ABANDONA LA FUNCIÓN LUCIÉRNAGAS, EN EL TEATRO DEL ARTE
Fede Rey: "Sería muy difícil si el adiós fuera definitivo"
EL IMPARCIAL
viernes 29 de mayo de 2015, 18:00h
El actor de Luciérnagas deja temporalmente los escenarios para embarcarse en otros proyectos personales. La obra, dirigida por Carolina Román, comienza su noveno mes en cartel en el Teatro del Arte.
Luciérnagas sigue en cartel en el Teatro del Arte desde hace ocho meses, pero deja el proyecto. ¿Por qué?
Para mí ha sido el sueño de mi vida formar parte de este proyecto, desde todos los puntos de vista: el papel que me ha tocado representar, la oportunidad de trabajar con Carolina, el equipo que hemos formado. Después de ocho meses uno tiene verdadero amor por Luciérnagas, pero como decimos siempre entre risas: “qué dura es la vida del actor”. Tengo una gran responsabilidad, un hijo de tres años, y he tenido que organizar mi vida en función del teatro, que es lo mío, y un plan B que me permita un mínimo de estabilidad.
No abandona, pues, Luciérnagas o la profesión de actor, únicamente la aparca.
Efectivamente, durante un tiempo, intentaré que sea lo más breve posible, trabajaré en otra cosa a pleno rendimiento para buscar una seguridad económica y con la única meta de conseguir que ambas opciones sean compatible. De momento el trabajo es lo prioritario y el teatro lo secundario, pero en breve creo que seré capaz a invertir los términos.
¿Cuál era su papel en Luciérnagas?
Es una historia que no se ubica en ningún sitio geográfico, ni siquiera en una época, es una obra de personajes y emociones. Yo soy Álex, tengo una cierta deficiencia mental, me cuida mi hermano Julio. Somos huérfanos y vivimos en un pueblo del que no hemos salido nunca. Mostramos como la sobreprotección a veces puede convertirse en un daño más que en un favor, que no deja crecer al otro. Cuando aparece Yiyi, todo aflora y nuestras vidas dan un giro de 180 grados.
¿Ha sido difícil interpretar a un discapacitado?
No puedo decir que haya sido un proceso sencillo. La dirección de Carolina Román ha sido mi gran baza. Ella es la dramaturga y “conocía” muy bien a Álex. Sabía lo que quería y con una buena dirección todo es más fácil. De todos modos para mí ha sido todo un reto crear el personaje, darle vida. Creo que entre todos hemos conseguido un personaje maravilloso, entrañable, sin excesos pero en carne viva. La credibilidad y evitar lo caricaturesco era para nosotros un reto.
¿Se ha inspirado en algún personaje de cine o teatro?
En la primera fase del rodaje he visto miles de películas y estudiado a fondo múltiples personajes pero no sé decir en que momento me desprendí de todo lo visto e hice un viaje a la niñez para no dar la imagen de ninguna discapacidad concreta. Creo que hemos creado un Álex que es un niño y su mayor seña de identidad es la gran dependencia de su hermano mayor. Un secreto: muchos gestos y movimientos son de mi hijo. Mi familia lo ha notado.
¿Podrás sobrellevar estar lejos del escenario?
Me va a costar mucho, lo sé, y lo tengo asumido. Estoy preparado para ello. Sería muy difícil para mí si el adiós fuera definitivo, eso sí sería todo un trauma, pero es un paréntesis que me va a proporcionar tranquilidad y seguridad. Tengo que agradecer a todas las personas que han confiando en mí para llevar adelante este trabajo que, sin duda, es todo un regalo para cualquier actor. Volveré al teatro cuanto antes y, por supuesto, al Teatro del Arte.