Víctor Pérez Díaz ha escrito 243 páginas que requieren meditación. Una meditación sobre la democracia que José Varela Ortega, historiador y presidente de la Fundación José Ortega y Gasset, aconseja leer en lugar de los periódicos para entender la actual crisis política.

Además de José Varela Ortega, el libro del sociólogo contó con otro presentador de excepción, el abogado Antonio Garrigues Walker.
Entre muchos asuntos, “El malestar de la democracia” de Pérez Díaz aborda el proyecto hegemónico que pretende marginar al rival político. Un proceso que termina mal, como dijo Manuel Sagasta, según recordó el profesor Varela.

Antonio Garrigues destacó la idea anglosajona de Tocqueville de que la calidad de la democracia depende de la de la Sociedad Civil e hizo hincapié en el hecho de que la española no funciona. El análisis de Pérez Díaz es global ya que considera que “sentirse parte de la cosmopolis es bueno” y nos da un mayor impulso para conseguir más libertad y progreso. Además, indicó Garrigues, anima a la comparación entre los distintos países democráticos y permite así, darnos cuenta de que en España hay oligarquías de poder, al igual que en Europa, que provocan importantes problemas en el sistema democrático. “Problemas –dice Garrigues- que sólo se corrigen con más democracia”. Cómo detectarlos y cómo afrontarlos está en la obra de Pérez Díaz presentada en la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS).
José Varela Ortega ha expuesto entre otras muchas ideas aquella de que la democracia liberal está basada en reglas fijas para resultados inciertos pues esas reglas conllevan concordia. Se trata de un sistema que no es “fruto de un planeamiento sino de la consecuencia de las luchas por el poder”.
El historiador recordó que la crisis actual puede ser entendida mirando al pasado. El pensamiento de Indalecio Prieto o de Manuel Azaña fue recogido por los padres de la Constitución, por ejemplo, citó Varela: “Esto de volver a recordar la tragedia que hemos tenido no tiene sentido”.

Esquilo, también estuvo presente en esta presentación de la boca de Varela. Es conveniente aprender de los errores para avanzar y mirar al futuro con optimismo. El dramaturgo griego escribió: “Aquel dios que hizo de los mortales en su sufrimiento señores de la sabiduría”. La idea de las amargas experiencias de Esquilo fue más tarde recogida por el propio autor de “El malestar de la democracia” que, aunque no se define como un pesimista, considera que el optimismo tiene que ser compensado con cautela y moderación. La Historia nos recuerda que “hemos aprendido a trancas y barracas”. Pérez Díaz puso como ejemplo los sistemas totalitarios como consecuencia de la Primera Guerra Mundial para explicar que "es preciso analizar los sufrimientos desde la moderación moral".
Como consejo a la ciudadanía, el autor anima a asistir al juego de la clase política sin demonizarla porque “si lo hacemos, estamos tirando al piedra en nuestro propio tejado y alguien nos podrá preguntar por qué los hemos elegido”.
Para concluir su intervención, Víctor Pérez Díaz recordó con optimismo los 30 años de democracia en España y aseguró que “el sistema democrático liberal es el instrumento fundamental para la construcción de buenas sociedades”. Eso sí, “más democracia no es mejor democracia”, sentenció el autor.
“EL MALESTAR DE LA DEMOCRACIA” de Víctor Pérez Díaz. Editorial Crítica.