día de la mujer trabajadora
La mujer sufre más la crisis: menos autónomas, menos directivas y más paradas
viernes 08 de marzo de 2013, 12:37h
Crisis económica y mujer, mal binomio para celebrar el Día de la Mujer trabajadora. España tiene 54.392 autónomas menos que hace 5 años, las mujeres directivas han caído hasta la mitad desde que empezó la crisis y el desempleo de las mujeres en España se ha incrementado más del doble también desde que comenzó la crisis económica.
En los últimos cinco años, la crisis ha terminado con la actividad de 54.392 mujeres autónomas, lo que supone el 1,79 % del total en este sector, según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). En un comunicado de prensa, esta asociación ha asegurado que el número de mujeres que desarrollaban en diciembre de 2012 una actividad económica por cuenta propia en España era de 1.043.236, lo que supone un 34,51 % del total de los trabajadores autónomos.
Por comunidades, solo en Canarias -además de en Ceuta y Melilla- ha crecido el número de mujeres que trabajan por cuenta propia, ya que en los últimos cinco años ha aumentado en 365. El número de autónomas disminuyó en el resto de comunidades, siendo la caída más atenuada en Extremadura -donde hay 69 inscritas menos que en 2008- y en La Rioja (298).
Por contra, Cataluña ha registrado el mayor descenso de mujeres que trabajan por cuenta propia (13.633), seguida por Galicia (11.043), Comunidad Valenciana (9.675) y Andalucía (3.946). Durante el mismo periodo, el número de hombres que trabajan como autónomos ha disminuido en 325.954, lo que supone un 10,78 por ciento menos.
La menor caída porcentual en el caso de las trabajadoras autónomas supone, en opinión de UPTA, que las mujeres tienen mayor "resistencia" y "capacidad de emprendimiento". Esta actitud de las mujeres trabajadoras, debe ser "puesta en valor" por las distintas administraciones públicas, según esta organización, que exige que se impulse un Plan Integral de Apoyo a la Mujer Autónoma y Emprendedora.
Menos directivas
El número de mujeres que ocupan puestos directivos se ha reducido a la mitad desde que empezó la crisis, pasando de un 19,5 % en 2008 a un 10,3 % en enero de 2013, según datos del informe "Diferencias retributivas entre sexos" elaborado por la escuela de negocios EADA.
El presidente de ICSA Grupo y director del informe, Ernesto Poveda, ha señalado que la diferencia entre los sueldos que reciben las mujeres que ocupan estos puestos respecto a sus homólogos masculinos es del 17 %, cobrando ellas una media de 69.731 euros al año y ellos 81.551. "Esta diferencia retributiva no es un hecho puntual, es una constante y se observa una cronificación que no se debe a un solo motivo", ha lamentado.
La colaboradora del informe, Aline Masuda, ha apuntado que algunos factores que motivan estas diferencias son la rigidez del mercado laboral español, así como el miedo de los empresarios en tiempos de crisis de que al contratar una mujer, ésta pueda quedarse embarazada y coger la baja por maternidad. "Es una visión cortoplacista y es triste, pero el miedo de la crisis empuja a contratar a alguien que se sepa seguro que estará ahí", ha criticado.
Masuda ha asegurado que es imprescindible un "cambio cultural" para conseguir erradicar este desnivel, y ha apostado por el impulso de medidas de flexibilidad como el teletrabajo. Asimismo, ha deplorado que "muchas veces son las propias mujeres quienes se ponen techos de cristal", ya que al negociar el contrato son más conformistas a la hora de aceptar un sueldo. "La discriminación salarial ha pasado a ser más implícita, porque culturalmente se ha interiorizado que los puestos directivos los ocupan hombres", ha añadido.
Poveda ha suscrito la necesidad de cambiar el modelo retributivo y ha abogado por "romper el paradigma de que el directivo tiene que estar el máximo de horas físicamente en el puesto de empleo y pasar a valorarlo por lo que aporta".
En este sentido, ha emplazado a hacer una política de innovación en el ámbito retributivo y ha recriminado que "se ha hecho un uso poco inteligente de las opciones que ofrece la reforma laboral, algunos de los cuales son muy positivos porque permiten crear empleo flexible y sostenible". Estas cifras son similares a las de otros países europeos como Francia e Italia, donde nueve de cada diez directivos son hombres, sólo un 12 y un 7,2 %, respectivamente, de puestos de alto mando están ocupados por mujeres.
Más paro femenino
El desempleo de las mujeres en España se ha incrementado más del doble desde que comenzó la crisis económica hace cinco años al pasar del 10,9 por ciento al 22,2 por ciento, pese a que ha aumentado la tasa de actividad femenina. Así lo asegura UGT en el informe "El empleo de las mujeres en cifras" que ha elaborado con motivo de la conmemoración, el 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer y en el que subraya que España encabeza el aumento del paro en la UE, seguida de Grecia.
El estudio indica que si en un principio la crisis afectó sobre todo a los hombres ahora "tiene cara femenina" a causa de las políticas de recortes que ha aprobado el Ejecutivo en el último año y que "afectan en primera instancia a la igualdad".
Según el sindicato, el aumento del paro, la precariedad, la menor protección social, la contratación a tiempo parcial frente a la de tiempo completo, el empeoramiento de la corresponsabilidad y de la conciliación de la vida familiar y laboral son causa, entre otras medidas, de la reforma laboral. "Mujeres que están en peor situación que las del resto de Europa, pero que a diferencia de otras crisis y de los obstáculos de un mercado laboral cada vez menos justo e igualitario, están decididas a formar parte del mundo del trabajo y no abandonarlo", asegura UGT.
Mientras que el desempleo femenino ha descendido en Alemania, Bélgica, Austria y Malta, en España se ha duplicado desde que comenzó la crisis económica, de hecho la cuarta parte de las mujeres europeas en paro es española.
La tasa de paro entre las mujeres supera a la de los hombres -un 25,38 por ciento frente a un 24,73 por ciento de los hombres en 2012- y aunque parece que las cifras son similares, las diferencias "se disparan" si las tasas de actividad de ambos fueran parecidas.
En este sentido, habría más casi dos millones de paradas, que se sumarían a los más de dos millones y medio existentes, con lo que la tasa de paro se incrementaría en casi un cuarenta por ciento.
Desde 2005 a 2012 la tasa de actividad entre las mujeres aumentó casi siete puntos, mientras que la del paro femenino lo hizo en poco más de 13 puntos, lo que significa, apunta UGT, que por cada punto de incremento en la tasa de actividad femenina, se ha elevado casi en dos puntos el desempleo entre las mujeres, al tiempo que la tasa de ocupación de las mujeres se ha reducido en un punto.
Asimismo, el porcentaje de inactividad de las mujeres "es aún elevado" a causa, fundamentalmente, de la atención de responsabilidades familiares.
El 76 por ciento de la contratación a tiempo parcial corresponde a las mujeres, de hecho, del total del empleo femenino en 2012, el 24,5 por ciento son contratos de este tipo mientras que para los hombres solo alcanza el 6,6 por ciento. Por el contrario, el 93,4 por ciento del empleo masculino es a tiempo completo, en tanto que para las mujeres representa el 75,5 por ciento.
Para UGT, la crisis y las medidas adoptadas por el Gobierno han provocado el "empeoramiento" de la corresponsabilidad y la conciliación de la vida familiar y laboral y se ha producido un descenso "progresivo" del disfrute de permisos y licencias por maternidad, paternidad y excedencias por cuidado de hijos.
Más del 98 por ciento de los permisos de maternidad corresponde a los disfrutados exclusivamente por la madre y casi el 94 por ciento del total de las excedencias por cuidado de hijos fueron ejercitadas por mujeres. El número de los permisos por paternidad ha descendido de 279.756 en 2008 a 269.715 en 2011.
Como consecuencia de todo ello y "las dificultades que tienen las mujeres para compatibilizar el trabajo familiar y laboral" la edad media para ser madre se sitúa en los 32 años, lo que suele provocar que tengan menos hijos.
Además, solo una quinta parte de las desempleadas perciben una prestación del nivel contributivo: de las 2.670.200 mujeres en paro, a finales de 2012, solo un 21,74 por ciento han reunido las condiciones necesarias para recibir la prestación contributiva, frente al 25,83 por ciento de los hombres.