Análisis
Hace 22 años que la administración israelí no organiza una gira diplomática por América Latina. Y es que los lazos que han unido a Israel con las naciones iberoamericanas, se han limitado básicamente garantizar el contacto de ese país con las comunidades judías de la región. Una dinámica que ahora está comenzado a cambiar, gracias a que el Ejecutivo del Primer Ministro Benjamín Netanyahu, ha manifestado su interés de comenzar a tender puentes con el “Patio trasero” de su aliado político, Estados Unidos.