Abogada y política por su sentimiento sobre la justicia, asegura. Casada, madre de dos niñas y feliz con su nueva vida de política, asegura que sabe lo que es ir corriendo para que te dé tiempo a todo. Begoña Villacís (Madrid, 1977), peleó la alcaldía de Madrid en las pasadas municipales, pero su sitio se quedó en la oposición. Desde allí, asegura, están cumpliendo su programa pese a no haber ganado las elecciones, y están recibiendo el apoyo de los otros grupos para sacar adelante las propuestas que plantea el grupo de Ciudadanos. Confiesa que le provoca "rechazo y repugnancia" la "política basura", como la que se ha podido ver en la presente campaña electoral y anima a que la gente que pone en duda la postura de su formación sobre la violencia de género, revise su Twitter, "ahora que está tan de moda", para comprobar que su compromiso es indudable.
Antes de nada, obligado paso por la noticia del momento, la agresión a Mariano Rajoy. En tu artículo publicado al día siguiente en El Confidencial, parecía que estableces cierta relación indirecta entre Podemos y la agresión al presidente.
No digo que Podemos haya perpetrado ese ataque, ni muchísimo menos, ha sido una persona en concreto, con unos problemas. Yo lo que critico es que, de alguna manera, estamos siendo muy permisivos con la presencia de violencia. Hemos empezado a subir el umbral de la tolerancia y a normalizar situaciones que no deberían ser normales en ningún país democrático. A mí no me gusta que en mi país se pegue al presidente del Gobierno como no me gusta ver que hay gente que lo justifica. Me parece verdaderamente espantoso, el primer paso hacia salir de la democracia. Lo que digo en el artículo es que no todos hemos jugado siempre con las mismas reglas. Yo nunca he hecho un escrache, nunca he acosado a nadie, nunca he gritado, nunca he pintado fachadas de otras sedes, no ataco en Twitter a nadie, no agredo, no recibo a golpe de gritos y amenazas a miembros de otros partidos que salen de su primer pleno… Y creo que hay que empezar a trazar diferencias entre los que sí que han participado de ello y los que nunca hemos hecho nada de eso. Creo que es una línea muy clara entre los que verdaderamente creemos en la democracia y los que no.
¿Qué medidas habría que tomar contra los que sí participan de esas acciones?
Hay una cosa que es la libertad de expresión, y nosotros ya hemos dicho que no nos gusta la ley mordaza, y otra cosa es entender que un escrache es una cosa que un político ha de admitir porque le va en el sueldo. Me parece que es muy peligroso empezar a pensar así. Y no me gusta con nadie, no me gustó el escrache que se le hizo a Rosa Díez, que por cierto participó Pablo Iglesias, no lo podemos olvidar, como no me gustó el de Cristina Cifuentes o Antonio Carmona, o el que me hicieron a mí cuando salí de mi primer pleno. Este tipo de situaciones tienen que empezar a inspirar un rechazo social, ya no legal, se tiene que educar a la gente para que lo rechacen y no lo alienten. No me parece ni participativo ni cool.
Damos un salto al pasado. Como contaste en su momento, decidiste meterte en la abogacía después de ver Doce hombres sin piedad. ¿Qué fue lo que te inspiró para meterte en política?
Me metí en la abogacía porque desde pequeña siempre he tenido mucho sentido de justicia, de que la justicia debía prevalecer en todo tipo de situaciones. Y con esa peli, y también porque está en la familia, me metí. La abogacía es defender derechos de personas, y yo me he permitido rechazar casos en los que no creía. La política, en el fondo, es lo mismo, es defender derechos solo que a una colectividad mucho más amplia. Y la verdad es que el proyecto de Ciudadanos me pareció muy inspirador desde el primer momento, las personas me parecieron muy transparentes y muy íntegras y el momento político me pareció fascinante. Y no creas que no hay días que digo ¿cómo me he metido a esto? Ha ido todo tan rápido… No sabría decir en qué momento dije ¡me meto! Una cosa llevó a la otra y la verdad es que lo estoy disfrutando.
