El último recuento oficial de fallecidos por el terremoto de 7,8 grados que devastó el sábado Nepal se situó este martes en
4.349, una cifra que empieza a estabilizarse después del rápido ascenso de muertos que se produjo durante los primeros días. El recuento de víctimas mortales, difundido a las 11.00, hora local (5.15 GMT) supone un leve ascenso frente a la cifra de 4.252 muertos anunciada por las autoridades nepalíes anoche, que situaron también el
número de heridos en 8.517.
Mientras tanto el Ejército nepalí se encuentra desplegado en 19 puntos de Katmandú donde se ha denunciado que podría haber
supervivientes, entre ellos hoteles como el Greenland, Shree y Namuna, o el banco Nabil, en el área de Balaju, recoge el diario local My Republica.
El primer ministro nepalí,
Sushil Koirala, reconoció este lunes durante un encuentro con representantes de los partidos políticos de Nepal que las operaciones de búsqueda, rescate y ayuda no han sido efectivas, de acuerdo con el medio local Kantipur. Según Koirala, el Gobierno está recibiendo
peticiones de ayuda desde todo el país, pero son incapaces de darles respuesta debido al corte de las comunicaciones y la falta de preparación de los equipos de rescate.
Nepal registró medio centenar de réplicas desde el sábado, la de mayor intensidad ayer con un temblor de 6,7 grados en la escala de Richter, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El Consorcio de Reducción de Riesgos en Nepal, una entidad en la que participan organismos de Naciones Unidas, aseguró de que el seísmo del sábado afectó a
cerca de ocho millones de personas en 39 distritos del país. "Cerca de dos millones de personas viven en los once distritos severamente afectados" y "alrededor de 1,4 millones necesitan ayuda alimentaria", señaló en su cuenta oficial en Twitter. Una zona específica para la ayuda humanitaria ha sido habilitada en el aeropuerto internacional de Katmandú "para mitigar la congestión" de los vuelos, añadió.
Tres días después del peor seísmo que ha azotado el país asiático en casi un siglo, miles de personas permanecen en las calles de Katmandú, convertidas en hogares temporales para los que han perdido sus casas o para quienes tienen miedo de regresar a ellas a causa de las réplicas del terremoto. El Gobierno nepalí ha habilitado
15 refugios para la población y ha solicitado ayuda internacional de todo tipo para poder atender a las necesidades de la población y afrontar las tareas de rescate. Varios países han enviado ya su asistencia y
la comunidad internacional se moviliza para hacer llegar toneladas de suministros y ayuda a la nación asiática.
118 españoles desaparecidos
El Ministerio de Asuntos Exteriores continúa la búsqueda de 118 españoles que se encontraban en Nepal cuando ocurrió el terremoto y tiene preparados tres aviones para transportar ayuda humanitaria y material de emergencia así como para repatriar a los ya localizados.
El ministro de Exteriores,
José Manuel García-Margallo, que se encuentra en Nueva Delhi desde ayer en viaje oficial, ha dicho que permanecerá en la India "hasta el último minuto" para coordinar las tareas de evacuación de los ciudadanos españoles.
Hasta el momento hay localizados
349 españoles y se desconoce el paradero de 118, según ha informado el titular de Exteriores español. Las 118 personas que aún siguen desaparecidas en el país del Himalaya incluyen mayoritariamente turistas, así como residentes permanentes y esporádicos.
El regreso a España de Margallo estaba previsto para mañana, martes, pero las circunstancias de los españoles en Katmandú han hecho que el ministro decida permanecer en Nueva Delhi hasta que al menos salgan los que tienen más urgencia. En el caso de que el ministro deba volver a Madrid -donde el miércoles y el jueves estará de visita el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi- lo hará en un vuelo comercial, ha explicado el propio García-Margallo. "
El avión no se va a mover de aquí mientras haya un solo español en Nepal", ha subrayado.
En paralelo al citado avión, está previsto que parta desde Madrid una aeronave para repatriar a los españoles. Además, despegará en las próximas horas desde la terminal de carga del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas un avión fletado por el Gobierno con material de emergencia y de apoyo para el rescate de las víctimas, en el que se incluye lo aportado por Médicos del Mundo, Cruz Roja y Oxfam Intermón.
Asimismo, un equipo de búsqueda y rescate de la Unidad Militar de Emergencias (UME), integrado por unos 40 militares, está activado y listo para desplazarse a Nepal cuando así lo decida el Gobierno. Se trataría de un equipo formado por unos
40 militares pertenecientes al III Batallón, ubicado en Bétera (Valencia).
Para ayudar con las labores humanitarias desde España las ONG se están movilizando desde el primer momento. Así, miembros de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo -que agrupa a las principales organizaciones de Desarrollo- están trabajando en las zonas afectadas y han reforzado sus equipos y apoyan las labores urgentes de rescate y atención a las necesidades de la población, principalmente agua potable, saneamiento, refugio, medicamentos y alimentos de emergencia.
La responsable de Programas de Cooperación de Unicef España,
Blanca Carazo, ha afirmado que cerca de un millón de niños (940.000) se han visto afectados por el terremoto y han perdido sus casas, familias, escuelas o su modo de vida habitual y se necesita dar respuesta a sus necesidades y hacer que se cumplan sus derechos.
"En todas las catástrofes los niños son los más vulnerables, tienen el peor impacto" y más, como en este caso, al hablar de niños de familias "muy pobres" que ya están sometidos a "riesgos" de desnutrición, falta de agua y saneamiento e incluso de trata y de agresiones y violencia, ha señalado.
Por su parte, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, ha dicho que
Cáritas España ha activado un fondo de emergencia de 100.000 euros para atender las necesidades más inmediatas de las víctimas del terremoto de Nepal.
Este es el terremoto de
mayor intensidad en casi 80 años en el país del Himalaya y el peor que ha vivido la región en una década, desde que en 2005 un movimiento telúrico causara una tragedia de grandes proporciones en Cachemira, con un balance de más de 84.000 muertos.