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Crítica de cine

“El caballero oscuro: la leyenda renace”. Batman se despide a lo grande

domingo 22 de julio de 2012, 10:43h
La acción de este último capítulo con el que Nolan despide al héroe de Gotham, arranca ocho años después del final de la segunda cinta. Entonces, el espectador dejó a un Batman que había asumido unos crímenes que no le correspondían y que, como consecuencia de ello, se había visto obligado a escapar de la policía. Poco a poco, el personaje fue cayendo en el olvido. Nadie parecía necesitar de su ayuda porque la ciudad se había liberado de los peligros que le acechaban y, así, el hombre que se ocultaba bajo la capa y el antifaz de murciélago, el millonario Bruce Wayne, interpretado por Christian Bale, acabó recluido en su mansión, aislado del mundo, con la única compañía de su fiel mayordomo a quien da vida el siempre impecable Michael Caine. Sólo un inesperado y terrible peligro podían conseguir que Wayne vuelva a vestirse de superhéroe y lo cierto es que Nolan se ha esmerado en la construcción de un nuevo malvado, capaz de poner en jaque a las autoridades de Gotham amenazando a su población y sacando al héroe “herido” de su auto impuesta reclusión.

En esta ocasión, el director británico ha confiado en el actor londinense Tom Hardy, irreconocible en su papel, para encarnar a un villano cuya brutalidad no tiene límites. Vestido completamente de negro y con una especie de máscara antigas que le cubre buena parte del rostro, Bane, el malo, lleva años preparándose para ejecutar lo que, en principio, parece ser una venganza personal contra la sociedad en general, contra aquellos que viven tranquilos en la superficie confiando en que la policía velará para que nada les ocurra. Él, por el contrario, viene del subsuelo, de ese cruel mundo oscuro que no vemos, y el plan que ha trazado tiene tantos círculos engañosos y tantas aristas inesperadas, con los protagonistas saldando cuentas, para bien o para mal, por sus acciones pasadas, que queda claro desde el principio que Nolan, como él mismo ha afirmado en más de una ocasión, nunca se ha planteado las entregas de El caballero Oscuro como adaptaciones de un cómic o historias de un superhéroe, sino “simplemente” como películas. Películas de acción con algún giro inesperado propio del género del thriller, que Nolan introduce otorgando aún de más cimientos a un producto que ya cuenta con elementos muy cuidados e importantes.

De una parte, Nolan cuenta con un reparto de grandes estrellas. A Christian Bale le acompañan míticos nombres, como el del citado Michael Caine, Morgan Freeman o Gary Oldman. Además, otros más actuales pero ya de gran proyección, como Marion Cotillard, Joseph Gordon-Levitt y, especialmente, Anne Hathaway que da vida a una convincente Catwoman, ayudando a completar en todos los sentidos al protagonista. Por otra parte, el director de Origen intenta usar los mínimos efectos y trucos posibles para conseguir que lo que se vea en la pantalla tenga una base real y, desde luego, lo consigue. Nolan es de esos directores que se involucra de tal forma en la cinta que participa en todas y cada una de las fases por las que atraviesa (guión, casting, rodaje, edición y al final la coherencia de un filme, que apuesta claramente por la acción y su espectacular puesta en escena sin renunciar a un argumento sólido con personajes bien perfilados y creíbles, se nota en la pantalla y, por supuesto, en la taquilla. Sea cual sea el próximo reto que Nolan se ponga ahora en su carrera, con Batman ya ha dejado una imborrable huella.
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