caso "carcelero" de amstetten
Elisabeth Fritzl, antes de su secuestro: "Salir por ahí es lo que más me gusta"
jueves 08 de mayo de 2008, 17:19h
Cuando Josef Fritzl encerró a su hija Elisabeth en el sótano de su vivienda, la entonces joven de 18 años buscaba trabajo para poder abandonar la casa paterna, revelan tres cartas suyas de 1984, enviadas a un amigo y publicadas por el diario 'Österreich'.
"Después del examen (..) me voy a vivir con mi hermana y su amigo. (..) Ellos no pueden pagar solos el apartamento. Para mí es muy accesible. Tengo dos habitaciones para mí sola y sólo pago 1.200 (chelines, unos 87 euros)", escribió Elisabeth el 9 de mayo de 1984.
Unas semanas más tarde, cuenta sus planes de ir a buscar trabajo a la localidad austriaca de Traun, tras haber escogido de la prensa diversos anuncios.
La letrada, Eva Plaz, que colabora con otro abogado para defender los intereses de Elisabeth y seis de los siete hijos que tuvo con Friztl durante el cautiverio de 24 años en un zulo en Amstetten, dijo que se reunió este miércoles con esta familia.
Plaz también precisó que no piensa dar más entrevistas hasta que todo haya sido tratado con Elisabeth, sus hijos y su propia madre, con la que está ahora, tras precisar que estos quieren tener un segundo abogado.
Los siete miembros de la familia Fritzl viven desde finales de abril en una dependencia de la clínica psiquiátrica Amstetten-Mauer, a poca distancia de la localidad de Amstetten, donde el padre retuvo en condiciones infrahumanas a su hija casi un cuarto de siglo en el sótano de su casa.
Allí nacieron también los siete hijos de esta relación de los que uno falleció después el parto.
Tras revelarse el caso el 27 de abril, numerosos reporteros gráficos se han apostado en las inmediaciones de la clínica para tratar de captar instantáneas de esta familia.
Hace unos días, los guardas de seguridad, que el centro sanitario ha debido contratar para evitar la entrada de intrusos, descubrió a un fotógrafo disfrazado de policía que intentaba entrar en el recinto.
Desde que la policía informó del incesto, decenas de medios nacionales y extranjeros han cubierto en Amstetten, una ciudad de 23.000 habitantes a 130 kilómetros al oeste de Viena, el caso más horroroso de abuso e incesto de la historia en Austria.