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Conflicto postelectoral en México

López Obrador dice "tener pruebas" sobre la compra de votos por parte del PRI

viernes 13 de julio de 2012, 09:38h
El líder de la coalición Movimiento Progresista de México, Andrés Manuel López Obrador, se niega a reconocer la victoria de Enrique Peña Nieto en las elecciones generales del pasado 1 de julio e insiste en la presunta compra de cinco millones de votos por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Un delito de coacción del que el candidato de izquierdas asegura tener más de "un centenar de pruebas".
La izquierda mexicana presentó ante las autoridades electorales un recurso de inconformidad para invalidar y repetir los comicios del 1 de julio, pues asegura tener "centenares de pruebas" de que no fueron limpios.

"El sesgo que significó la compra de votos no permite dar certeza a ningún resultado ni al proceso electoral en su conjunto", dijo hoy en una rueda de prensa en la capital mexicana el líder de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador.

Apuntó que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), declarado vencedor de los comicios según los resultados oficiales, compró supuestamente unos cinco de millones de votos y aseguró que en unas "elecciones libres" la mayoría de estos ciudadanos "no hubiesen votado por Enrique Peña Nieto", el candidato del PRI.

Las autoridades electorales dijeron que el vencedor de las elecciones presidenciales fue Peña Nieto, con el 38,21 por ciento de los votos, seguido de López Obrador, con el 31,59 por ciento.

Los datos están pendientes de las impugnaciones que deben resolver los tribunales, que antes del 6 de septiembre debe proclamar al presidente electo.

López Obrador, que mostró ante los periodistas algunas papeletas de votación que presuntamente estaban marcadas de antemano por el PRI, hizo un llamamiento a los mexicanos para que "no se viole impunemente la Constitución" y aseguró que no permitirá "que la corrupción domine por entero la vida nacional".

Además, el izquierdista anunció que la semana próxima dará a conocer "el plan nacional para la defensa de la democracia y de la dignidad de México", del que no precisó detalles aunque sí aclaró que en ningún momento se va a acudir a acciones violentas.

En las pasadas elecciones presidenciales de 2006, en las que también fue candidato presidencial, López Obrador no aceptó los resultados y organizó una serie de movilizaciones populares que durante varias semanas implicó la ocupación del paseo de la Reforma, una de las principales avenidas de la capital.

"Todo lo que hagamos, explicó, será en estricto apego a nuestros derechos ciudadanos recogidos en la Constitución. Reitero que siempre actuaremos por la vía pacífica, no daremos ningún pretexto para que los violentos nos acusen de violentos".

Aseguró que el "juicio de inconformidad" planteado ante los tribunales electorales se ampara en el artículo 41 de la Constitución, "que establece que las elecciones deben ser libres y auténticas".

Jaime Cárdenas, abogado del equipo legal de López Obrador, explicó que el juicio de inconformidad que fue llevado esta misma noche ante el Instituto Federal Electoral (IFE) será trasladado a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Este tribunal estudiará las pruebas dadas por el partido y tendrá que dictar sentencia sobre la validez o invalidez del proceso electoral antes del próximo 6 de septiembre.

Los representantes de la izquierda se presentaron ante el IFE con numerosos documentos que fueron transportados en cinco vehículos, incluyendo testimonios, vídeos, actas notariales, tarjetas de prepago supuestamente regaladas por el PRI.

Antes de entregar los documentos, representantes de la izquierda comparecieron ante los periodistas en la sede del IFE rodeados de camisetas, otros objetos de campaña y cajas de los documentos que respaldan su petición.

"Nosotros estamos convencidos por el cúmulo de pruebas que estamos aportando, por la contundencia de los argumentos, que el tribunal deberá invalidar este proceso electoral y convocar a elecciones extraordinarias", aseguró Cárdenas.

Algunos de los aspectos denunciados por la coalición de izquierdas que postuló a López Obrador son que el PRI rebasó el tope de gasto de campaña y adquirió indebidamente tiempos en radio y televisión para transmitir encuestas como propaganda electoral.

También que manipuló las encuestas para confundir a la opinión pública, compró y coaccionó el voto y tuvo estructuras paralelas e ilícitas de financiación.

Minutos después de la comparecencia de López Obrador, el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, se dirigió a los periodistas para calificar los comicios como "la elección más equitativa" de la historia del país y acusar a López Obrador de ser un "mal perdedor".

"Las preferencias políticas de millones de votantes no pueden ser invalidadas por una actitud que se resiste a reconocer la verdad jurídica y la realidad política de México", afirmó.

El dirigente del partido agregó que el PRI acudirá a los tribunales electorales "no sólo para defender la legalidad de este proceso electoral" y el "triunfo legítimo" del PRI, sino también para defender el voto de los millones de mexicanos que ejercieron su derecho y a quienes López Obrador "quiere anulárselo". "El único problema de esta elección fue haber tenido a quien probada y reiteradamente ha sido un mal perdedor", insistió.

Cinco vehículos para escoltar las pruebas

Representantes de la izquierda mexicana utilizaron cinco vehículos para transportar esta noche los documentos y otras pruebas a fin de respaldar su petición a las autoridades electorales de anular los comicios del 1 de julio.

El material incluye documentos, testimonios, vídeos, grabaciones de audio, actas notariales, tarjetas de prepago supuestamente regaladas por el PRI y objetos de campaña, así como el legajo legal que sustenta la petición.

Todo ello apoya el juicio de inconformidad presentado por la izquierda en la sede del IFE, que se encargará de trasladar el material al máximo tribunal electoral, encargado de resolver el caso.

"Está en juego nada más y nada menos que la constitucionalidad del presidente de la República de México en los próximos seis años", afirmó el presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano, en una rueda de prensa en la sede del IFE. "La autoridad electoral dirá si tenemos razón", agregó el líder partidista.

El PRD se alió a otros dos grupos de izquierda menores para presentar a Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial en los últimos comicios.

Los materiales que sustentan la petición fueron entregados a las 22.20 hora local (03.20 GMT) al secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo Molina, quien firmó y selló el legajo de documentos que sirve de base para la presentación del recurso.

La entrega fue hecha por Camerino Márquez, representante de la coalición izquierdista ante el IFE, quien estuvo acompañado en el acto por Zambrano y otros dirigentes de la alianza que presentó a López Obrador como candidato presidencial.

El secretario ejecutivo del IFE sólo dijo que recibía el legajo y que sería remitido "rápidamente" a la Sala Superior del TEPJF, que se encargará del caso. El IFE, en un comunicado posterior, informó que "dará aviso" del tema al TEPJF y lo hará de conocimiento público en un plazo máximo de 72 horas.

"Dentro de ese plazo, los posibles terceros interesados podrán comparecer por escrito, ofrecer y aportar las pruebas y documentos que consideren, y realizar las manifestaciones que a su derecho convengan", agregó el IFE en su comunicado.

Cuando termine ese período, el IFE remitirá al tribunal electoral el escrito original con la impugnación presentada, así como la información adicional. El gobernante Partido Acción Nacional (PAN), que quedó en tercer lugar, ha presentado también sus propias impugnaciones parciales, pero ya anunció que no pediría la invalidez de las elecciones en términos generales como solicitó hoy la izquierda.