www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Gran apuesta del Gobierno

Emprender en España: un tortuoso camino hacia el éxito empresarial

miércoles 06 de febrero de 2013, 15:48h
A pesar del reciente anuncio del Ministerio de Trabajo de una 'tarifa plana' 50 euros en las cotizaciones sociales para emprendedores, este sector, señalado por muchos analistas como la verdadera solución a la crisis, adolece de incentivos y un respaldo fuerte por parte de la Administración. Expertos, inversores, empresarios y usuarios hablan con EL IMPARCIAL para explicar por qué España no acaba de apoyar las aventuras jóvenes en el mundo empresarial.
Con la cifra de parados a punto de alcanzar los seis millones de españoles, muchos ven en crear su propia empresa o en el autoempleo la salida a la crisis y, sobre todo, una manera de poder labrarse un futuro profesional.

El desempleo, la autorrealización, las ganas de ser su propio jefe o el espíritu de aventura catapultan cada año a miles de españoles en la odisea de emprender su nuevo negocio, aunque los estudios señalan que el 75 por ciento de los proyectos muere en menos de dos años y que sólo el 17 por ciento de los que logran superar ese primer filtro llega al lustro y consigue sobrevivir a largo plazo y asentarse.

Emprender, más allá del aura romántica de la que muchos lo visten al calor de ejemplos puntuales como puedan ser Facebook, Google, Pinterest, Instagram o, en el caso de España, Tuenti, queda muy lejos de ser un camino de rosas. Especialmente en nuestro país, donde la falta de respaldo a los jóvenes empresarios, la maraña burocrática y el casi nulo acceso a las vías de financiación tradicionales fruto de la crisis, como los créditos bancarios, convierten esta senda en un auténtico terreno minado.

El Gobierno de Mariano Rajoy se comprometió tras el verano pasado a redactar una nueva Ley de Emprendedores para comienzos de 2013 con la que impulsar el sector. Desde el Ministerio de Trabajo se confirma a este periódico que dicha ley está siendo redactada y que pronto habrá novedades en este sentido.

Sin embargo, poco se sabe de este texto y el Ejecutivo por ahora tan solo ha aprobado una 'tarifa plana' de 50 euros en las cotizaciones sociales para jóvenes autónomos menores de 30 años durante los seis primeros meses. Algunos analistas creen que el Gobierno estudia, además, implementar mejoras fiscales para las exportaciones y permitir a las pymes no pagar el IVA hasta que cobren las facturas.

Unas medidas que los expertos y los sindicatos califican de "insuficientes e inefectivas" y que no cambian la imagen negativa que predomina en el sector, en el que un 92 por ciento de los emprendedores considera que España no es un buen lugar para cumplir los sueños empresariales.


Fátima Báñez, ministra de Trabajo. Foto: Efe


Una burocracia eterna
Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta una persona que quiere poner en marcha una empresa es la cantidad de gestiones y de papeleo que ha de realizar para poder poner en marcha su negocio.

La descentralización de la Administración española aboca a los emprendedores a tener en cuenta 17 legislaciones que llegan a ser muy diferentes entre sí en materia, por ejemplo, de impuestos. Aunque futura Ley de Mercado Único, que se espera esté lista en los próximos meses, pretende solucionar este frente. En comparación, nuestro sistema, que exige entre 180 y 300 de euros mensuales en gastos, dista mucho de los de países como Reino Unido (una única libra para constituir la empresa y hasta 60 euros de costes mensuales de media), Alemania (no se paga si los ingresos no superan los 1.700 euros) o Francia (exención general durante el primer año).

Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UPTAE) se denuncia a EL IMPARCIAL que "poner en marcha un negocio propio en España es el único trámite del sistema económico español que en vez encontrar facilidades te exige un desembolso de dinero desde el primer paso".

Además, el Estado español requiere hoy en día de un mínimo de una decena de trámites diferentes para poner en marcha una empresa, mientras que la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) oscila en torno a la mitad. La UPTAE calcula que este proceso puede llegar a alargarse hasta en más de un año en lo que califica de "auténtico vía crucis", aunque la media, según el organismo internacional, ronda los 47 días, por los apenas 13 de nuestros vecinos.

