Crónica económica
Las cinco claves de la cumbre de la UE
jueves 28 de junio de 2012, 19:40h
En primer lugar que es la primera vez que se pone en marcha el llamado Semestre Europeo, un toma y daca entre las instituciones europeas y los Estados nacionales que concluye con las recomendaciones del Consejo Europeo para cada país. Y es importante, porque lo que digan esas recomendaciones va a misa y tendrá que ser aprobado en los siguientes presupuestos.
Pero sobre todo, el sentido de esta cumbre es ofrecer a los mercados una Europa más integrada, federal y unida. La UE elige el camino para salir de la crisis. El duro, impuesto por Alemania, o el blando, implorado por Italia y España. Un combate en cinco asaltos.
Uno, lo más urgente. El mercado no quiere deuda española, si no es con un alto interés. Rajoy reconoció ayer que España no podía seguir financiándose a estos precios. Solución: que el Banco Central Europeo compre la deuda de España e Italia. O, si no, que lo haga el fondo europeo de rescate. Alemania se niega porque quitaría presión sobre los países periféricos.
Dos. También urgente. Rajoy pedirá a Merkel que el europréstamo sea directamente a nuestros bancos, no al España para que el Estado les preste a ellos. Esta deuda pública añadida de 100.000 millones de euros espanta a los inversores, que ya desconfían abiertamente. Pero Merkel no quiere prestar directamente a los bancos porque no les puede imponer condiciones. A nosotros, sí.
Tres. Crear una unión bancaria. Ello supondría un fondo de garantía de depósitos, un regulador y un mecanismo para liquidar bancos en quiebra comunes a toda Europa. Merkel sí podría hacer concesiones en este aspecto. Un pánico bancario podría hacer saltar el euro por los aires, y Alemania quiere poder evitarlo con la unión bancaria.
Cuatro: Una unión fiscal, como paso previo a una unión política europea. Un tesoro europeo iría unido a los eurobonos. Alemania no lo va a permitir hasta que se den dos condiciones. La primera, que Europa haya vuelto a la ansiada estabilidad económica. Y segundo, que estemos todos sometidos a la disciplina fiscal, algo que ya está empezando a hacerse.
Cinco: Una política de crecimiento. Lo que Francia quiere decir con ello es una política de inversión pública, contradictoria con la austeridad. Hollande saldrá de la cumbre europea con el éxito de haber firmado en Roma, junto con Merkel, Monti y Rajoy, un plan para la inversión de 130.000 millones de euros.
También se deciden otras cuestiones importantes, como la relajación de las condiciones impuestas a los países rescatados, como Grecia. Pero esta cumbre histórica se recordará por su importancia en la mayor integración europea.