El próximo 2 de noviembre se estrena en Madrid una nueva producción del Teatro Real en coproducción con el Liceo, que sube al escenario la ópera Il Prigionero de Luigi Dallapiccola y Suor Angelica de Giacomo Puccini.
Se trata de dos
óperas italianas compuestas ambas en el siglo XX pero que, a pesar de ello, corresponden a dos compositores muy diferentes:
Puccini, considerado el padre de la melodía y
Dallapiccola, dodecafónico convencido. Sin embargo, a juicio de Ingo Metzmacher, director musical de la producción, al final ambos compositores lo que quieren es contar un sentimiento y lo único diferente es el lenguaje que cada uno utiliza para hacerlo. En este sentido, Lluis Pasqual, su director de escena, a quien Gerard Mortier, director artístico del coliseo madrileño, ha presentado como “marca de España” desde hace más de 30 años, ambas obras están unidas por el tema central que tratan: la esperanza. O más bien la falta de ella, porque como ha añadido Pasqual, una de las mayores torturas que puedan imaginarse consiste en alimentar la esperanza a alguien para luego arrebatársela. Y esa tortura domina el drama de ambas obras, en el caso de Il Prigoniero dejándole incluso abierta la puerta para aplicarle cuando por fin se atreva a traspasar el umbral de su celda la Ley de fugas; en el de Suor Angelica, de una forma más refinada, sin darle noticias de su hijo durante 7 años. El decorado será el mismo para las dos óperas: una enorme jaula infernal en forma de torre, concebida como una máquina de tortura de la que nadie logra salir.

Serán 11 las funciones que el teatro de la Plaza de Oriente ofrezca de esta
nueva producción, con retransmisión en directo por Radio Clásica el 15 de noviembre. Contará con dos selectos repartos, encabezados por Vito Priante y Georg Nigi, que debutarán en el Real alternándose en el papel titular de Il Prigionero, y las sopranos Verónica Dzhioeva y Julianna Di Giacomo, que comparten el rol de Suor Angelica. La primera cantó el papel protagonista de Iolanta en Madrid la pasada temporada y la segunda, el de Valentine en Les Hugenots en febrero de 2011. Por otra parte, la veterana soprano dramática norteamericana Deborah Polaski, bien conocida por el público madrileño por sus sobrecogedoras interpretaciones en Jenufa y Elektra, será la encargada de dar vida a La Madre, en la ópera de Dallapiccola y a La Tía princesa, en la partitura de Puccini. Junto a ella, el tenor Donald Kaasch, que cantó en Boris Godunov, asumirá el papel de El carcelero y de El Gran Inquisidor en todas las funciones de la obra de Dallapiccola, ya que René Kollo, inicialmente previsto en el reparto, no podrá participar finalmente en la ópera.
Junto a los solistas estarán, una vez más, el
coro infantil de los Pequeños Cantores de la JORCAM, el Coro Titular del Teatro Real (Coro Intermezzo) y la Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid), dando vida a las refinadas partituras de los dos compositores italianos protagonistas de esta nueva cita de la temporada del Real.