falleció repentinamente a los 83 años
La muerte de Carlos Fuentes sume en la tristeza a la cultura y las letras
miércoles 16 de mayo de 2012, 15:46h
En el emblemático escenario del hotel Palace de Madrid, Carlos Fuentes asumía en sus visitas a la capital española el reto de responder al tiroteo cruzado, a "doble balacera", en sus propias palabras, de preguntas literarias y políticas en su condición de escritor y cronista. Ese era el marchamo de un escritor que, elegante y puntual en cada cita, negaba con motivo de las celebraciones de su ochenta cumpleaños haber firmado un pacto con el diablo y atribuía a "los genes" familiares el buen aspecto que lucía. Fuentes, que murió ayer de manera inesperada a los 83 años en Ciudad de México, estaba convencido de que la función del escritor no era la de "celebrar" ni la de "aplaudir", sino la de criticar "en el buen sentido de la palabra".
Carlos Fuentes, una de las figuras estandartes del "boom" de la literatura latinoamericana, se servía tanto de la ficción como de los artículos de opinión para pronunciarse de forma libre sobre asuntos espinosos como las drogas, la corrupción o la pobreza. Agitador del debate político, Fuentes se mostraba partidario de la legalización de la droga a nivel mundial, tesis a la que también se suman colegas como el premio nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
El autor de "La región más transparente", poseedor de una cultura inabarcable, apostaba por un gran acuerdo entre México y Estados Unidos para poner fin a la violencia generada por el narcotráfico. Y pese a respaldar la gestión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no creía que "ni siquiera él, un político bien intencionado", se atreviese a despenalizar la droga.
El Premio Cervantes (1987) y Príncipe de Asturias (1994) siempre se mostró en desacuerdo con figuras como la del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a quien definió como "el mago del birlibirloque", que plantea políticas de "tipo personalista" y cuando desaparece de la escena los "problemas quedan".
Pero si había algo que realmente preocupaba al escritor, que en su vida personal vivió el desgarro de la muerte de dos de sus hijos, era el desarrollo económico de Latinoamérica, y que fuera por la vía democrática. El autor de "El instinto de Inez" reclamaba una Europa "fuerte" que contribuyese a asegurar un "mundo multipolar", en el que América Latina tuviese un lugar reservado.
Al autor de "La silla del Águila", incansable trabajador, la muerte le sorprendió en su país mientras preparaba dos trabajos, un ensayo centrado en personas que más influyeron y ya fallecidas, y una novela que verá la luz en noviembre. Las reacciones tras su repentino fallecimiento no se han hecho esperar.
Así, el Príncipe de Asturias ha rendido homenaje al fallecido escritor "como ejemplo y patrimonio universal de las letras hispanas, de la patria cervantina, como amigo y como gran persona". Don Felipe ha dedicado estas palabras al "gran Carlos Fuentes, querido y admirado", durante su intervención en un acto celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Tras citar en su discurso una reflexión del escritor sobre la rapidez de los cambios en el mundo, que impide incluso dar nombre a la época actual, el príncipe ha lamentado la "repentina muerte" del escritor, "tan sentida por todos", y ha señalado que deseaba rendir homenaje a su figura desde la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
No ha sido la única personalidad española en pronunciarse en estos términos. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha enviado un telegrama de pésame por el fallecimiento del escritor mexicano Carlos Fuentes al que califica de "referente inapelable de la literatura en lengua española". "Al conocer la noticia del fallecimiento del escritor Carlos Fuentes, deseo trasladar mi más sentido pésame a su viuda, Silvia Lemus, a sus familiares y amigos, así como al conjunto del pueblo de México por la muerte de uno de sus hijos más universales". "El mundo de las letras en español -dice el texto- ha perdido a un creador que supo captar y describir los matices de la existencia hispanoamericana a través de novelas y cuentos, ensayos y artículos periodísticos que le han convertido en un referente inapelable de la literatura en lengua española".
Ya en México, personalidades de la cultura y la política, entre ellas el presidente mexicano Felipe Calderón, acudieron esta noche a la casa del escritor Carlos Fuentes. El mandatario llegó al domicilio de Fuentes en el barrio de San Jerónimo, en el sur de la capital, acompañado de su esposa Margarita Zavala.
De acuerdo con el sitio web del diario El Universal, la llegada de Calderón coincidió con la de Miguel Ángel Mancera, candidato a la jefatura de la Ciudad de México por el Partido de la Revolución Democrática (PRD, gobernante en la capital), quien tuvo que esperar unos minutos a que oficiales del Estado Mayor Presidencial permitieran la entrada de alguien más a la casa. Al salir, el presidente expresó a la prensa su pesar por el deceso de "un mexicano excepcional, universal", cuya obra "forma parte de nuestra identidad".
Al domicilio llegaron también autores como el poeta y filósofo Ramón Xirau, quien en declaraciones a la prensa lamentó la muerte de Fuentes, a quien recordó como un gran novelista y extraordinario orador y presentador de ideas.
A su vez, el escritor Ignacio Solares consideró la muerte de Fuentes como la pérdida del mejor novelista en la historia de la literatura mexicana. "Fue la última conciencia nacional", dijo Solares, citado por el diario Milenio en su página electrónica.
El actual jefe de Gobierno de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, y la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, son otras personalidades que acudieron a la casa de Fuentes para despedir a quien fuera una de las principales figuras de las letras hispanas.