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¿Quién mató a Kennedy?

martes 19 de noviembre de 2013, 13:48h
Hace ya 50 años, Lee Harvey Oswald se camufló en una biblioteca de Dallas para asesinar al más popular de los presidentes norteamericanos. Compró un fusil por apenas 200 dólares, lo camufló en una manta verde y se situó en el sexto piso del edificio, en la curva maldita por la que el presidente iba a pasar. Pero esa es la historia. Lo que todavía nadie sabe es por qué lo hizo o, mejor, quién se lo encargó.

Es evidente que Oswald era un chiflado. Había estado en los servicios secretos de la URSS pero luego se fue sin dar ningún tipo de explicación. La incógnita sigue abierta.

Porque la archiconocida Comisión Warren, que pretendía descubrir el asesinato, se limitó a unas docenas de interrogatorios con poco espíritu de averiguar la verdad. Fue un chiste malo y repugnante.

John F. Kennedy tenía muchos enemigos desde que pactó con Krushev la retirada de los misiles cubanos que apuntaban a EEUU se convirtió en el centro de la diana de todas las conspiraciones. Ni a la CIA ni al FBI les gustó el pacto. Pretendieron hasta el final invadir Cuba y lanzar unos pepinazos atómicos contra la isla caribeña. Craso error. La habilidad de Kennedy evitó una guerra nuclear que habría arrasado la Tierra.

Es verdad que Kennedy era un pendoncete. Estuvo con Marilyn Monroe y con una veintena de mujeres. Era un truhán atractivo y mujeriego, además de ser el hombre más poderoso del mundo. Pero su mujer miraba a otro lado. Era un vicio que, aunque no le hacía gracia, se lo perdonaba. Era, además, enfermizo, sufría de leucemia y tomaba toneladas de pastillas diariamente.

Pero luchó con valentía contra la segregación racial, evitó una hecatombe nuclear y convirtió a EEUU en el país más demócrata y liberal de la Historia. Es cierto que Oswald disparó desde la biblioteca de Dallas, pero, ¿quién le dio la orden? ¿Por qué lo hizo? Todavía hay mucha gente que piensa que la CIA y el FBI estaban hartos de la política liberal, antisegregacionista y pacifista del presidente y que nunca le perdonaron que no arrasara Cuba. Y la URSS tampoco estaba contenta con la humillación que tuvo que soportar al verse obligada a retirar sus misiles asesinos de Cuba.

Hay muchos presuntos culpables. Pero la Historia cambió el día en que Kennedy fue abatido mientras su bellísima mujer, con su traje y su gorrito rosa, se abalanzó sobre él para impedir el magnicidio. Pero ya era tarde. Es probable que nadie sepa quién estaba detrás de Oswald. Pero los expertos creen que no estaba solo. La URSS, la CIA y el FBI no perdonan. Y la Historia dio un vuelco. Luego llegaría Johnson, con su cara de pánfilo, e hizo el ridículo en Vietnam. Kennedy no lo habría hecho. Y Estados Unidos se puso en evidencia. Es probable que todavía no se haya recuperado. Porque Obama no es Kennedy. Y Estados Unidos ya no es la potencia que fue.
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