizado cerca de la entrada principal del recinto ferial, le corresponden las líneas ocho, cuatro y cinco de Metro; al segundo, situado en Valdebebas, le corresponde la línea C-1 de Cercanías. Una de las grandes ventajas de este circuito en comparación con el resto del Mundial es la enorme cercanía con el aeropuerto. El Adolfo Suárez Madrid-Barajas (y el propio centro turístico de la ciudad) se encuentra a escasos minutos de distancia en transporte público. Y a todo ello se añaden cinco lanzaderas de autobuses de la EMT que conectan el trazado con Plaza de Castilla, Avenida América o el estadio Metropolitano, donde ha quedado fijado el aparcamiento oficial para vehículos privados.
El impacto económico en Madrid
Para comprender la relevancia del aterrizaje de la Fórmula Uno en Madrid vale presentar algunas cifras. Desde el lunes han llegado a IFEMA en torno a 500 camiones para organizar un evento que en Madrid va a dejar un impacto nítido. Varios análisis de expertos en el sector hostelero apuntan que se espera que con motivo de este Gran Premio van a llegar a la capital española en torno a 45.000 turistas extranjeros, lo que ha llevado a los hoteles a alcanzar el 90% de ocupación. Además, se calcula que los negocios hosteleros se aprovecharán de este efecto con gastos diarios de unos 485 euros por turista. Y la prestigiosa consultora internacional PriceWaterhouseCoopers estima que con esta celebración deportiva se van a crear 8.850 puestos de trabajo y la carrera en el MadRing generará un impacto económico en la ciudad de 467 millones de euros.