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El certamen sobre arte y vida artificial reconoce trabajos pioneros de artistas

La Fundación Telefónica apoya la creación artística más experimental a través del concurso VIDA 15.0

martes 22 de octubre de 2013, 12:26h
Los premios VIDA 15.0 muestran una vez más la exploración que desde el arte se hace de la vida. Los premios de esta edición ofrecen desde una amplia variedad de perspectivas artísticas que tiene lugar en una zona híbrida en la que se reúnen ciencia, tecnología, sociedad y pensamiento.
La escultura sonora Rotes Rauschen, de la alemana Kerstin Ergenzinger; la investigación narrativa Moon Goose Analogue: Lunar Migration Bird Facility, de la también alemana Agnes Meyer-Brandis; y Effulge, escultura del coreano Yunchul Kim que experimenta con las propiedades de un nuevo material, han sido galardonados con el Primer, Segundo y Tercer Premio en la categoría “Proyectos finalizados” del Concurso Internacional Arte y Vida Artificial VIDA 15.0, que convoca cada año y desde 1999 Fundación Telefónica para impulsar la creación en el ámbito de vida artificial a través del reconocimiento del trabajo pionero de artistas reconocidos.

Siete son las menciones honoríficas en la categoría de Proyectos Finalizados, a las que no corresponde premio en metálico: Chromatographic Ballads de Martin Schneider y Ursula Damm (Alemania), Le grand calculateur I de Diane Morin (Canadá), Shadow Fugue de Sion Jeong (Corea del Sur), Stranger Visions de Heather Dewey-Hagborg (EEUU), The Blind Robot de Louis-Philippe Demers (Singapur/Canadá), The Center for Genomic Gastronomy de Cathrine Kramer y Zackery Denfeld (Noruega/EEUU) y Thirty Three (Trente Trois) de Nils Völker (Alemania). De entre estas siete menciones de honor, se elegirá el Premio Especial del Público en la categoría de “Proyectos finalizados” a través de www.facebook.com/VidaArtAwards, hasta el día 30, reconocimiento que por primera vez sí recibirá una dotación económica: 2.500 €.

Además, este año la edición presenta otra novedade: el Premio I+D de “Incentivos a la producción”. Con el Premio I+D, Thiago Hersan y Radamés Ajna (Brasil), autores de memememe –obra elegida de entre los cinco ganadores de esta categoría–, recibirán el apoyo de un equipo de expertos en investigación, desarrollo e innovación de Telefónica y llevarán a cabo una estancia en Telefónica I + D, el próximo año en Barcelona. El proyecto que desarrollarán los artistas consiste en cuatro teléfonos móviles y cuatro brazos robóticos con un mecanismo de articulación, controlados por un software de visión diseñado para el reconocimiento facial; así, los artistas pretenden crear un sistema en el que nuestros teléfonos móviles puedan comunicarse como solíamos hacerlo antes de que se inventaran estos mecanismos de comunicación representativos de la cultura actual, es decir, “cara a cara”.

Las otras cuatro obras ganadoras en esta categoría de “Incentivos a la producción” han sido CyBirds-Exotic artificial birds in captivity de Fernando Nabais y Stephan Jürgens (Portugal); Deambulatoria de Fernando Gutiérrez López y Daniel Romero Calderón (España); Soundbiosis de Enrique Tomás (España); y Densities de Luis Bustamante (Colombia).

Los premios VIDA 15.0 muestran una vez más la exploración que desde el arte se hace de la vida. Los premios de esta edición ofrecen desde una amplia variedad de perspectivas la exploración artística que tiene lugar en una zona híbrida en la que se reúnen ciencia, tecnología, sociedad y pensamiento.

El jurado internacional está constituido por la directora artística, Monica Bello, Andreas Broeckmann, Rejane Cantoni, Martin Kaltenbrunner, Seiko Mikami, Sally-Jane Norman, Nell Tenhaaf y la directora de Arte y Cultura digital de Fundación Telefónica, Laura Fernández-Orgaz. En el premio Incentivo Telefónica I+D, participó también como miembro del jurado Pere Obrador (Responsable de Telefónica I+D).

