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Bayern Munich - Real Madrid

El fantasma del Madrid vuelve convertido en rodillo: así juega el Bayern

martes 17 de abril de 2012, 02:39h
El Real Madrid afronta el partido más complicado en lo que va de temporada. La ida de las semifinales de la Champions League le llevan a Alemania, al Allianz Arena, la sede de la final. Allí aguarda uno de los colosos continentales que han ejercido de verdugo madridista antaño. El Bayern de Munich se enfrenta al cuadro español con hambre de títulos aliñada por las ganas de venganza con respecto a Jose Mourinho -entrenador del Inter que le arrebató la Copa de Europa de 2010-. Abanderados por Robben, Ribery y Mario Gómez, el gigante teutón se perfila como un bloque muy duro de batir capaz de desnudar al rival al primer descuido. EL IMPARCIAL presenta al rival del Real Madrid de esta noche.
El Bayern de Munich es uno de los clubes sobre los que se ha cimentado el prestigio de la Copa de Europa. Presente en las décadas en las que el fútbol continental explotó en calidad y expansión internacional, jugadores como Beckembauer, Hoeness, Rummenigue, Gerd Muller o Lothar Matthaus configuran la estirpe de super jugadores que han elevado el nombre de este club bávaro al olimpo del balompié. No en vano, en las vitrinas del club lucen cuatro Copas de Europa, la última conquistada en el 2001 ante el Valencia.

Amén de la ilustre historia que engalana al Bayern cabe destacar el aroma a tradición futbolística que emana de los duelos ante el Real Madrid. Un total de 18 enfrentamientos conforman los intensos precedentes que han disputado estas dos instituciones, con balance positivo para los alemanes -diez victorias por los seis triunfos madrileños-. De hecho, cuatro semifinales de Champions League han acogido esta batalla.

Sin embargo, la motivación inherente a un partido de talla semejante viene atizada por la inyección que le proporciona la sed de venganza que el grueso de la plantilla teutona siente cuando se enfrenta a Jose Mourihno. El entrenador portugués derrotó al Bayern en la final de la Copa de Europa de 2012, disputada en el Santiago Bernabéu, rompiendo de la manera más cruda los sueños de reconquista continental de uno de los gigantes de esta competición que sufre el destierro de la gloria desde hace 11 años. La lucha teutona por recuperar el cetro europeo sufrió un duro revés del que se acuerda buena parte de la plantilla actual. Además, el Allianz Arena que acogerá el partido de esta noche será también el escenario de la final, es decir, la efervescencia de la animosidad alemana cuando arranque su partido ante el Madrid es incalculable.

Sobre este paisaje se antoja necesario un análisis de los gladiadores alemanes que saltarán al césped y de cómo confeccionará su ajederez Jupp Heynckes, el entrenador que entregó al séptima Copa de Europa al Real Madrid. EL IMPARCIAL presenta las armas y debilidades del rodillo muniqués.




Competitividad, orden y potencia

El bloque de jugadores que compitió en la final de Champions de 2010 se mantiene intacto en este equipo de Heynckes. Esta continuidad solidifica el orden táctico impuesto por Louis Van Gaal entonces. El actual Bayern goza de más creatividad pero su esencia es muy similar: competitividad llevaba al límite basada en el estricto orden y la potencia de cada una de sus líneas. El factor físico potencia la ferocidaz de un ataque temible que cuenta con el resguardo del equilibrio impuesto por uno de los doble pivotes más completos del planeta.

El tetra campeón continental mantiene una rígida estructura defensiva compuesta por el capitán y valuarte moral Phillip Lahm en la banda, los fuertes zagueros Badstuber y Boateng, la velocidad de Alaba en el otro lateral y la seguridad que aporta Neuer desde la portería. Por delante jugará presumiblemente el eje equilibrador del equipo -uno de los mejores del mundo- formado por el todoterreno Bastien Schweingteiger y el creador-llegador Toni Kroos. Con la retaguardia bien cubierta se lanza la fantasía y desequilibrio de Arjen Robben y Frank Ribery por las bandas, aliñados con la inteligencia de Thomas Müller -entre los tres mejores jugadores del Mundial de Sudáfrica- y la pegada de Mario Gómez -11 goles en esta Champions-. Este es el bloque equilibrado, rocoso y terrorífico que se ha paseado en el campeonato continental hasta la fecha.




Ataque arrollador y defensa inestable

La nómina de jugadores de medio campo para adelante habla por sí sola. Liderados por Robben y Ribery -jugadores con la capacidad de decidir un partido en solitario-, el elenco de atacantes ha crecido en su juego hasta convertir a Mario Gómez en uno de los delanteros estrella de esta Champions. La llegada de segunda línea de dos de los mejores chutadores del mundo, Kroos y Schweinsteiger -recién recuperado de una larga lesión-, constituye una herramienta recurrente para este equipo. Además, la profundidad de los laterales, sobre todo Lahm y Rafinha, añade opciones a la intermitente presencia de Thomas Müller. Su balance goleador -22 goles- definen a este equipo como uno de los mejores ofensivamente. La intensidad de la presión conjunta y la contra se antojan como dos armas privilegiadas de este equipo.

Sin embargo, la seguridad defensiva no ejerce el rol predominante de antaño. Heynckes deberá decidir si sacrifica la profundidad de los laterales para controlar el potencial de Ronaldo y Di María. La espalda de los laterales Lahm y Alaba es un gran talón de aquiles, debido a la escasa capacidad de cobertura que encuentran los centrales Badstuber y Boateng. Potencia exenta de sabiduría táctica y seguridad con la pelota. La velocidad de los atacantes blancos podrían encontrar un filón en los espacios de un Bayern muy decidido al ataque.




Presión ambiental y variantes tácticas

El Allianz Arena se ha convertido en uno de los estadios más imponentes del continente. La afición bávara, hambrienta de títulos de renombre y acostumbrada a calentar los enfrentamientos ante el Real Madrid, tratará de jugar un papel condicionante en el partido de esta noche. No en vano, el Bayern ha ganado todos sus partidos en el Allianz, estadística coronada por el 7-0 cosechado en la vuelta de los octavos de final ante el Basilea suizo. La rampa hacia el éxito que llevó al equipo a anotar 20 goles en una semana sale del Allianz Arena.

Pero la hoja de ruta táctica puede sufrir variantes. El respeto de Real Madrid "negado" desde la tribuna mediática por ex jugadores como Beckembauer, Hoeness y Rummenigge podría provocar la apuesta de un mayor equilibrio en el centro del campo sacrificando la verticalidad en tres cuartos de cancha. La inclusión de Luiz Gustavo como pivote destructor no se descarta debido a la lesión sufrida por Schweinstegier o la intermitencia de Müller. Además, la presencia del defensivo Timoschuk en la mayoría de los encuentros del Bayern no descarta un giro defensivo a la apuesta goleadora que se pregona desde la tribuna de prensa. El ambiente triunfalista podría no estar del todo reflejado en el once inicial.

Este es el equipo que separa al Madrid de la final de Munich:

Arjen Robben



Frank Ribery



Mario Gómez



Manuel Neuer:



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