Crónica cultural
[i]No es lo mismo ostentoso que ostentóreo[/i]
lunes 21 de enero de 2013, 17:45h
El filólogo y académico José Antonio Pascual presenta esta tarde en Salamanca su último ensayo, No es lo mismo ostentoso que ostentóreo (Planeta) sobre el uso que le damos a las palabras. Además, se muestra en la Fundación Henri Cartier-Bresson, de París una de las más importantes colecciones de fotografía, la del galerista americano Howard Greenberg, hasta el 21 de abril.
Lo define como una especie de manual de autoayuda, ya que aumenta la seguridad del que utiliza las palabras, José Antonio Pascual, Vicedirector de la Real Academia Española, Catedrático de filología, aúna en el trato, en sus clases y en sus obras, la inteligencia con la simpatía. Su última obra No es lo mismo ostentoso que ostentóreo así lo demuestra ya que consigue escribir con humor, un verdadero ensayo lingüístico. Ameno, divertido, interesante y apto para todos los públicos, pero con el rigor y la inteligencia que caracterizan al académico.
También es un homenaje a su hermana Carmina, recientemente fallecida y con la que el autor compartía la mayoría de las conversaciones sobre las palabras y la lengua española. Para encontrar el verdadero uso de las palabras, se puede desde acudir a la literatura, como al nuevo Diccionario histórico del español, dirigido por Pascual y cuyo corpus inicial se puede consultar en la página web de la RAE. Pero aquí su autor se decanta por no dar a veces demasiada importancia a los errores. Pascual se fija en Juan Benet que utilizaba en su libro Don Tertuliano, “su ostentórea presencia y más tarde, el empresario y político Gil y Gil. Benet “cruzó esos términos a conciencia. ¡Qué bonita idea!”, dice Pascual. “Yo creo que voy a decir “ostentóreo” en el futuro”, añade el filólogo.
El autor del ensayo habla de escritores como Benedetti, Ricardo Piglia, Pérez-Reverte, Miguel Delibes, Juan Marsé, Rosa Montero o Manuel Vicent, que utilizan palabras de forma errónea, como “escuchar” en lugar de “oír”, o “mirar” en lugar de “ver”.
José Antonio Pascual también analiza el cambio de significado que se opera en las palabras y que es necesario conocer. El verbo “divertir” significaba ‘apartar’ y ‘apartarse’, como el latín divertere, y ese es el sentido que tiene cuando, en el ámbito de la guerra, se dice que hubo “una acción de diversión hacia el enemigo”. Lo importante es sentir y saber que la lengua está a nuestra disposición y que hay nada mejor que leer para saber el buen uso de estas.
Por último, acaba de inaugurarse la exposición de la colección de fotografías del galerista americano Howard Greenberg, en la Fundación Henri Cartier-Bresson, de París. Una de las grandes colecciones de hoy en día de la fotografía del siglo XX que no solo tiene los grandes nombres como Robert Capa, el propio Cartier-Bresson o Dorothea Lange, sino el resto de artistas que con su mirada consiguieron plasmar las grandes imágenes del siglo pasado.
Unas cien fotografías, la mayoría en blanco y negro, se muestran por primera vez al público. Comisariada por Sam Stourdzé, en colaboración con la directora de la fundación, Agnés Sire, y Howard Greenberg, la muestra ofrece una retrospectiva que va, desde los modernistas a la Escuela checa (Drtikol, Rössler, Funke), a los fotógrafos de la FSA (Lange, Evans) pasando por los humanistas (Hine, Seymour) o los maestros americanos (Callahan, Frank, Winogrand).
Apasionado de la fotografía desde los años 70, Howard Greenberg crea el centro de la fotografía de Woodstock y luego su Galería de arte en Nueva York. La exposición se puede visitar hasta el 21 de abril.