Desde Milhistorias, una empresa de comercialización de productos ecológicos fundada en 2004 y dependiente de la Fundación Rais, su gerente, Laura Pérez, afirma a este diario que, en su caso, la constitución les llevó "un par de años, aunque nuestro ejemplo es especial porque manipulamos alimentos y los requisitos son más exigentes".

Otro caso es el que expone en conversación con este periódico Francisco López, cofundador de Timpik, una aplicación y red social deportiva creada por dos amigos en 2011 y que en la actualidad cuenta con seis trabajadores, aunque esperan ampliar la plantilla a corto plazo.

López reconoce que ellos tuvieron que registrar su empresa en Reino Unido por la facilidad que allí se da a los emprendedores. "Mientras que aquí tienes que desembolsar un mínimo de 500 euros entre abogados, notarios, registros y papeles, allí son todo comodidades", apunta López.

Marta Solórzano, directora del Curso de Experto en Emprendimiento e Innovación Social y profesora titular de la UNED, también denuncia a EL IMPARCIAL este "horror" burocrático. La académica no acaba de entender "cómo un país cuyo tejido empresarial que en gran parte se sostiene gracias a las pymes no las respalda, no se las ayuda al máximo".

En este sentido, un informe del Banco Mundial considera que España ocupa el puesto 136 en cuanto a facilidades para crear una empresa, justo por delante de República Dominicana, Fiji y El Salvador y bastante por detrás de países como Nepal (105), Sierra Leona (76), Marruecos (56) o Burundi (28).

"Hay que hacérselo más fácil al emprendedor, hay que facilitar la promoción de proyectos a largo plazo, hay que incentivar el acceso a la financiación, aunque yo no crea mucho en las subvenciones, y hay que difundir ideas creando una red de emprendedores que puedan relacionarse y ayudarse entre sí, porque la gente en estos casos se ayuda mucho, hay mucho altruismo y esfuerzo en el emprendimiento", añade Solórzano.

José María Cobián, socio de Okuri Ventures y consejero delegado de Tetuan Valley, dos empresas enfocadas a la formación y al tutelaje de nuevos proyectos emprendedores, sostiene en conversación con EL IMPARCIAL la misma idea. "Hay que reducir la absurda burocracia a la que se somete diariamente a los empresarios en nuestro país y eliminar todos aquellos centros de apoyo que no consiguen resultados de entre los más de 2.500 que financian las arcas públicas", afirma Cobián, que insta también a "rediseñar el sistema de subvenciones para que se premie a aquellos que tienen éxito en vez de a los que se cruzan con el formulario adecuado porque tienen un primo político".

¿Dónde y cómo emprender?
Pero, ¿cuáles son esas oportunidades que ofrece el mercado? ¿Cómo alguien sin formación previa puede convertirse en un empresario de éxito casi desde la nada? Las respuestas son tantas como opciones se dibujan en el horizonte.

En primer lugar, los expertos reclaman un cambio radical en la forma de pensar del español. Un reciente estudio de la Universidad Complutense señala que apenas el 8 por ciento de sus alumnos piensa en montar su propio negocio como una opción de futuro, mientras que cerca del 30 por ciento ve con buenos ojos una oposición y un 41% quiere trabajar en la empresa privada. Estas mismas cifras cambian mucho al otro lado del Atlántico, donde 7 de cada 10 estudiantes norteamericanos tienen como principal objetivo emprender y ser su propio jefe.

"Nosotros éramos dos chicos andaluces que un buen día tuvieron una idea y, a pesar de contar con trabajos estables y bien pagados, decidimos lanzarnos con Timpik y ver hasta dónde podíamos llegar; ahora, dos años después, tras haber pasado por un programa de 'incubación empresarial' y recibido muchos consejos, lo tenemos claro: lo recomendaríamos al cien por cien, pero también se necesita inculcar más este tipo de pensamiento", reconoce López.

En este sentido, Solórzano sostiene que se requiere "un giro total de la visión empresarial, un cambio del paradigma español" por la casi total falta de cultura emprendedora en nuestro país "y porque aquí sólo se incentiva lo seguro".

Otro frente con el que lidiar es la falta de promoción de este tipo de proyectos desde la instancias públicas, aunque se quiere que en los másters de todas las carreras universitarias se incluya la asignatura de Emprendimiento para que los estudiantes sepan cómo montar una empresa, una herramienta muy valiosa para un futuro profesional independiente pero cuyas nociones pocos dominan, una posibilidad que la profesora de la UNED considera imprescindible.