Los tres ganadores de la categoría “Proyectos finalizados”
El primer premio de esta categoría Rotes Rauschen, de la alemana Kerstin Ergenzinger, es una instalación sonora interactiva que nos dirige hacia los anchos de banda sonoros en los que normalmente no reparamos, ya sea porque tendemos a experimentarlos de manera periférica como “ruido blanco” ambiental o porque no podemos oírlos. La instalación emite una serie de zumbidos perceptibles y genera una serie de vibraciones y temblores cuyo origen está en el “ruido rojo” recabado, de modo que el espectador puede sentirlo al introducirse en el espacio. La obra quiere resaltar un ambiente infrasensorial de sonidos y vibraciones procedentes del suelo y del ambiente que habitualmente no atraviesan el umbral de nuestra capacidad sensorial.

El Segundo Premio ha recaído en el proyecto Moon Goose Analogue. Lunar Migration Bird Facility; en él la alemana Agnes Meyer-Brandis despliega una compleja narrativa de ficción que toma la forma de un detallado proyecto de investigación científica. La propuesta ofrece una reflexión poética y lúdica sobre el estatus del conocimiento científico y mítico y nos invita a revisar las estrategias narrativas utilizadas en la presentación y justificación de la investigación. Moon Goose Analogue. Lunar Migration Bird Facility parte del mito premoderno de un tipo específico de gansos que se creía que emigraban de la Tierra a la Luna para desarrollar una serie de experimentos a través de los cuales se supone que se dedica a criar y entrenar gansos contemoráneos para que adopten el comportamiento de los míticos gansos lunares.

El proyecto Effulge de Yunchul Kim, que se ha alzado con el Tercer Premio, está protagonizado por un material fluido que posee un comportamiento dinámico sensible a las fuerzas magnéticas, electroestáticas y gravitacionales. Con este material que él mismo ha diseñado, Kim crea objetos e instalaciones de gran valor estético que nos llaman la atención como esculturas y como imágenes dinámicas. Muchos de los experimentos contemporáneos en áreas como la visualización de datos, la simulación por ordenador y la animación digital utilizan la metáfora visual del píxel como unidad más pequeña, que luego aparece en nubes y configuraciones dinámicas complejas para representar el cambio y la diversidad en estructuras de datos.

Quince años de VIDA en 2013
A lo largo de quince años –desde 1999–, VIDA se ha convertido en uno de los concursos más prestigiosos del mundo del arte y el único en el mundo dedicado al estudio de la vida artificial. Su objetivo es apoyar aquellos proyectos artísticos que aporten visiones novedosas sobre los procesos vivos mediante el uso de las tecnologías y el pensamiento científico, expresen la complejidad de la organización de la vida y ofrezcan desafíos a los modos actuales de entenderla.

Para celebrar los quince años del premio, Fundación Telefónica tiene prevista la entrega de los Premios y la exposición de las obras ganadoras de esta edición en primavera de 2014, cuando abrirá a su vez una nueva convocatoria.

El arte y la vida artificial
Vivimos en un mundo en el que se entrelaza lo real y lo virtual, dando así lugar a la realidad híbrida en la que nos movemos. Mientras que la sociedad se adapta a estos ritmos, el arte anticipa las tendencias y los discursos emergentes. A la vez, científicos, artistas y pensadores debaten sobre los fundamentos de los procesos vivos a través del comportamiento, la autonomía, la adaptación al medio y la evolución.
Un grupo de artistas cada vez más numeroso recrea la realidad híbrida de la vida en artefactos artísticos dotados de cualidades dinámicas e interactivas, sintéticas o biológicas, combinando los planteamientos originales de esta disciplina, como la simulación y el modelado de los sistemas vivos, con la biología sintética o la bioingeniería. VIDA quiere descubrir así los nuevos retos y propuestas artísticas que invitan a un conocimiento mayor de la organización de la vida, del medio natural y planteen dilemas ecológicos ante nuestras relaciones con el entorno y aporten nuevas aplicaciones de la experimentación con medios digitales
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