MÁS DE 100.000 MUERTOS Y UN MILLÓN DE DAMNIFICADOS
EEUU desconfía del Gobierno birmano en el reparto de ayuda
jueves 08 de mayo de 2008, 09:23h
Estados Unidos, que impone sanciones al régimen birmano por la violación de los derechos humanos, calcula que el ciclón ha causado la muerte de más de 100.000 personas y ha dejado a un millón de damnificados sin hogar.
La Casa Blanca ha ofrecido tres millones de dólares como ayuda a los afectados y ha pedido a cambio que las autoridades birmanas autorizasen la entrada de su personal en el país para poder supervisar la distribución de su ayuda. El permiso birmano se ha conseguido con la mediación de Tailandia, país cuyo gobierno, que encabeza el ultraderechista Samak Sundaravej, ha expresado en varias ocasiones su respaldo a la Junta Militar y su programa para democratizar la nación.
Estados Unidos tiene un avión de carga y un equipo de despliegue rápido en Bangkok a la espera de autorización y visados, además de tres buques en el golfo de Siam y otro avión de camino a la capital tailandesa. La secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, afirmó la víspera que la ayuda humanitaria en casos de catástrofes, como el de Birmania, no debe mezclarse con la política.
Ayuda de la ONU
La ONU desbloqueó diez millones de dólares de su fondo de emergencia para reforzar su asistencia a las víctimas del ciclón Nargis en Birmania. La portavoz de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), Elizabeth Byrs, explicó que se prepara una petición de fondos mayor que presentará a sus donantes "en las próximas horas".
Byrs también informó de que las autoridades de la Junta Militar birmana han autorizado a un equipo de expertos de esa organización la entrada al país, seis días después del paso del ciclón Nargis. Los expertos de la ONU se encuentran en estos momentos en el aeropuerto de Bangkok a la espera de embarcarse rumbo a Rangún.
Cuerpos acumulados
Los cadáveres se amontonan en las calles de la población birmana de Kwun Chan Kone y el río ha arrastrado algunos de ellos hasta Rangún, indicaron supervivientes del ciclón "Nargis" que asoló el sur de Birmania (Myanmar) entre el 2 y 3 de mayo. Un testigo dijo que había visto los cadáveres de tres niños, cuatro mujeres y tres hombres flotando en el Hlaing a su paso por la antigua capital del país, y opinó que la corriente "los arrastró desde Kwun Chan Kone, río arriba", según radio Mizzima.
Otro testigo que había pasado por esa población a unos 64 kilómetros al suroeste de Rangún destacó el olor "intolerable" y afirmó que había cadáveres por todas partes, "podría haber cientos", apuntó. Equipos de rescate y reconocimiento han comenzado a llegar a las zonas afectadas por carreteras en muy mal estado, mientras que la ayuda internacional lucha contra la burocracia birmana para conseguir las autorizaciones y visados de entrada al país.
80.000 muertos
Un oficial de la Junta Militar birmana dijo que al menos 80.000 personas han muerto en el distrito de Labutta, en el extremo sur del país, y la Embajada de Estados Unidos en Birmania calcula que la cifra de víctimas mortales asciende a 100.000.
Otras 10.000 víctimas mortales se han registrado en Bogalay, una población a unos 90 kilómetros al suroeste de Rangún, según los boletines de los medios de comunicación estatales. La ONU calcula en más de un millón las personas que han perdido sus hogares y la cifra de damnificados podría ser muy superior, dado que entre 23 y 24 millones de personas residen en la zona devastada por el ciclón Nargis.
Para colmo de males, la catástrofe causada por el ciclón Nargis ha disparado los precios de los alimentos básicos y del combustible, cuando los ciudadanos de Birmania (Myanmar) soportaban ya el peso de la creciente inflación y avistaban la quiebra de su país.
Violencia y pillaje
Aunque el aparato de propaganda de la Junta Militar de Birmania lo negó, se han denunciado actos de violencia y pillaje en las zonas afectadas por el ciclón Nargis. "Personas sin escrúpulos están difundiendo simples rumores", proclamó un anuncio emitido por la televisión estatal, que pidió a los birmanos que ayuden a las fuerzas de seguridad a identificarlos e informen a las autoridades de cualquier chivatazo.
Testigos y representantes de agencias de ayuda humanitaria aseguran que en la antigua capital y el delta del río Irrawaddy, las zonas más afectadas por la tormenta, el hambre comienza a tornarse en desesperación y se han producido enfrentamientos y peleas por acceder a la ayuda internacional.
Al parecer, también se han producido algunos actos de pillaje en tiendas, bajo la oscuridad de la noche, por la escasez de alimentos y otros artículos de primera necesidad, cuyos precios se han disparado por la especulación y la creciente demanda. Fuentes diplomáticas españolas en Bangkok señalaron que el suministro eléctrico se ha restablecido en los barrios principales de Rangún.