EN JULIO TAMBIÉN FUE CLAUSURADO EL SITIO ARQUEOLÓGICO DE POMPEYA
Polémica en Italia por el cierre del Coliseo por una asamblea sindical
Elena Viñas
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elenavinaselimparciales/11/5/11/23
viernes 18 de septiembre de 2015, 14:59h
Actualizado el: 18 de septiembre de 2015, 18:53h
Varias de las atracciones turísticas más icónicas de Italia, entre ellas el Coliseo y el Foro Romano, han sido hoy clausuradas durante tres horas por una asamblea sindical. Las autoridades italianas han vuelto a hacer un llamamiento al sentido común de los sindicatos tras el cierre el pasado julio del sitio arqueológico de Pompeya, lo que provocó un "daño incalculable", según el ministro de Bienes Culturales italiano.
El Coliseo, el Foro Romano y otros museos y lugares de interés turístico italiano han permanecido cerrados durante tres horas por una asamblea sindical.
Según informa Il Corriere della Sera, el cierre ha provocado largas colas de turistas delante de las taquillas del también conocido como Anfiteatro Flavio.
La airada reacción de las autoridades italianas no se ha hecho esperar. El ministro de Bienes Culturales italiano, Dario Franceschini, se ha pronunciado en un comunicado que su departamento ha hecho llegar a este periódico: "Ya basta. Una nueva asamblea sindical ha provocado colas de turistas en fila ante los ojos de todo el mundo".
Franceschini cree que este tipo de acciones "hacen daño al país", por lo que ha trasladado la petición al presidente Renzi de que en el Consejo de Ministros de este viernes "sea propuesta una modificación legislativa que incluya entre los servicios públicos esenciales a los museos y lugares que forman parte del patrimonio italiano".
No es la primera vez que ocurre. A finales de julio, la entrada a las ruinas de Pompeya permanecieron bloqueadas durante más de una hora por la celebración de una asamblea sindical, una acción que generó una cola de cientos de turistas.
"Los sindicatos Fp Cisl, Filp y Unsa organizaron una asamblea sindical dentro del parque arqueológico y bloquearon sin haberlo avisado previamente las puertas de entrada", explica la Agencia Efe.
"No es posible organizar asambleas por sorpresa (...) con el resultado de dejar a centenares de turistas esperando en fila bajo el sol", afirmó entonces Franceschini. Añadió que "quien hace estas cosas, hace daño a los sindicatos, a los derechos de los trabajadores y, sobre todo, daña al país".
Un "daño incalculable" que, según el ministro, "amenaza con estropear los resultados extraordinarios conseguidos el último año y que han ayudado a recuperar la imagen de Pompeya en el mundo".