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UN MINUTO ANTES DE QUE SUENE LA CAMPANA

lunes 11 de abril de 2016, 12:34h
No se puede descartar que a escala nacional ocurra lo mismo que sucedió en las elecciones catalanas. Un instante antes de que...

No se puede descartar que a escala nacional ocurra lo mismo que sucedió en las elecciones catalanas. Un instante antes de que sonara la campana de los nuevos comicios se llegó a una fórmula que, aunque muy frágil, es la que preside ahora la Generalidad.

Mariano Rajoy jugará su última carta mejorando la oferta a Pedro Sánchez para conseguir su propósito esencial que es permanecer en el poder. El líder socialista puede aceptar pero puede también caer de rodillas ante Podemos y negociar otra fórmula de última hora.

Con los datos que ahora manejamos, no parece probable que sea viable ninguna de las dos soluciones y eso nos conduciría a nuevas elecciones, que es lo que desde el 21 de diciembre ha propugnado enmascaradamente Mariano Rajoy. Y también el Podemos de Pablo Iglesias, no el de Errejón.

El presidente en funciones cree, no sin fundamento, que a unas nuevas elecciones acudirá el electorado del PP que se abstuvo el 20-D. Pablo Iglesias piensa que, presentán-dose en alianza con Izquierda Unida, sobrepasaría al PSOE, relegándole a una tercera posición nacional. Eso significa que si Rajoy no contase, tras el 26 de junio, con los apoyos suficientes para ganar la investidura, el Rey se vería constitucionalmente obligado a ofrecer la candidatura a presidente del Gobierno a Pablo Iglesias.

Los partidos políticos y sus líderes están jugando sobre el filo de la navaja. Lo que conviene al interés general es que PP y PSOE, aunque sea en el último instante, se pongan de acuerdo. Pero muchos se temen que prevalezcan los personalismos y el interés partidista sobre el bien común.