entrevista
Mikel Buesa: "Creer que las víctimas del terrorismo pensamos todas igual es completamente falso"
viernes 25 de enero de 2008, 23:36h
- ¿Qué le llevó a seguir el camino de la política?, ¿cómo le convence Díez?
Hablamos extensamente sobre el proyecto. Ella me pidió que participara y, como tengo muy buena amistad con ella, tomé la decisión de involucrarme. Me habló de un partido con vocación de partido nacional, que no está comprometido con los intereses de ninguna región concreta. Se trata de reunir los elementos más genuinos de la parte liberal y de la parte socialdemócrata.
- Se dijo en su día que UPyD es fruto del descontento de Díez con el PSOE.
Hace tiempo le dije que se fuera de ese partido porque el PSOE no da de sí ya nada, está desarmado ideológicamente, y le aconsejé que creara una nueva opción política. Sé que en el PSOE le han hecho la vida imposible, pero no es por enfado sino una cuestión más bien de carácter teórico e ideológico.
- En sus intervenciones reitera la necesidad de dar un paso al frente para cambiar las cosas.
Urge solucionar la estabilización del sistema político, y esto requiere un cambio de la Constitución en el reparto de poder entre el Estado y las CCAA y, por otra parte, la corrección del sistema electoral para evitar que los nacionalismos periféricos acaben siendo determinantes.
- Dijo que "lo más radical son los nacionalismos".
El viejo nacionalismo del que surgió la democracia ha sido absorbido por el propio funcionamiento de los sistemas democráticos. Ahora, su carácter identitario se traduce en una actitud excluyente de quien no comparte esa identidad. El problema es que los seres humanos tenemos una identidad múltiple, una mezcolanza de muchas cosas que provienen de siglos atrás, de tradición familiar o de convicciones religiosas.
- ¿Qué siente al rememorar el fatídico asesinato de su hermano?
El tal "Txapote", que fue el que ordenó el atentado, todavía no ha sido juzgado. Creo que no estaremos plenamente satisfechos hasta que no veamos que las ideas nacionalistas por las cuales mataron a mi hermano Fernando han sido ideas erradicadas o marginadas de la sociedad.
- Zapatero ha asegurado que no negociará de nuevo con ETA si gana el 9-M. ¿Le cree?
No le creo. No sólo miente sino que, además, presume de hacerlo. Yo fui testigo de una mentira. En una reunión de víctimas del terrorismo, nos prometió que iba a apoyar una reforma legal que incluyera la penalización de la convocatoria de referéndum ilegales.
- Y en Economía, ¿a quién cree?
Como soy economista, procuro no creer a nadie. Desde luego, el discurso de Zapatero me parece absolutamente impresentable y el de Solbes, también. Hemos sido perjudicados todos los ciudadanos y, en especial, los que tienen menor renta.
- Aparte del no diálogo con ETA, ¿qué política antiterrorista defiende?
Hay que vencerla con la aplicación de los medios del Estado de Derecho. Específicamente, queremos que haya un nuevo pacto antiterrorista, no el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, sino uno nuevo en el que se puedan sumar tanto los partidos como organizaciones comprometidas.
- ¿Por qué las del 11-M y las de ETA parecen víctimas de dos realidades distintas?
Es un producto propagandístico de este Gobierno. También es verdad que dentro de las víctimas del terrorismo hay la misma pluralidad que en el resto de la sociedad. Creer que las víctimas del terrorismo pensamos todas igual es completamente falso. Pero otra cosa es hacer de la política la idea que lo invade todo. Hay muchas víctimas del 11-M que comparten conmigo y con otros muchos esta idea de que las víctimas lo que necesitan es una Justicia que margine en la sociedad a quienes hayan participado o justificado una acción terrorista.
- ¿Cómo se ha portado el Ejecutivo con las víctimas de ETA?
Ser solidario consiste en estar sin decir nada, tratando de compartir el dolor que tenemos las víctimas, nada más. No necesitamos declaraciones rimbombantes ni nada por el estilo, sólo un poco de solidaridad. Zapatero está claro que no siente por las víctimas del terrorismo la más mínima simpatía.