¿Cómo llegaste a ocuparte del proyecto Finca de la Estacada?La familia siempre ha estado vinculada al mundo del vino en diferentes facetas. Cuando me incorporé a trabajar, una vez acabados mis estudios universitarios, era un momento en que los mercados demandaban un vino de valor añadido, con imagen y calidad, y de ahí nació la idea de utilizar las viñas propiedad de la familia para elaborar este tipo de vino a través de Finca La Estacada.
Desde su indicio le disteis una gran importancia al enoturismo, ¿por qué?En primer lugar el turismo es un elemento diferenciador que, desde mi punto de vista, no está suficientemente potenciado en nuestro país. No solo por la riqueza que aporta, sino por lo que supone también de dar a conocer productos agroalimentarios y artesanales típicos. Esta es una de las razones por las que, desde el primer momento, Finca La Estacada ha apostado por el enoturismo.

Y en segundo lugar por la fidelización, porque consideramos que todos aquellos clientes que nos visitan conocen nuestras instalaciones y catan nuestros vinos in situ, y serán ellos quienes consuman y defiendan nuestro producto y compartan estas vivencias con su entorno.
¿Pesó en ti tu apellido, tan relacionado con el mundo del vino?Indudablemente. El hecho de vivir dentro de una familia como la mía te marca. Vivir vendimias desde pequeña, participar en la vida empresarial en diferentes niveles, desde la mayoría de edad, al final deja huella y te redirige a los orígenes.
Siempre te intereso la estética de las botellas, ¿por qué?Sí, siempre. Considero que la imagen es fundamental para diferenciar y defender tu producto, más aún en un sector tan competitivo y segmentado como el del vino. Desde que comenzamos con el proyecto quisimos “hacer” unos vinos que se diferenciaran de la imagen tradicional de los vinos de Castilla- La Mancha. Y lo conseguimos utilizando botellas diferentes, etiquetas más modernas, auxiliares como el lacre casi “desconocidos”, pero esta imagen puede ser también contraproducente. Es indudable que el producto tiene que ser bueno, e ir en la línea de esa imagen. Una imagen diferente hace que un buen vino se recuerde. Pero también hace que un mal vino no se olvide.
¿Qué especificidad aporta tu zona?Los viñedos de Finca La Estacada se caracterizan por estar en una zona de gran latitud y de grandes contrastes térmicos entre el día y la noche. Esto hace que las maduraciones sean muy buenas y nos permite recoger uvas de gran complejidad.
¿Cómo se armoniza la gastronomía de tu región con tus vinos?Esta zona es tradicional de vinos tintos y la gastronomía de la zona armoniza muy bien con ellos. Los platos típicos contundentes, de trabajos duros y de climatologías adversas, van a la perfección con vinos tintos complejos, con gran carga frutal y tonalidades derivadas de la madera.
¿Qué variedad de uva te gustaría elaborar?Mas que de variedades de uva yo te hablaría de variedades de vino. Hay dos vinos internacionales que me gustan mucho: por un lado el tokaj y por otro el eiswein, aunque en esta zona veo difícil su elaboración.
¿Qué región vitivinícola extranjera admiras más?Sin duda, California. A pesar de su “corta” historia vitivinícola, han sido capaces de elaborar vinos que compiten de tú a tú con regiones “históricas” pero, además, y a diferencia de otras zonas vitivinícolas del “nuevo mundo”, han desarrollado una industria paralela basada en el enoturismo que ya quisiéramos en Europa.
¿Con quién beberías tu mejor vino?Con alguien que fuera capaz de apreciarlo.