Manuela Carmena confesó hace poco que no lo está disfrutando tanto. Aseguró que no es feliz y que se arrepiente de haberse presentado a alcaldesa. ¿Tú eres feliz? ¿También hay momentos en los que te arrepientes?
La mayor parte de los días sí me siento feliz, lo estoy disfrutando mucho. Lo estamos disfrutando mucho, por lo menos en la planta tercera de Mayor 71, que es donde estoy. Te puedo garantizar que se curra muchísmo, pero también el hecho de que seamos nuevos en esto hace que trabaje y se vivan las cosas con mucha ilusión. El PP y el PSOE también vivieron esto, pero hace treinta años. Ahora nos toca a nosotros.
Claro que hay días que acabas cabreada, porque hemos estado viendo una campaña muy muy baja, lamentable, llena de mentiras, de cosas que me provocan rechazo y repugnancia y eso sí me quema, la política basura. Pero la mayor parte de los días puedo asegurar que estoy disfrutando.
Por cierto, ¿qué opinas de la gestión que ha hecho en estos meses Carmena?
Creo que es muy pronto para poder definir, pero creo que han adecuado la organización del Ayuntamiento a los perfiles de sus concejales, lo que hace que sea una organización un poco extraña, poco rastreable y opaca. Han hecho cosas que han restado tiempo para enfocar los grandes problemas de la ciudad y para que los otros partidos y los ciudadanos de Madrid podamos visibilizar realmente cuál es su modelo de ciudad. Sabemos que ocurren cosas que antes no ocurrían, por ejemplo, que se dota de un presupuesto de participación ciudadana a los distritos y que un distrito como Arganzuela celebra una asamblea decidiendo como se gastan 500.000 euros. Creo que tienen que rodar un poco más, que puede que este presupuesto les haya pillado un poco con el pie cambiado, y por eso hemos presentado una enmienda a la totalidad, porque consideramos que es todo menos transparente y concreto.
Dime también algo bueno que hayan hecho.
Medioambientalmente, creo que estamos en el camino adecuado. Las políticas que se están aplicando, que proponía Ciudadanos, han hecho muchas cosas buenas. No han sido negacionistas, cuando han visto que lo que proponíamos era sensato, prácticamente nos lo han votado todo. Y eso es un cambio bueno, es algo que a lo mejor nunca hubiese hecho el Partido Popular o el PSOE. Creo que están intentando buscar vías para la participación ciudadana, y aún hay que cambiar muchas cosas pero, por lo menos, están queriendo contar con la opinión de los ciudadanos de Madrid. Y también me parece positivo que su comportamiento en el pleno no es como el de otros partidos. No bajan al insulto y al barro constantemente.
Un salto a nacional. Si Ciudadanos gana y Albert te quiere como ministra…
La verdad es que debo reconocer que estoy disfrutando mucho del municipalismo y que ahora mi futuro más cercano está aquí. Cuando formulé mi candidatura, me dije ‘me sitúen donde me sitúen, me voy a quedar aquí’. Sinceramente, siendo de mi perfil, es en lo municipal donde estás más cerca de todo y por ahora es donde quiero estar.
Es que en el Ayuntamiento estamos haciendo una política muy constructiva... Hemos sido capaces de sacar con solo siete concejales muchísimos proyectos votados por unanimidad, algo que sorprende y que es cuando menos para cuestionarse si no es verdad lo que nosotros proponemos: que las ideas sensatas no son de izquierdas o de derechas.
Cien por cien convencida o te lo pensarás.
No soy capaz de anticipar el futuro, pero lo que sí puedo asegurar es lo que me está gustando y lo que estoy disfrutando y como tenemos tanto proyectos que sacar en la ciudad de Madrid, mi futuro más cercano puedo asegurar que está en Madrid.
Con lo que crees que va a pasar, no con lo que querrías que pasase, ¿cuál es tu quiniela para las elecciones?
