Sudáfrica y Australia acogerán la primera fase de construcción del mayor radiotelescopio del mundo, el Square Kilometre Array (SKA), un instrumento que revolucionará la astronomía.
El proyecto de construcción del Square Kilometre Array (SKA), el mayor radiotelescopio del mundo que será decenas de veces más sensible y miles de veces más rápido en la observación del cielo que las mejores instalaciones radioastronómicas actuales, ha dado un paso más al definirse el diseño de la primera fase del SKA (SKA1), con un presupuesto de 650 millones de euros. "Consistirá en dos instrumentos complementarios de alcance mundial -uno en Australia y otro en Sudáfrica-, que permitirán desarrollos científicos revolucionarios", explica el IAA-CSIC en un comunicado.
Según Philip Diamond, director general de la Organización del SKA, este instrumento "cambiará nuestra comprensión del universo: estamos hablando de una instalación científica muchas veces mejor que cualquiera de las existentes a día de hoy".
Actualmente en fase de diseño, este ambicioso proyecto internacional, que cuenta hasta la fecha con once países miembros, ha vivido durante los últimos veinte meses un proceso para refinar el diseño del SKA1, que ha involucrado a grupos de ingenieros y científicos de todo el mundo. "En la primera fase del proyecto, Sudáfrica albergará alrededor de doscientas antenas o platos parabólicos -similares, pero mucho mayores, a las antenas de satélite domésticas-, y Australia más de cien mil antenas dipolo, que se asemejan a las antenas de televisión", añade el IAA-CSIC.
"Gracias a estos dos instrumentos complementarios podremos abordar una amplia gama de la ciencia de frontera, como la observación de los púlsares y los agujeros negros para detectar las ondas gravitacionales predichas por Einstein, o la búsqueda de señales de vida en la galaxia", apunta Robert Braun, director científico de la Organización del SKA, quien afirma que también serán observados "los últimos periodos inexplorados en la historia del universo, la época de la reionización, rebobinando hasta los primeros mil millones de años del universo, al momento en que se formaron las primeras estrellas y galaxias".
El proyecto cuenta con dos precursores ya en funcionamiento en ambos emplazamientos. El precursor del SKA en Sudáfrica, el telescopio MeerKAT, se integrará en el conjunto de antenas del SKA. Por su parte, el telescopio Australian SKA Pathfinder (ASKAP), que ya opera como un instrumento de primera clase en Australia Occidental, continuará proporcionando una capacidad de estudio líder en el mundo y complementará el programa del SKA.
Tal y como recuerda el IAA-CSIC, científicos e ingenieros españoles participan en diferentes grupos de trabajo de SKA desde 2012, y actualmente nueve centros de investigación españoles y once empresas están contribuyendo a los esfuerzos de diseño del SKA en seis paquetes de trabajo. Desde octubre de 2013 un representante del gobierno español viene siendo invitado regularmente a participar en las reuniones de dicho comité.
"España ha venido posicionándose para lograr el máximo retorno científico del SKA, así como para contribuir en paquetes de trabajo del SKA de relevancia tecnológica y alto potencial de innovación, esfuerzo que podrá ser aprovechado si nuestro país se convierte en miembro de pleno derecho de la que será la mayor infraestructura científica sobre la Tierra", apunta Lourdes Verdes-Montenegro, científica del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y coordinadora de la participación tecnológica de España en el SKA. "Este avance hacia la construcción del SKA constituye una excelente noticia para España, ya que ahora contamos con todos los detalles para definir en detalle nuestro nivel de participación en este megaproyecto de ciencia", afirma la investigadora.
El Square Kilometre Array (SKA) "constituirá una revolución en astronomía: permitirá realizar contribuciones revolucionarias a la astrofísica, la astrobiología y la física fundamental, áreas actualmente objeto de investigación en los principales centros astrofísicos de España, así como en geofísica y geodesia", explica el IAA-CSIC.