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a partir de las 20:45 (Autonómicas)

Real Madrid vs Bayern: ¿Cómo se gana el pase a la final de la Champions?

miércoles 25 de abril de 2012, 03:33h
El Real Madrid afronta la vuelta de las semifinales de la Champions League ante el Bayern Munich con la necesidad de remontar el 2-1 cosechado en el Allianz Arena. La antesala de la final se antoja como el encuentro decisivo de la competición tras la eliminación del Barcelona en la otra semifinal. Mourinho y Heynckes debaten la imposición de su sistema en un juego de equilibrios defensivos y apuestas ofensivas que decidirá un encuentro tan igualado como relevante. EL IMPARCIAL plantea algunas de las claves que decidirán el segundo finalista de la Copa de Europa 2011-2012.
"Este el partido más importante de mi vida". De este modo resumía Frank Ribery, la rutilante estrella de este Bayern Munich, su percepción ante el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League. El Santiago Bernabéu acoge este miércoles un partido con sabor a fútbol, a tradición continental, a la élite de este deporte. Real Madrid y Bayern reeditarán uno de los enfrentamientos míticos de la historia de la máxima competición europea. En el césped madrileño se dan cita dos de las instituciones más prestigiosas del balompié. No en vano, entre los dos clubes suman 13 Copas de Europa.

Tras el 2-1 sufrido en el encuentro de ida celebrado en el Allianz Arena, los pupilos de Jose Mourinho -que vienen de asestar el golpe definitivo a su eterno rival y a la Liga BBVA- están obligados a remontar. El coliseo merengue recibirá a los protagonistas con un faraónico mosaico que refleje el rostro de uno de los símbolos más queridos del madridismo: Juan Gómez "Juanito" surgirá de las gradas para rememorar el espíritu combativo y ganador de otras décadas. Está en juego redondear una brillante temporada después de sufrir la alargada sombra del Barcelona de Guardiola. Los madridistas atisban la posibilidad real de levantar la décima Copa de Europa y, con ello, sellar el cambio de escenario en la batalla por erigirse en el mejor club del mundo.

Con este paisaje y el aliño de la sorprendente eliminación del Barcelona a manos del rocoso Chelsea en la otra semifinal de la Champions, se plantea una final anticipada ante el poderoso Bayern Munich, que, si bien tiene ante sí resarcirse de la decepción sufrida en la Copa de Europa de 2010, además cuenta con la potente motivación de ser anfitrión de la antesala de la gloria. Su estadio acogerá la final de esta edición del torneo continental. Ante esta amalgama de sensaciones relacionadas con la preparación psicológica del encuentro, se antoja necesario plantear la batalla táctica y algunos de los caminos a seguir para alcanzar la remontada y tumbar al coloso alemán.



Dominio de la posesión y conclusión de cada jugada

El Real Madrid llega con la idea de trabajo reforzada tras el triunfo logrado en el Camp Nou. El encuentro de ida, muy batallado en el centro del campo, mostró que buena parte de esta eliminatoria se decidirá por la pegada de los equipos y por el dominio del balón. Mourinho ha dejado fuera de la convocatoria a Lass, su baluarte defensivo en el mediocampo. Esta decisión conduce al grupo hacia un sistema ofensivo, que busque la posesión del balón para fabricar llegadas continuas y manejar el ritmo del partido, factor que desequilibró el encuentro de ida.

Con un centro del campo físico y trabajador y una zaga más potente que ordenada, el Bayern ofreció dudas cuando el Real Madrid combinaba con fluidez. La plantilla germana ha destacado que esperan un rival volcado al ataque. Es por este detalle, y por la velocidad en las transiciones teutonas, que se antoja muy necesario no conceder contraataques. Posesiones largas sin conclusión de jugada, es decir, sin disparos a portería, pueden generar robos y transiciones rápidas y peligrosas, que podrían decidir la eliminatoria. Los detalles adquieren un peso absoluto cuando está en juego una semifinal de Champions League.



Mantener la portería a cero y cubrir el balón parado

Una victoria por 1-0 clasifica al Madrid a la final de la Copa de Europa. Este hecho provoca que no conceder tantos se convierta en un elemento necesario para pasar de ronda. La velocidad y desequilibrio de Frank Ribery y de Arjen Robben, sumados a la capacidad lanzadora desde el mediocampo de Schweinsteiger -duda para el partido- y Toni Kroos, convierten el contraataque en el arma predilecta del Bayern. Si Heynckes no da un giro de 180 grados, los alemanes batallarán la posesión desde una posición intensa en la presión. Encerrarse atrás podría no resultar productivo para un equipo que ha de mantener un 2-1 durante 90 minutos en una situación defensiva a la que no está acostumbrado.

El balón parado es, sin duda, un recurso al que el conjunto alemán confía buena parte de sus posibilidades. Con excelsos lanzadores y una pléyade de cabeceadores liderada por Mario Gómez, el juego a balón parado es la herramienta vital para su visita al Santiago Bernabéu. La efectividad de un partido planteado con pocas llegadas y a 90 minutos, los madridistas deberán reforzar su concentración defensiva a balón parado, faceta que ha castigado a los madrileños en varios partidos domésticos y continentales.



La amplitud de los laterales y la relevancia de los mejores en el partido

El guión del encuentro ofrece una incógnita en las bandas. Ambos entrenadores cuentan con sistemas que otorgan alas a sus laterales, ya que Lahm, Marcelo, Coentrao y Alaba o Rafinha poseen la calidad necesaria para apurar sus subidas hasta la línea de fondo y generar peligro. El equilibrio del partido se podría romper con el dominio de las bandas. A su vez, extremos como Özil, Di María, Robben y Ribery condicionarán la apuesta ofensiva de los laterales, ya que se antoja necesario limitar la subida de los carrileros para que estos atacantes no aprovechen los espacios a su espalda.

Una semifinal de Champions League es el terreno idóneo para que las estrellas de los equipos en competición se muestren decisivas. En este sentido, los jugadores que llegan más en forma son Cristiano Ronaldo y Frank Ribery. Ambos poseen la capacidad de resolver partidos en solitario. Con el abrumador potencial goleador como característica principal del juego del luso, Ronaldo tratará de encarrilar su carrera hacia el Balón de Oro tras conquistar el Camp Nou. Ribery, por su parte, se muestra como la referencia bávara. Su velocidad y regate se mezclan con una buena visión de juego y pegada afinada de cara a portería. Si los sistemas planteados por Mourinho y Heynckes permiten que uno de estos dos jugadores cuaje un gran partido, la eliminatoria quedará vista para sentencia.

Así fue el partido de ida




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