EN CHINA
Una calavera de 100.000 años de antigüedad aclarará la evolución humana
miércoles 23 de enero de 2008, 17:39h
El hallazgo se produjo el mes pasado en un yacimiento en el que los arqueólogos trabajan desde hace dos años y medio. Se trata de 16 piezas de una calavera casi completa que posee unas cejas prominentes y una pequeña frente. Sin embargo, según el director del grupo de arqueólogos, que trabaja en la excavación, Li Zhanyang, "lo más sorprendente es que este cráneo aún conserva una membrana fosilizada en su parte interior", lo que permitirá que los científicos puedan estudiar el sistema nervioso de los antepasados del Paleolítico.
El Hombre de Pekín
Es el nombre por el que se conoce a la subespecie Homo erectus, debido a que sus restos fósiles se descubrieron al suroeste de Pekín, en China concretamente en una cueva. Los restos fueron encontrados entre 1921 y 1937 y datan de hace entre 250.000 y 500.000 años. Es especialmente popular porque en el momento de su descubrimiento fue considerado el primer eslabón perdido que justificaba la teoría de la evolución. El yacimiento fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 1987. Su descubrimiento fue casual. Los habitantes de la zona vendían a los extranjeros toda suerte de dientes, como dientes de dragón, se dice que uno de ellos fue a parar a manos de un científico sueco, quien, al estudiarlo, lo reconoció como perteneciente a un mamífero extinguido.