Danny Miller, famoso guionista de televisión nos sorprende ahora con su primera novela Besos para los malditos. Perteneciente al género negro, esta ambientada en el Brighton de los años sesenta. Una ciudad inmersa en un nuevo mundo de mods, y rockers, cuyo único afán es alardear de sus motos mostrando la profunda antipatía que existe entre ambas tribus urbanas. Brighton se autodefine como la ciudad de los muelles, homosexuales y maleantes, donde la nueva subcultura juvenil inunda todos los rincones. La nueva música y la nueva moda son el telón de fondo del ritmo desenfrenado que vive esta ciudad, donde el alcohol y las drogas se desparraman sin control. Tras la violencia y el enfrentamiento constante entre mods y rockers, los gánsteres son los encargados de suministrar todos los caprichos a los jóvenes miembros de estas tribus urbanas que se dan cita en Brighton con motivo de las vacaciones.
En medio de este ambiente desarrolla su actividad el protagonista de la novela, un joven detective perteneciente al cuerpo de policía londinense que es enviado a Brighton., su ciudad natal, con la misión de investigar un macabro asesinato: un cadáver decapitado y sin manos aparece flotando en la playa. Vince Treadwell, el joven detective, es un hombre honrado, a quien le gusta hacer bien su trabajo, de hecho, este es el motivo por el que es enviado a Brighton, pues esta obstaculizando el cierre de un caso de asesinato en el Soho. A través del protagonista somos conscientes de la incipiente corrupción que esta haciéndose presente en todos los estamentos sociales, desde el sector policial hasta el de la música pop.
Cuando Vince llega a Brighton el panorama con el que se encuentra es muy desolador: yonquismuertos por sobredosis, violencia constante entre las tribus urbanas... Todo apunta a que el macabro asesinato es cosa del gánster de la zona, un hombre ya entrado en años que mantiene relaciones con una chavalita. Es a ella a quien primero se dirigirá nuestro protagonista, con la misión de esclarecer lo ocurrido. Entre el detective y la jovencita se produce un flechazo. Esto no puede acabar bien.... El clima es sumamente tenso.
Durante la investigación el lector descubrirá otras sórdidas y lucrativas actividades que están desarrollándose en este ambiente: la pornografía, las drogas, las peleas. Miller, con gran maestría, transcribe las emociones de los distintos personajes: confesiones, traumas, soledad, muerte, maltrato infantil, mentiras engaños decepciones.... no mantendrán indiferente al lector.
La experiencia del autor como guionista se traduce en un ritmo narrativo ameno, repleto de descripciones detallas, llenas de matices y de precisión, que sin llegar a ser excesivas recrean con gran eficacia lo complejo de aquella época y nos ayudan a transportarnos al Brighton de los sesenta para compartir con los personajes las sensaciones y angustias por las que tuvieron que pasar.