no tiene ambiciones políticas
Wert abandonará la política en cuanto se apruebe la LOMCE
jueves 04 de julio de 2013, 12:06h
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha afirmado este jueves que no va a seguir en política cuando deje de ser ministro, ya que no tiene "ambiciones políticas".
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha afirmado este jueves que no seguirá en política una vez haya salido la reforma educativa que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, le encomendó cuando le llamó para ocupar el cargo. El Ejecutivo ya ha aprobado la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOMCE), actualmente en trámite parlamentario, y el departamento que dirige Wert prepara ahora una reforma del sistema universitario.
"Sabía que hacer una reforma educativa encuentra siempre muchas resistencias, que generalmente acaban polarizándose en la persona a la que le toca ese encargo y, probablemente en un mal cálculo de mis fuerzas y un exagerado cálculo de mis capacidades, decidí que puesto que yo no tengo ambiciones políticas de ningún género y puesto que yo no voy a seguir en política después de este empeño (...) creía en esta reforma y no tenia miedo a afrontar el coste personal que podía suponer", ha señalado.
En un desayuno informativo organizado por Europa Press, el ministro respondía así sobre las protestas sociales que ha venido afrontando en distintos actos oficiales en los que ha participado, la última, una pitada a su entrada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander y ha reconocido que quizá al aceptar el cargo no calibró "la intensidad decibélica" de los "envites" que recibiría, aunque de haberlo sabido, habría aceptado el cargo igualmente.
"Sería un imbécil si dijera que siento satisfacción (por las protestas). Satisfacción no siento. Con esto le acaban minando a uno la moral pero todavía a ese estadio no he llegado", ha ironizado el ministro.
Asimismo, ha citado a Ramón y Cajal para argumentar que "quien no tiene enemigos es o porque no ha dicho nunca una verdad o porque no ha hecho nunca nada que lo valga" y ha recordado que el Nobel de Medicina "daba gracias a Dios porque le daba buenos enemigos". "Yo no sé si estoy tan inclinado a darle gracias a Dios, pero para mí lo importante es que la reforma educativa era una reforma que necesitaba imperiosamente este país", ha añadido el ministro.
Becas sociales
Por otra parte, ha afirmado que su departamento ha tenido que "renunciar a las becas de excelencia" para poder mantener las "becas sociales", es decir, las del régimen general, una decisión de índole presupuestaria que, según ha dicho, ha "dolido mucho" adoptar.
"En el afán por preservar estas becas de base social, que son las becas generales, hemos tenido que renunciar a becas de excelencia basadas exclusivamente en el rendimiento y nos ha dolido mucho, porque yo creo que el sistema tiene que ser consistente en enviar señales de valor acerca del rendimiento y el esfuerzo", ha señalado.
En un desayuno informativo organizado por Europa Press, Wert ha defendido su reforma del sistema de becas, que eleva a un 6,5 la nota mínima para acceder a ayudas económicas al estudio en la universidad y deja en un 5,5 la exigencia necesaria para acceder a la gratuidad de matrícula en esta etapa.
Según ha explicado, "la equidad no basta y tiene cara B y esa es la responsabilidad". "La cara B es que el estudiante que recibe ingresos de cierta cuantía, que representan un sacrificio importante para la sociedad que lo sufraga, tiene que corresponder con un rendimiento que no es de excelencia", ha añadido.
Asimismo, ha apuntado que la decisión de "abrir un poco la mano hasta el cinco y medio" ha estado motivada porque "parecía más equitativo" que el acceso a la matrícula "tuviera un requisito más bajo".
En cuanto a la posición del resto del Gobierno acerca de la reforma de las becas, Wert ha dicho que se ha sentido "específicamente amparado" por el resto del Ejecutivo.