Siendo realista, creo que el bipartidismo se va a ver tocado, muy tocado. No soy capaz de anticipar hasta qué punto, pero desde luego creo que va a haber un reparto bastante equitativo. Soy muy mala haciendo porras, pero creo que la gente va a apostar por el cambio. Cuando se trata de una nación, no puede apostar por un cambio radical, necesitamos un cambio sensato. Y yo creo que el resultado va a venir por el centro. De hecho, a nivel internacional está llamando mucho la atención en Europa que a diferencia de otros países, hay un partido emergente de centro no polarizado, no radical. En ese reparto equitativo creo que nosotros vamos a estar muy bien situados, lógicamente, porque todo ha conducido a ello. Creo que ha conducido el debate a cuatro, que Albert de verdad que estuvo fenomenal, y también la imagen del bipartidismo que pudimos ver en el último debate.
Alguna gente opina, y sube en las encuestas esta percepción, que Ciudadanos vira más a la derecha. Y que lo del centro es un disfraz para agradar a todos. ¿El centro es estrategia o convicción?
La única razón para que lo vean así es que se pondera siempre en base a ejes. Si en la izquierda tienes un eje muy radical, que es Podemos, otro un poco menos radical, que es el partido socialista y a la derecha solo tienes uno, pues la gente sitúa en base a esos ejes. Eso no significa que no seamos centro, creo que sí lo somos. Pero aun así, yo cuando fui a las municipales decía ‘yo no me voy a situar’. Prefiero no definirme, yo presenté mi programa y pedí que la gente lo juzgase y, si lo analizas punto por punto, es evidente que tenemos un compromiso con lo social y un compromiso con que es necesario, al mismo tiempo, reconocer que vivimos en una economía de mercado.
Hablando de programa, ¿te has leído entero el de Ciudadanos para las generales?
Sí, ahí estuve… Es que además muchas de las enmiendas son mías y fue un proceso muy participativo, con lo cual sí lo leí y muchas de las partes las hemos presentado desde nuestro grupo. Puedo asegurar que yo y la gran mayoría de personas que estamos ahí lo hemos leído.
Algo que no te convenza de ese programa.
La verdad es que con la parte de laboral estoy completamente de acuerdo, que es básicamente en lo que yo he estado. No sé, es que es mi programa… No se me ocurre ahora mismo nada que me haya chirriado. Pero sí creo que hay partes mejorables, efectivamente. Más que nada a nivel de redacción, porque hay cosas que no han quedado muy claras.
Y pensándolo, sí es verdad que hay propuestas de otros partidos que me han gustado y que no están en mi programa. Por ejemplo, la de que el registro mercantil no cobre tasas para acceder a los registros públicos. Eso reconozco que me ha gustado en un programa y lo pondría en el mío ahora. Pero es una opinión personal, no del partido.
Hablando de redacción poco clara, ¿consideras que ha sido eso lo que ha ocasionado la polémica con el tema de las propuestas en materia de violencia de género?
Por supuesto. Y tengo que decir una cosa: cada vez que termino un debate sobre esto, cuando se apagan los micrófonos, las personas que intervienen en el debate me reconocen que lo entienden. Me gusta tan poco la hipocresía… Una de las razones por las que me gustaba gente como Albert o como Nart, antes de meterme en Ciudadanos, es porque dicen lo mismo delante que detrás de los focos. Lo que no me gusta es que cada vez que hablamos de violencia de género y expreso lo que hemos querido decir, los demás intentan sacar un rédito electoral de lo más bajo y que no conduce a la unidad que deberíamos mostrar de forma responsable para luchar contra esta lacra.
Y queríais decir…
Nosotros sí reconocemos la existencia de violencia contra las mujeres. Ahora que está tan de moda releer el Twitter de los políticos, que alguien revise el mío de antes de meterme a política, y verá que mi compromiso en la lucha contra la violencia de género queda fuera de toda duda. Lo único que nosotros decimos es que las mujeres ya nos estamos haciendo escuchar y se nos reconoce. Pero hay muchos colectivos que los políticos tenemos que vigilar que, aunque no sean muy ruidosos, son vulnerables y deben estar igualmente protegidos. Por ejemplo, la violencia contra los ancianos es un tema muy silenciado en España, que no abre periódicos ni sale en la tele, pero es una realidad. Queremos que también se protejan esas situaciones de desigualdad contra los ancianos, contra los menores, dentro de las parejas homosexuales donde exista abuso de poder…
Y además es muy hipócrita que el PP y el PSOE se metan con esto, cuando ellos desde el año 2010 han estado rebajando en 23 millones el presupuesto para luchar contra la violencia de género. Ellos llevan a los periodistas a los titulares y esconden la realidad de los juzgados.
Y si, llegado el caso, hubiera que ‘olvidarse’ de esas hipocresías para hacer un pacto tras el 20D, ¿con quién estarías más de acuerdo en que Ciudadanos pactase?
Depende en qué. Nosotros en materia de transparencia, podríamos llegar a pactar con Podemos. En materia impositiva, probablemente con el Partido Popular. O incluso en temas sociales y derechos civiles, a lo mejor podríamos pactar con el Partido Socialista. En el Ayuntamiento de Madrid no hemos pactado con nadie, pero de cada pleno salen seis pactos de nuestras propuestas o de otros. Lo bueno que va a tener un panorama fragmentado es que la gente está obligada a negociar, se acabaron las mayorías absolutas que son el más absoluto de los absolutismos. Ahora hay que entrenar capacidades de negociación y creo que lo tenemos mucho más fácil nosotros, que es algo que ejerciendo de centro, servimos para tender puentes en situaciones que se bloquean.
Entonces, ¿más de acuerdo con los pactos puntuales o con el pacto de gobernabilidad para toda la legislatura que plantea Rajoy?
No, no, no. Aquí uno no se casa para siempre y menos con gente que nos ha traicionado de forma constante, una y otra vez. Si dicen eso, es que no han leído nada. De hecho, los apoyos que hemos tenido que dar nosotros, que son apoyos que no nos ha gustado hacer pero que han servido y están dando sus frutos, no son incondicionales ni muchísimo menos. Si alguien piensa que Ignacio Aguado no está haciendo oposición por haber apoyado, que sepa que está haciendo una oposición sensata y logrando bastantes cosas. Es incuestionable que Ciudadanos puede apoyar y a la vez ser oposición.
¿Hasta qué punto te atreves a asegurar que Ciudadanos, si llega al Gobierno, no incumplirá lo que ha vendido en campaña?
Eso no se puede garantizar, ni muchísimo menos, porque muchas de las reformas que proponemos son reformas de la Constitución, y como todos sabemos necesitamos dos terceras partes a favor. Nadie nos puede garantizar que se vaya a votar todo esto, todavía tenemos que cosechar los apoyos necesarios para hacer esos cambios. Pero si de nosotros depende, sí. Llevamos el programa para aplicarlo. En el Ayuntamiento puedo asegurar que vamos aplicando nuestro programa, lo estamos consiguiendo y sacando adelante, a pesar de no haber ganado las elecciones. Pacta sunt servanda, los pactos obligan a las partes y un programa debería vincular a un partido. Y el nuestro es perfectamente cumplible desde el día siguiente.
Tu minuto de oro.
Creo que es importante tener en cuenta que somos parte de la sociedad civil sosegada, de los que vamos corriendo a todas partes para que nos dé tiempo a todo, de los que venimos de saber lo que es que en una empresa empiece a sonar el nombre ERE, o que empiecen a despedir a compañeros, o tener que pagar las nóminas y que no te llegue… Los que venimos de ese entorno tenemos la mejor perspectiva para saber cómo se tiene que gobernar a un país que está repleto de esas realidades. Es el momento de un cambio. Hasta ahora votábamos por exclusión; la gente votaba al Partido Popular para que no saliese el PSOE y viceversa. Ahora se tiene la oportunidad de votar lo que realmente apetece. Y con nosotros nadie está arriesgando; llegamos sin favores que devolver, sin deudas que pagar ni gente que recolocar, lo que nos deja las manos muy libres para hacer las reformas que necesita este país.