www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NUEVO ESPACIO FUNDACIÓN TELEFÓNICA

Arte, comunicación y nuevas tecnologías: la cultura del siglo XXI en el corazón de Madrid

miércoles 09 de mayo de 2012, 21:55h
Este miércoles se ha inaugurado el nuevo Espacio Fundación Telefónica, un punto de encuentro entre el arte, la comunicación y las nuevas tecnologías como pilares de la cultura del siglo XXI en pleno centro de la capital. En palabras del vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica, nace “un punto de conexión de la creatividad, la innovación y la cultura, sobre todo en su vertiente digital”.
La cultura de nuestro siglo tiene nueva casa. La modernidad que se deja fascinar por el pasado, la globalidad más extrema acotada por la creciente importancia de los localismos, el papel de lo físico en un mundo cada vez más cerca de lo etéreo… Características de la sociedad actual que influyen inevitablemente en la forma de entender la cultura y que han servido de guías para la concepción del nuevo Espacio Fundación Telefónica, un lugar que nace con la vocación de convertirse en punto de encuentro de la cultura del Siglo XXI en pleno corazón de Madrid.

La antigua sede de Telefónica, un edificio de 1929 en la castiza calle Fuencarral, se ha sometido a un intenso proceso de remodelación para albergar el nuevo Espacio llamado a erigirse en centro de referencia cultural, con salas de exposiciones, aulas formativas y auditorio. “Aunque es algo que no podemos conocer del todo, puesto que estamos empezando a vivirla, la cultura del siglo XXI se caracteriza por el cambio”, ha afirmado el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica, Javier Nadal.

En una entrevista con este periódico tras la inauguración del nuevo Espacio, Nadal ha reflexionado sobre “el cambio de instrumentos culturales dentro de este mundo cambiante donde la tecnología se adueña del arte y la creatividad”.

Junto al impulso artístico y la irrupción de la tecnología, el vicepresidente de la Fundación Telefónica también ha destacado la importancia de la comunicación en todo este proceso de mutación al que estamos asistiendo. “La comunicación es una pieza totalmente clave en la cultura del siglo XXI, es como el cemento que une el resto de elementos que la configuran”, ha explicado.

Las patas de este trípode que sustenta la cultura de nuestro tiempo pretenden vivir de forma perenne en este nuevo entorno con vistas a la Gran Vía e invitar al público a abandonar la posición de espectador pasivo. La participación y la interactividad, alimentadas sobre todo por las nuevas tecnologías e Internet, configuran otro de los principales objetivos de Espacio Fundación Telefónica. “No somos nada sin la participación de la gente”, ha admitido Nadal.

Por este motivo, los espacios expositivos del nuevo emplazamiento de la Fundación Telefónica se han aderezado con otro tipo de experiencias más bidireccionales en torno al arte y la cultura. Por un lado, el edificio alberga un auditorio en el que se programarán conferencias, mesas redondas, ciclos de cine o jornadas educativas, y diferentes salas destinadas al desarrollo de talleres en torno a las nuevas formas de creatividad, que van desde la robótica o al videoarte.

Por otro lado, y aprovechando la experiencia de la compañía en el campo, las nuevas tecnologías se ponen al servicio de la retroalimentación entre la cultura y su consumidor. Aplicaciones informativas y educativas para Google Play y Apple Store App, guías audiovisuales para iPhone y tabletas, catálogos adaptados a Apple y Android, maquetas interactivas o pantallas táctiles son algunas de las adaptaciones tecnológicas que se han desarrollado en el nuevo espacio para facilitar el acercamiento real y efectivo de los contenidos al ciudadano del siglo XXI.

“El objetivo es que todo el contenido del espacio esté conectado, que no sean cosas independientes sino que generen conexiones entre sí y motiven a la participación”, ha explicado Nadal, quien ha señalado, además, la importancia de la convivencia de lo digital, elemento del siglo XXI por definición, con los espacios físicos. “Queremos que esas conexiones no sólo ocurran aquí, sino que, al mismo tiempo, se puedan disfrutar en la Red y en otros espacios similares que tenemos en otros lugares del mundo, como Argentina o Perú”, ha declarado. Lo local se conjuga con lo global para “construir una red que fecunde ideas y creatividad”.

La cultura como vehículo de crecimiento
Quizá menos alentador que el resto de características de la cultura de nuestro tiempo pero igualmente real es el problema económico. En medio de la brutal crisis que afecta a la economía de todo el globo, el cultural es uno de los sectores más arrasados. Acostumbrada históricamente al sustento del dinero público, la cultura de nuestro país tiene que buscar ahora un nuevo rumbo que le permita salir del hoyo y, en opinión de Nadal, empujar hacia la salida al resto de la economía.

En este sentido, el vicepresidente de la Fundación Telefónica ha recordad que “la cultura tiene que estar ligada a la realidad social y económica” y que el papel de la empresa privada es hoy “muy importante”.

“De la crisis económica actual vamos a salir con enormes transformaciones que son, en gran medida, fruto de una cultura nueva en la que nosotros queremos participar”, ha dicho Nadal a este periódico. “Si somos capaces de contribuir desde las empresas, que es el sitio más lógico porque es donde se crea la riqueza, a que haya un cambio cultural, ayudaremos enormemente a la salida de la crisis”, ha opinado.

La importancia del espacio
“Lo importante es que queremos no sólo participar de lo que está pasando ahora, sino hacer ver que en el pasado también fueron capaces de transformar el mundo de forma extraordinaria y que nosotros también podemos hacerlo”. Como una gran metáfora, el propio edificio que alberga el Espacio Fundación Telefónica refleja ese espíritu innovador que empapa la cultura contemporánea.

Construido entre 1926 y 1929, el número 3 de la calle Fuencarral también fue, en su época, pionero. Simbolizó los avances del nuevo siglo, no sólo en la innovación tecnológica, sino también en el cambio arquitectónico de la propia ciudad, al convertirse en el primer rascacielos de Europa y, durante casi un año, también en el más alto.

El nuevo proyecto, dirigido por el arquitecto Miguel Ángel García Alonso, director del estudio Quanto Arquitectura, que ha contado también con la participación de Moneo Brock Studio, juega con la conservación de elementos antiguos, como una de las paredes de ladrillo original que pervive en la parte trasera del ascensor o las plantas diáfanas que evocan la estética industrial primigenia. Al mismo tiempo, las inspiraciones tecnológicas y la imagen más modernista irrumpen en forma de escalera helicoidal, ascensor panorámico o acero inoxidable.

En estos primeros pasos, el Espacio Fundación Telefónica abre con tres exposiciones: Colección cubista de Telefónica a partir del legado de Juan Gris; la retrospectiva antológica Arte y Vida Artificial: Vida 1999-2012; y la Historia de las Telecomunicaciones. Sin embargo, ya dispone de una programación de talleres, charlas, cursos y exposiciones muy completa para los próximos meses.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios