www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL PODEMOS GRIEGO, DE HINOJOS ANTE MERKEL

viernes 14 de agosto de 2015, 11:52h
Hace siete meses, Grecia tenía una situación estable, crecía en el entorno del 2,5%...

Hace siete meses, Grecia tenía una situación estable, crecía en el entorno del 2,5%, pagaba lo que debía y se apretaba el cinturón con las restricciones impuestas por Bruselas. Vino el nuevo partido comunista enmascarado en Syriza, prometió el oro y el moro, ganó las elecciones y pretendió no pagar la deuda, no atender a los proveedores y suprimir los recortes.

Siete meses después, Alexis Tsipras se ha hincado de rodillas ante Merkel, Grecia está en la ruina, las pérdidas han sido descomunales, los recortes impuestos por Europa se han acentuado y la situación de los griegos ha empeorado considerablemente.

Y si no llega a ser por Estados Unidos, las cosas estarían todavía peor porque Angela Merkel y los alemanes, cansados de ser los pardillos que pagan, querían a Grecia fuera de la eurozona. Las cuatro bases de la OTAN en territorio griego, imprescindibles para la estrategia del Pentágono en Oriente Medio, salvaron a la gran nación helena. Estados Unidos no podía aceptar que Angela Merkel expeliera a Grecia de Europa ni que Tsipras se entregara a la protección de Putin y al dinero de China. Exigió que se llegara a un acuerdo y así ha sido. Tsipras se ha rendido hoy de forma vergonzante, respaldado por sus rivales de la oposición parlamentaria, y ha aceptado todo aquello que dijo que iba a suprimir. Ha salvado, eso sí, al menos por el momento, la poltrona política porque tuvo la habilidad de organizar un referéndum previo cuando sabía que lo tenía todo perdido. Una cosa, en fin, queda completamente clara de la experiencia griega: ninguna nación puede gastar indefinidamente más dinero del que ingresa. Los griegos vivían un 30% por encima de sus posibilidades.

No sé si lo ocurrido servirá de lección a los españoles porque aquí el asco generalizado que produce la situación política y el rechazo de las nuevas generaciones a la figura de Mariano Rajoy pueden distorsionar el futuro político. Queda ya muy poco tiempo para que los dirigentes del Partido Popular reconduzcan la situación y recuperen, al menos en parte, el terreno perdido.