La conveniencia o no de mandar deberes para casa en el colegio divide a los padres y centros, que opinan desde que “son una parte sustancial de lo que debe hacer un alumno” y que “es necesario modular la cantidad de trabajo” hasta que “lo mejor sería que no se mandaran deberes”. En lo que sí coinciden es en la necesidad de implantar unas “horas de estudio”, aunque siempre “fuera del horario lectivo, como una actividad extraescolar”, para evitar la sobrecarga. Por Javier Cámara
La
sobrecarga de deberes que tienen muchos niños y que les ocupan gran parte de las tardes preocupa a unos padres que se encuentran con la dificultad, además, de que no siempre pueden ayudar a sus pequeños por falta de tiempo o, incluso, por no tener la preparación académica necesaria. Esto ha abierto el debate sobre la conveniencia, o no, de instaurar en todos los centros y en todos los cursos lo que antes se llamaba '
hora de estudio' y que servía para hacer los deberes con la supervisión, en caso de ser necesaria, de un profesor.
Para la presidenta de la Confederación de Padres y Madres de Alumnos (
COFAPA),
Begoña Ladrón de Guevara, “es necesario
modular la cantidad de trabajo que los niños tienen que hacer en casa y
equilibrar el tiempo dedicado a los deberes para que puedan emplearlo al estudio de las asignaturas”. “Aquí es precisamente –continúa– donde radica la importancia y necesidad de
un espacio dedicado al estudio cuando todavía están en el colegio”.
Partidarios desde COFAPA de esa 'hora de estudio', Ladrón de Guevara ha explicado a EL IMPARCIAL que “una opción sería situar esa hora antes o después de las comidas”, aunque opina que este es un aspecto que no le toca a los padres determinar, “sino a los centros”. Al respecto, añade, “es muy importante que cada colegio, y gracias a un clima de diálogo y colaboración con las familias, establezca la carga de tareas para casa que más se ajuste a las necesidades de los alumnos, porque no hay reglas fijas”.
Esta responsable de padres de alumnos reconoce la utilidad de los deberes o tareas escolares, pero entiende que “lo más importante es transmitir a los alumnos valores como el trabajo, el esfuerzo, el estímulo y la responsabilidad ante sus estudios”. La presidenta de COFAPA cree que la implicación de los padres en la educación de sus hijos pasa también por “supervisar la cantidad de deberes que traen a casa, ayudándoles a ser cada vez más autónomos y a organizar su tiempo”.
Mejor sin deberesEn la misma línea de instaurar una 'hora de estudio' se ha mostrado el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (
CEAPA),
Jesús María Sánchez, que ha señalado a este diario que les “parecería bien,
fuera del horario lectivo, como una actividad extraescolar”.
Sin embargo, ha dejado claro que “
lo mejor sería que no se mandaran deberes y menos cuando se trata de deberes de un trabajo que no se realiza en clase”. Sánchez ha criticado que “al final, la mayoría de estos deberes son trabajos que no se han hecho en clase, que, por los motivos que sean, no se han acabado y se mandan para casa”. “Esto es lo que creemos que es un fracaso del sistema educativo”, apunta.
Igualmente, argumenta, “
esa sobrecarga no beneficia nada la vida familiar. Los chavales ya tienen un horario lo suficientemente denso como para tener, además, que hacer todos esos trabajos cuando llegan a casa”. Y añade que “es cierto que
los deberes en casa suelen crear mucha tensión entre padres e hijos y que no todos los padres están en la misma disposición de poder atender a sus hijos”.
En este sentido, el presidente de CEAPA ha hecho especial hincapié en que “aquí
se crea una gran desigualdad”, porque pueden no tener unos determinados conocimientos académicos para ayudar a sus hijos como por aquellas familias en las que la situación socioeconómica “les permite poder mandar a sus hijos a una academia o incluso tener en casa un profesor particular para ayudarles con los deberes”.
“Los padres no deben sustituir el trabajo del alumno”Favorable a las 'horas de estudio' en el colegio, pero con matices, se ha mostrado también el vicepresidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (
CECE),
Francisco José Flores, que entiende que “deberá ser, en su caso,
una posible oferta fuera del horario reglado ayudando a las familias que por motivos de cualquier índole lo precisen”.
Del mismo modo, Flores ha dejado claro que no vería con buenos ojos una reducción de la carga de deberes, ya que “
las tareas y el estudio son una parte sustancial de lo que debe hacer un alumno”. Además, incide en que “evitar las tareas porque los padres no están preparados no tiene razón de ser” y lo argumenta: “
No es preciso que los padres estén preparados. Ellos no deben hacer las tareas. Si son capaces de ayudar o explicar, mejor, pero no deben sustituir el trabajo del alumno”.
El responsable de CECE apunta que “la finalidad de las tareas escolares es la de que el alumno individualice con su esfuerzo, lógicamente proporcional y adaptado a su edad y etapa educativa, lo que ha aprendido en el aula de manera que se ha de encontrar en la tesitura de evaluar por sí mismo si es capaz de poner en práctica los aprendizajes”. “A esto se añade la incorporación del estudio personal y sistemático que refuerza precisamente esos aprendizajes y el sentido del trabajo”, concluye.