www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La sexualidad y la mujer, claves de la [i]performance[/i] de Deborah de Robertis

Una artista enseña su vagina ante [i]El origen del mundo[/i], pero ¿por qué?

lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
El Museo de Orsay fue la semana pasada el escenario elegido por la artista Deborah de Robertis para llevar a cabo su performance Espejo del origen frente a El origen del mundo de Courbet. De Robertis se sentó ante una de las célebres pinturas del realismo, abrió sus piernas y enseñó su vagina a los visitantes del museo que paseaban en ese momento por sus salas, pero ¿con qué propósito?
La semana pasada, quienes visitaron el Museo de Orsay pudieron contemplar en la sala donde está expuesto El origen del mundo, de Courbet, una performance de la artista luxemburguesa Deborah de Robertis. A pesar de no contar con el permiso de la pinacoteca, De Robertis se sentó ante la obra del artista realista, abrió las piernas y dejó ver sus genitales a quienes paseaban por aquel momento por el museo. Con Espejo del origen, el título de su performance, la artista logró alcanzar, cabría decir, el 'realismo perfecto' al simular la escena pintada por Courbet en 1866 que, a su vez, está considerada una pieza fundamental en el curso del naturalismo en la Historia del Arte; la corriente que primó lo verosímil sobre la visión edulcorada de la realidad propia de los románticos. La conexión que ha establecido De Robertis con Courbet va, pues, más allá del simple gesto de enseñar su sexo. Ella misma lo ha explicado a Le Monde, según recoge Efe: “Mi obra no refleja el sexo, sino el ojo del sexo, el agujero negro. Mantuve mi sexo abierto con las dos manos para revelarlo, para mostrar lo que no se ve en el cuadro original”. Mujeres, artistas y sexualidad La referencia a la sexualidad conecta con obras de artistas que la han precedido en la escena artística y que contribuyeron a reivindicar el papel de la mujer en el arte. Es el caso de la performance Genitalpanik (1968) (abajo, en la imagen de la izquierda), de Export, que llevó a cabo en un cine porno de Munich, donde la artista vestía un pantalón de cuero que dejaba ver sus genitales al tiempo que portaba una metralleta. Otras representantes del arte hecho por mujeres en los años 60 y 70 son Orlan y Sherman, así como Schneemann, autora de Interior scroll (1975), performance en la que la artista, desnuda, extraía un rollo de papel de su vagina. (Abajo, en la imagen de la derecha) Así como Export y Orlan buscaron llamar la atención sobre la presencia de la mujer en el ámbito artístico, lo que había sido posible por la progresiva liberación sexual lograda por aquellos años, Schneemann simbolizó con su gesto el papel de la mujer como fuente de conocimiento frente a la idea paternalista de sumisión y devoción masculina. La obra de De Robertis se suma, por tanto, a las intervenciones de artistas que se han servido de su sexo para reflexionar sobre la situación social de las mujeres y la instrumentalización de sus cuerpos. Coincide también con ellas en poner en escena su manifestación artística a través de la performance, que funciona como una obra de teatro sin guion, en la que la presencia del espectador justifica el sentido de la misma.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios