La Mostra, que se celebra del 8 al 17 de mayo, ha tenido varias “sedes” como el Paseo del Borne, el Recinto Ferial del Polígono de Levante o las carpas de la Feria de Abril, hasta que este año se ha trasladado al Palma Arena, donde también han estrenado talleres didácticos infantiles en torno a la nutrición.
Como novedad, la edición de este año ha contado además con la figura del pregonero. Privilegio que, gracias a Vicenç Thomas, conseller de Salut i Consum del Govern de les Illes Balears, y Antoni Mas, presidente de la Associació de Restauració, me ha correspondido como presidente de la Academia Española de Gastronomía.
Objetivos de la alimentación

En mi “pregón” hablé de que, independientemente de que nunca podremos comer tranquilos mientras sepamos que hay hambre en el mundo, la alimentación es un hecho unitario que debe alcanzar cuatro objetivos básicos: Recibir las calorías y los nutrientes necesarios para tener energía y una alimentación saludable; comer de acuerdo con los hábitos culturales y, por tanto, que la comida despierte la sensibilidad y permita disfrutar con los otros sentidos; comer de forma y modo que se mantengan las relaciones sociales; y, por último, disfrutar comiendo, el placer de los sentidos, que implica no sólo satisfacción física sino también equilibrio psíquico.
Y destaqué que, para comer bien, en todos los sentidos, es fundamental aprender. Por eso, la principal reivindicación de las Academias y de las instituciones que en estos momentos trabajan en el campo de la alimentación es que escuelas y colegios incorporen como una asignatura obligatoria, o al menos, optativa, la educación del gusto, los conocimientos de nutrición y de alimentación saludable.
Homenaje a la despensa mallorquina
La cocina mallorquina, como otras regionales, va ligada a los productos del campo, del mar y la montaña y, en particular, al cambio de estaciones. Por ello, en primavera hay exquisitas verduras, entre las que no puede faltar la col, y se trata de la mejor época para probar las típicas "greixoneras". También resulta habitual preparar "sopas", plato típico que se hace con pan moreno de payés. Y el cocido que enriquece tantas cocinas regionales recibe en Baleares el nombre de "sopa bullit", mientras que los potajes de garbanzos, lentejas o la “escudella” fresca son otros guisos habituales.
Las ensaladas frescas estivales se resumen en la receta del "trampó”, mientras que las berenjenas rellenas son otra interesante sugerencia. También sobresalientes en mi opinión son las parrilladas de pescado y marisco y los platos construidos en torno a la langosta. En otoño llegan las suculentas cocinas de la matanza y de la caza. Y cuando se acerca la Navidad llegan las sopas y los embutidos, entre los cuales la sobrasada es el primer producto de las islas, destacando también la butifarra.
Excelentes restaurantes se dan cita en la Mostra
La mejor manera de disfrutar de las delicias de la gastronomía mallorquina es darse un paseo por el Palma Arena para descubrir la zona show-cooking, situada en la terraza, y en la que algunos de los mejores restaurantes de la isla ofrecen una muestra de su recetario. Bajo unas extensas carpas se han habilitado los comedores y las cocinas, abiertas al visitante, y en las que se elaboran los platos estrella de cada establecimiento. Así, han participado en la Mostra los restaurantes, Ca na Toneta de Caimari, con María Solivellas al frente de sus fogones, el Càtering Mel d´Abella de Calvià, el Provenzal de Palma de Mallorca, la Escola d´Hoteleria y el Arabella Sheraton Golf Hotel, también de Palma.
Presencia del Govern des Illes Balears
Presidió el almuerzo inaugural el Presidente del Govern Balear Francesc Antich, acompañado por la Presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol y por la Alcaldesa de Palma, Aina Calvo así como por el Consejero de Salut i Consum Vicenç Thomas Mulet. También se encontraban el Consejero de Presidencia Alberto Moragues, el Delgado del Gobierno, Ramón Socias, la Consejera de Agricultura, Mercé Amer y el Presidente de la Asociación de restauradores, que es el promotor de la Mostra, Antoni Mas.
El almuerzo fue excelente desde el punto de vista gastronómico, destacando una fantástica sobrasada con Denominación de Origen, unos excelentes vinos. Así como los aceites de oliva virgen extra, quizás, los mejores de España.
En el almuerzo se pusieron las bases para la posible futura constitución, en su día, de la Academia de Gastronomía de Mallorca.