Por otra parte, desde la UPTAE se hace especial hincapié en que lanzarse a la piscina no es lo mejor. "Hay que conocer el sector, formarse bien, saber e identificar qué camino se va a tomar y cómo se quiere crecer, y aún así nadie te asegura nada", se señala. Es aquí donde entran los tutores para emprendedores, profesionales dedicados a aconsejar, guiar y hacer crecer a aquellos proyectos que cuentan con más posibilidades de futuro.

Eso sí, desde la organización se apunta a la "Sanidad, a la Educación y a profesiones similares" como las grandes oportunidades para empezar un negocio propio. También se apunta a otros sectores, como las "nuevas tecnologías", aunque la realidad es que menos del 50 por ciento de las pymes españolas cuenta con página web, lo que lastra sus opciones de crecimiento.

Por su parte, Cobián apunta a los dispositivos móviles como la gran plataforma del futuro. "La gente piensa en Internet como un negocio más barato, pero es igual de caro que montar un negocio en un local a pie de calle; ahora bien, se espera que en los próximos años las conexiones a la web mediante teléfonos superen a las de los ordenadores tradicionales, y ahí hay una oportunidad muy atractiva", sostiene.

El dinero, eterno problema
El segundo paso, una vez identificado el negocio, es buscar la financiación para ponerlo en marcha. Es aquí donde la mayoría de los proyectos muere y, de los que logran arrancar, el 85 por ciento afirma que la búsqueda de capital ha sido lo más difícil de emprender. Además, la mitad reconoce, en un estudio elaborado por la Fundación Iniciador, haber tenido que recurrir a la familia o a la autofinanciación para echar a andar ante la imposibilidad de obtener fondos de los bancos o de otros inversores.

La crisis ha cerrado las líneas de crédito de los bancos y muchos mecenazgos públicos y privados se han visto obligados a desaparecer por falta de fondos, algo que repercute directamente en los empresarios noveles, que no suelen contar con una red de contactos propia a la que poder recurrir para captar dinero.

"Timpik ha tenido muchos problemas de financiación en sus inicios porque es difícil que te den dinero, y eso que nosotros ganamos una competición de emprendedores y teníamos un proyecto sólido, pero nuestra competencia en el extranjero ha llegado a recibir entre 300.000 y 500.000 euros en ayudas", afirma López.

Por su parte, Pérez, de Milhistorias, afirma que ellos han tenido "que ser autosuficientes, porque las subvenciones son escasas y, aunque dependamos de una fundación, tenemos que ser viables y sostenibles incluso con la época de crisis que nos ha tocado vivir".

Sin embargo, y a pesar del panorama desolador que representa emprender hoy en día en España, los expertos lo señalan como la gran oportunidad de España para crecer. La crisis ha obligado a las grandes empresas y a la Administración Pública a adelgazar sus plantillas, lo que ha conllevado, además, una externalización de muchos servicios. Es en este frente donde creen que puede haber una gran oportunidad para emprender, ya que no se prevé un aumento en la evolución de la contratación en las grandes empresas a corto y medio plazo.

"Las cuentas son claras: la última Encuesta de Población Activa contabiliza 5.965.400 millones de parados y el Directorio Central de Empresas cuenta alrededor de 3.800 compañías en España con más de 250 empleados, lo que nos dice que para que ellas puedan acabar con el paro deberían duplicar sus plantillas en términos absolutos, algo que no va a suceder, por lo que el futuro está de manera clara en las pymes", afirma Cobián.

Otro dato a tener en cuenta es el que arroja un informe de la Fundación Kaufmann, que sostiene que "el 99,9 por ciento de los trabajos netos en la última década en Estados Unidos los han creado pequeñas empresas con menos de cinco años de antigüedad, mientras que las que tienen más de esos años, desde la década de los 80, por cada puesto de trabajo nuevo han destruido otro", declara Cobián.

El responsable de Okuri Ventures y Tetuan Valley concluye señalando que "el trabajo seguro ya no es una opción real" y que el español debe "arriesgar, cambiar de mentalidad, crear su propia empresa, porque no es lógico que en países como Estados Unidos el fracaso a la hora de emprender se refleje en los currículos y se valore y en España sea casi un motivo de vergüenza".
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios