www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LOS RECIBÍS, ESPADA DE BÁRCENAS SOBRE LA CABEZA DE RAJOY

sábado 09 de marzo de 2013, 11:52h
Reproducimos a continuación un artículo de Luis María Anson publicado en el diario El Mundo.

"Mariano Rajoy ha afirmado solemnemente que no existe contabilidad B en el Partido Popular y que son falsos o están manipulados los papeles que se han publicado. No tengo ningún motivo para no creerle. El presidente es hombre serio y responsable. Lo ha sido siempre. Y, además, conviene a la estabilidad de España que continúe en Moncloa porque su política para superar la crisis económica es certera, si bien con algunas veladuras. Debería, eso sí, Mariano Rajoy dedicarse a tiempo completo a la presidencia del Gobierno, dejando la del PP en persona con autoridad suficiente para regenerar desde dentro el partido.

A Damocles le dieron tratamiento de rey y, cuando más disfrutaba de los placeres del poder, advirtió, en pleno festín, que una espada, sujeta por la débil crin de un caballo, colgaba sobre su cabeza. Así es que decidió abandonarlo todo y huir del peligro, al decir de Cicerón en sus Tusculunae Disputationes. Luis Bárcenas ha colocado sobre la cabeza de Mariano Rajoy la espada de los recibís. Cuando el tesorero se sintió desprotegido por su partido, aparecieron los papeles que han organizado un descomunal escándalo, con daño muy grave para la imagen internacional de España y desgaste devastador para el PP. Sin embargo, esos papeles, manipulados o no, son solo una finta. El problema real, el arma del chantaje, está en los recibís. Si esos recibís no existen, Rajoy puede dormir tranquilo en su madriguera monclovita, aromado por los inciensos de Soraya y Cospedal. Si algunos dirigentes del PP, al recibir los presuntos sobresueldos, firmaron los recibís del dinero que se les entregaba, y esos recibís están en poder de Bárcenas, sobre el presidente del Gobierno pende una espada de Damocles inquietante y amenazadora. Si como aseguran las lenguas de triple filo, pero a mí no me parece probable, algunos de los recibís están en poder del juez Garzón, los pelos se le pondrían de punta a todos los inquilinos de Moncloa y aledaños.

La espada de Bárcenas, la espada de los recibís, si de verdad existiera, explicaría muchas cosas porque estaríamos ante el arma del gran chantaje. Como siempre son los poetas los que aciertan. Horacio le dedicó una oda a Damocles y en ella escribió para zozobra de Soraya y Arriola: “Al que ve pendiente la espada amenazadora sobre su impía cabeza, ni los manjares de Sicilia le regalan con su dulce sabor ni los sonidos de la cítara o los gorjeos de las aves le incitan al sueño. El blando sueño de los pobres labriegos se concilia mejor en las humildes cabañas, en las riberas sombreadas por el ramaje o en el valle de Tempe que los céfiros acarician”. El poeta clásico escribiría hoy que ni los mármoles de Frigia ni los mantos púrpura, “más resplandecientes que la luz”, ni las copas de Falerno o los perfumes de Aquémenes librarán de angustias a Rajoy si la espada de Bárcenas, damasquinada de recibís, cuelga de verdad sobre su barbada cabeza”.

Luis María ANSON

de la Real Academia Española

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios