Con el repique de fondo de las campanas de la catedral de Lleida, la cadena humana por la independencia organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) se ha formado a las 17:14 horas para unir sus manos de norte a sur de Cataluña, entre Le Perthus (sur de Francia) y Alcanar (Tarragona).
Miles de personas vestidas con camisetas amarillas se han dado las manos a las 17:15 horas en un recorrido de unos
400 kilómetros bajo el eslogan de
"Vía Catalana hacia la Independencia", que aunque no pasa por Lérida ha tenido como pistoletazo de salida las campanadas de La Seu Vella.
En un contexto en el que el
Gobierno catalán reivindica poder celebrar un referéndum de autodeterminación en 2014, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha dicho en las horas previas que el objetivo es "asombrar al mundo entero" en la reivindicación soberanista, aunque quiere agotar todas las vías de diálogo para que el Estado autorice celebrar el referendo.
Los
expresidentes del Parlamento catalán, Joan Rigol y Ernest Benach, la consejera de Educación, Irene Rigau, y miembros de los grupos de CDC, ERC e ICV-EUiA han participado en la Vía Catalana. La cadena humana por la independencia que ha convocado la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha contado, en el tramo situado ante el Parlament, con la asistencia de
destacadas personalidades políticas, aunque la más llamativa ha sido la de la
exconsejera y diputada socialista Mariana Geli que, de esta manera, se ha desmarcado no solo de la línea oficial del PSC, sino también de buena parte del sector crítico del partido que, finalmente, ha optado en su mayoría por no secundar la Vía Catalana.

La parte central del tramo del Parlamento, justo delante de la puerta de entrada a la Cámara catalana, ha estado ocupado por Rigol y Benach, flanqueados a ambos lados por la consejera Irene Rigau y por el vicepresidente de la
ANC, Jaume Marfany. También han participado en la Vía Catalana la vicepresidenta primera, Anna Simó (
ERC), el vicepresidente segundo, Lluís Maria Corominas (
CiU), el secretario tercero, Josep Rull (CiU) y el secretario cuatro, David Companyon (
ICV-EUiA).
Tanto Marina Geli como los miembros de ICV-EUiA han evitado gritar la palabra independencia y, de hecho, ninguna de ellos ha portado insignias independentistas, más allá de la "senyera" con la que se ha cubierto el diputado ecosocialista Jaume Bosch.
El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, ha afirmado que
el Gobierno no puede seguir "de brazos cruzados" ante la movilización de la cadena humana a favor de la independencia, que ha calificado como un "éxito" por la "masiva" participación. El pueblo catalán "no ha fallado" y ha participado en una movilización que "se escribirá en los libros de Historia". Para Homs, los catalanes han expresado a través de la cadena humana y de forma "cívica, pacífica y contundente" que quieren "decidir sobre su futuro y disponer de un Estado propio".
"Es un mensaje nítido que tenemos que saber administrar", ha señalado el portavoz, que ha remarcado que la reivindicación expresada hoy va dirigida a la política catalana, a la española y a la internacional.
La presidenta de la
Asamblea Nacional Catalana (ANC), Carme Forcadell, por su parte, ha cifrado en
"cientos de miles" los ciudadanos que han participado en la cadena humana a favor de la independencia. En su discurso de la plaza de Cataluña, en Barcelona, Forcadell ha calificado como un "éxito" la denominada Vía Catalana hacia la Independencia, que ha unido Cataluña desde Le Perthus (sur de Francia) hasta (Alcanar).
Si bien, en la localidad castellonense de Vinaròs, la convocatoria ha terminado con
dos detenidos cuando, según la Subdelegación del Gobierno, han intentado traspasar el punto autorizado para esta marcha. Fuentes del Ministerio del Interior han indicado que uno de los detenidos es
Alfons López Tena, exdiputado de Solidaritat Catalana per la Independencia en el Parlamento de Cataluña. A los dos detenidos se les imputa la presunta autoría de un delito de desobediencia a agentes de la autoridad, y después de prestar declaración ante la Guardia Civil serán puestos en libertad, han indicado fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

La Vía catalana está inspirada en la cadena humana de 600 kilómetros que en 1989 protagonizaron miles de ciudadanos de Estonia, Letonia y Lituania para reclamar la independencia de las tres repúblicas bálticas de la URSS. En aquella ocasión, en un recorrido de más de 200 kilómetros que la cadena, los organizadores informaron de que la protesta fue seguida por millón y medio de personas.
Además de las
camisetas facilitadas por la ANC, muchas personas han reutilizado las camisetas amarillas de las protestas contra los recortes de la Generalitat en materia de educación, con el eslogan
"SOS Ensenyament públic", y otros muchos ciudadanos se han ataviado con la segunda equipación del Barça con los colores de la
'senyera'.
A su paso por la plaza de Sant Jaume, en donde se ubican la sede del Gobierno catalán y del Ayuntamiento de Barcelona, la cadena humana, en la que es visible la presencia de símbolos independentistas, ha estado protagonizada por el consejero de Presidencia y portavoz, Francesc Homs, el titular de Cultura, Ferran Mascarell y el alcalde de Barcelona, Xavier Trias.
En este tramo también han estado presente los hijos y la esposa del presidente de la Generalidad, Helena Rakosnik.
Artur Mas no está presente en la cadena pero le ha dado su pleno apoyo y ha recibido a la ANC antes de la protesta en el Palau de la Generalitat.
El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, tampoco ha acudido a una cadena humana que este partido no apoya formalmente. Duran está de viaje a Panamá aunque, antes de partir, ha recordado que ya estuvo incómodo en la manifestación de la Diada del año pasado. Por su parte, el PP Catalán y Ciutadans tampoco acuden a la cadena humana, mientras el PSC ha dado libertad a sus militantes para acudir a este acto, que no apoya.