primer cargamento europeo
La ayuda humanitaria española llega a China
viernes 16 de mayo de 2008, 20:53h
Un avión español con siete toneladas de material médico y fármacos para ayudar a los afectados del terremoto registrado el pasado lunes en China. La primera ayuda europea que recibe China es la española.
El avión salió ayer desde el aeropuerto de Torrejón de Ardoz y ha aterrizado esta tarde en el país asiático.
En declaraciones a los medios, Xiaoqui Qui, embajador de China en Españael, ha agradecido la solidaridad del pueblo y Gobierno español y ha recordado que el terremoto, de 7,8 grados en la escala de Richter, ha sido uno de los peores registrados en su país.
También ha indicado que hasta el momento hay más 50.000 muertos y unos 20.000 desaparecidos, y que han abierto una cuenta en el BBVA (0182-5906-86-0291504702) para las donaciones que quieran hacer los españoles.
De Laiglesia ha especificado que el aparato transporta fundamentalmente cuatro equipos de traumatología, seis pediátricos, otros cuatro de obstetricia y cinco de primeros auxilios, así como medicamentos básicos para atender a 50.000 personas durante tres meses.
El cargamento llegará directamente a Sichuán, la provincia más afectada por el seísmo. A esta ayuda hay que sumar los 100 millones de euros, donados por España para que los gestione la Cruz Roja de China.
Además de la AECID, en la financiación de este envío han participado la Diputación de Córdoba, el Gobierno de las Islas Baleares, la Fundación Agencia Humanitaria de Galicia, la Junta de Extremadura, la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y la ONG Farmamundi.
El último balance de fallecidos en el terremoto que golpeó la provincia china de Sichuan (suroeste) el lunes asciende a 22.069 personas, según informó la agencia oficial Xinhua, poco después de que las autoridades locales hubieran informado de 21.500 muertos.
Este nuevo balance no precisa si el número de personas que permanecen desaparecidas ha aumentado. El anterior hablaba de 14.000 sepultados bajo los escombros a los que han quedado reducidos muchos edificios de la provincia. Ayer, las autoridades estimaron que el balance final podría rondar los 50.000 muertos.