Crítica de arte
[i]Mirar y pensar Balenciaga[/i]
jueves 09 de agosto de 2012, 15:24h
A través de sesenta fotografías de Manuel Outumuro, el Museo del Traje ofrece la oportunidad de contemplar instantáneas que reflejan con acierto la calidad de los tejidos elegidos por el diseñador para dar forma a unas creaciones ideadas entre 1935 y 1968. Sus obras, que han de considerarse como tales si se atiende a que la moda es un arte, impresionan por la variedad de tejidos, matices y aplicaciones con las que fueron creadas. Asimismo, interesa destacar la maestría de Outumuro al captar la esencia de una vestimenta sin modelos, pero a través de la que se vislumbra corporeidad.
Sesenta creaciones de Balenciaga vistas a través del objetivo del fotógrafo de moda Manuel Outumuro. Así se presenta la exposición que el Museo del Traje dedica a ambos hasta el 16 de septiembre y en la que es posible contemplar de qué manera fotografía y arte pueden aunarse para dar como resultado una obra de arte en sí misma. El juego de luces y sombras y las posibilidades derivadas del colorido propio de los diseños del modisto son los parámetros en los que se mueven las instantáneas de Outumuro, quien experimenta también con el blanco y negro sin dejar de captar la belleza de los tejidos.
De los diseños elegidos por Outumuro para retratar interesa destacar que fueron creados entre 1935 y 1968, así como que ninguno de ellos ha sido fotografiado engalanando el cuerpo de una modelo y sí el de un maniquí. El hecho de que no vistan un cuerpo no impide, sin embargo, apreciar la calidad de las sedas, lanas o encajes.
Es, precisamente, la variedad de telas y bordados elegidos por Balenciaga para sus creaciones otro de los factores que invitan a pensar en él como un artista de toda condición. Así, no extraña que el visitante pueda ver en diseños de noche metalizados un aura de escultura indudable, casi como si pudiera tratarse de una pieza etiquetada en la rama de las artes decorativas.
La muestra propone un recorrido desde la destacada influencia parisina de sus primeros años hasta la calidad arquitectónica de sus diseños de los últimos años 60 permitiendo al visitante percatarse de su audaz concepción de la silueta femenina, así como de su innovador sentido cromático, de lo que dan cuenta gran cantidad de fotografías, en las que no faltan azules, amarillos, rosas o verdes.
Sorprende la variedad de tejidos fotografiados por Outumuro. Es así por el hecho de haber sido creados con materiales de los que emanan tecnicismos como sarja rizada de lana, tatefán de seda salvaje o bordado de hilos de chenilla. Nada que ver con los tejidos con los que habitualmente nos vestimos. Esa variedad unida a la magnificencia creativa de quien los diseñó hace de los vestidos, blusas, faldas y abrigos un motivo más para creer en la moda como sinónimo de arte.
Información sobre la exposición:
Lugar: Museo del Traje, Madrid.
Fechas: hasta el 16 de septiembre.