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presentación del libro “La gestión de la ópera, Un estudio comparativo a nivel internacional”

Las claves para afrontar el futuro de la ópera: revertir el IVA al 10% y la Ley de Mecenazgo

martes 18 de diciembre de 2012, 18:21h
Con ocasión de la presentación este martes del libro titulado “La gestión de la ópera, Un estudio comparativo a nivel internacional” en el Teatro Real, Remedios Navarro, presidenta de Ópera XXI (Asociación de Teatros, Festivales y Temporadas Estables de Ópera en España) y directora general del Teatro de la Maestranza, ha asegurado que para hacer frente a la difícil situación económica que también afecta a la ópera en nuestro país, los gestores necesitan que se revierta el tipo de IVA del 21% al 10% y que se apruebe, sin más dilación, la tan esperada Ley de Mecenazgo.


Remedios Navarro, presidenta de Ópera XXI y directora general del Teatro de la Maestraenza, ha asegurado este martes, durante la presentación del libro “La gestión de la ópera, Un estudio comparativo a nivel internacional”, que para hacer frente a la difícil situación económica que afecta a la ópera, es necesario que sea revertido el IVA del 21% al 10% y que se apruebe la esperada Ley de Mecenazgo.

No ha sido la única de los presentes en la rueda de prensa que ha realizado declaraciones en este sentido. Tampoco ha sido la única directora de un teatro de ópera español que acompañaba a Philippe Agid, coautor del libro junto a Jean-Claude Tarondeau, ya que en el acto también han intervenido Joan Fransec Marco, director del Liceo de Barcelona, así como Ignacio García-Belenguer, director del teatro de la Plaza de Oriente. En realidad, como no podía ser de otra forma, buena parte de la presentación ha girado en torno a la preocupante situación en la que se encuentran muchos teatros de ópera españoles, algunos de los cuales ya han tenido que realizar grandes recortes en los sueldos e, incluso, despedir a varios trabajadores.

Para Agid, reconocido experto en el mundo de la ópera y director adjunto de la Ópera de París de 1995 a 2001, la grave situación ha empeorado de forma vertiginosa desde que en enero empezó a escribir el capítulo dedicado especialmente a España hasta el mes de junio, cuando se terminó. En todo caso, Agid ha querido asimismo lanzar un mensaje de esperanza, porque, durante sus visitas a los teatros de ópera españoles - la última, anoche mismo, para asistir a una representación de Macbeth en el Real -, lo que ha percibido con total claridad es que existe una gran calidad artística y que el público, con una importante tradición musical, está muy comprometido con lo que se está haciendo. Y si el futuro de la ópera en España es impredecible, se debe a que la misma depende todavía en una gran medida de las subvenciones públicas y, en consecuencia, depende de la política. No ocurre así en Estados Unidos, donde el sistema de gestión es completamente distinto, ya que se caracteriza, precisamente, por la ausencia total de subvenciones y todos los ingresos provienen de la taquilla, así como de las donaciones privadas, cuyo tratamiento fiscal favorece que se realicen por los ciudadanos americanos. Y no sólo en cultura, también en educación o en sanidad. Por eso, los gestores de ópera en Estados Unidos saben con claridad la diferencia, ha asegurado Agid, entre un dólar y un centavo. “Saben que no existe la posibilidad de recurrir a dinero público”.

Todo lo contrario ocurre en Alemania, donde la financiación pública de los teatros de ópera es de gran peso y el dinero que proviene de la taquilla sólo es de entre un 10 y un 15%. España sería, por lo tanto, un ejemplo de modelo de gestión intermedio, entre el norteamericano y el alemán, aunque el autor insiste en la imperiosa necesidad de que los ciudadanos y las empresas puedan deducirse lo que aportan a la ópera. Según se destaca en el libro, escrito en inglés, posteriormente traducido al francés, y ahora al español, editado por Planeta con una tirada de 1.000 ejemplares, en España la ópera está fuertemente arraigada y forma parte del desarrollo cultural que ha vivido nuestro país en los últimos 50 años. En 2009, hubo, por ejemplo, un total de 1.720 representaciones de zarzuela y de ópera, con un total de 1.203.669 espectadores, correspondiendo más del 50% de estas cifras a las ciudades de Madrid y Barcelona. Por otra parte, al igual que ocurre en otros teatros de Europa y Estados Unidos, hay una creciente vocación en los teatros de mayor presupuesto de llegar a un público más extenso, mediante el uso de las nuevas tecnologías y el desarrollo de las producciones audiovisuales en alta definición.
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