de un 5.357%
Los farmacéuticos denuncian un aumento de los atracos
viernes 25 de abril de 2008, 14:35h
Estos 45 atracos contabilizados en el último mes, más los 7 denunciados entre enero y finales de marzo de 2008, suman 52, frente a los ocho que se denunciaron en todo el año pasado, según ha destacado el Colegio de Farmacéuticos.
Este organismo ha subrayado que la manera de actuar es similar en todos los casos, ya que los delincuentes se cubren el rostro con pasamontañas o complementos similares, llevan grandes cuchillos o pistolas, parecen muy violentos y asaltan al final de la mañana o la tarde, cuando calculan que hay más recaudación en la caja.
Además, los atracadores sólo piden dinero, lo que según el Colegio es una diferencia significativa con relación a los atracos que se cometieron en meses anteriores, cuando los delincuentes exigían en primer lugar medicamentos como Trankimacin o Tranxilum (ansiolíticos), y después pedían dinero.
El Colegio de Farmacéuticos ha explicado que las cifras difundidas hoy son de atracos denunciados, y que normalmente se producen más porque en muchas ocasiones los farmacéuticos tienen miedo a denunciar, debido a los trámites que eso conlleva y a que los atracadores pueden pertenecer a bandas del barrio y tomar represalias.
El organismo puntualiza que las oficinas de farmacia son los establecimientos sanitarios más accesibles para los ciudadanos por su número y dispersión, con más de 2.800 locales en toda la región, y por su amplitud de horarios.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, Alberto García Romero, ha afirmado hoy que estas características de las farmacias las convierten también "en objetivo asequible para un cierto tipo de delincuentes".
García Romero ha solicitado una entrevista urgente con la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, y ha pedido al consejero de Presidencia e Interior, Francisco Granados, su colaboración "para buscar a la mayor brevedad posible una solución coordinada".
El presidente del Colegio de Farmacéuticos ha demandado una mayor presencia policial y el diseño de planes específicos de seguridad que puedan tener efectos disuasorios.