En tiempos de cocineros estrella, de concursos o programas... Por Elena Mata
En la foto, Joan Roca, Ferran Adrià y José Manuel García Margallo en Nueva YorkEl Ministro de Exteriores se paseó el pasado mes de septiembre por Nueva York junto a dos grandes de los fogones patrios,
Joan Roca y Ferran Adriá. El objetivo, impulsar en este mundo globalizado la Marca España, vender que somos algo más que toros, sol, flamenco o siesta. Según dijo en una entrevista
Carlos Espinosa de los Monteros, Alto Comisionado de esta causa, la imagen de un país o la construimos o nos la construyen los demás. Nuestra comida es una mezcla de tradición y vanguardia. Si a esto unimos la calidad de nuestras materias primas, pocos pueden competir con nosotros. Productos y platos 'typical spanish' se han colado en la mismísima Casa Blanca. Lo han hecho de la mano de otro de nuestros cocineros estrella.
José Andrés ayuda a Michelle Obama con su huerto donde seguramente cultive tomates pues a la primera dama de Estados Unidos le encanta el gazpacho. España tiene que librarse de tópicos y la gastronomía puede ayudar bastante en tan ardua tarea.
Curiosidades de la vida, los españoles somos unos de los que peor imagen tenemos de nuestro propio país. De lo que no dudamos es
del poder y la bondad de nuestra cocina. De hecho, suele ser lo único que añoran quienes viajan o emigran al extranjero. Estamos dispuestos a apretarnos los bolsillos en otras áreas pero no renunciamos a una copa de vino o a una tapa. Lamentablemente el ritmo de vida hace que tengamos que comer muchas veces fuera, rápido y de mala manera. Poco a poco se pierde nuestra costumbre de hacer de esto un acto social o familiar.
En definitiva la gastronomía española, buena para el paladar y buena para la salud, se ha ganado a pulso ser nuestra abanderada. Ahora es el turno de los medios de comunicación, Internet y las redes sociales de hacer el resto.