El detenido ha confesado durante su declaración haber consumido drogas y alcohol antes de cometer el crimen, aunque ha negado haber violado a la menor, según ha explicado su abogada, Diana Fernández.
El juzgado de Instrucción número 4 de Játiva (Valencia) ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el asesino confeso de la menor de 15 años cuyo cadáver fue hallado el pasado viernes en Chella (Valencia) tras prestar declaración cerca de dos horas.
Fuentes de la investigación han informado a EFE de que el avance de la autopsia practicada a la menor fallecida revela una muerte violenta por asfixia, pero no hay indicios de violación.
El detenido, al que se le imputa un delito de asesinato, ha llegado a los juzgados sobre las 12:00 y ha permanecido en ellos casi siete horas, durante las cuales ha sido sometido a una exploración por parte del médico forense y ha prestado declaración ante la jueza, la fiscal y su abogada.
Las analíticas practicadas al detenido han confirmado que consumió drogas y alcohol, según su abogada, que ha añadido que "desde el primer momento" su defendido "ha negado la agresión sexual. Al parecer no ha existido, pero hay que atender al resultado de la investigación".
La letrada ha destacado que la entrega del joven "ha sido voluntaria y ha colaborado desde el primer momento"; ha agregado que hay un "arrepentimiento más que notorio en su declaración" y ha defendido que hay "pruebas muy importantes cuyos resultados todavía no han llegado".
Tras prestar declaración, ha abandonado los juzgados entre los insultos y gritos de "asesino", "ojalá te pudras en la cárcel" o "muérete", proferidos por alrededor de una docena de vecinos de Chella que se han concentrado en las dependencias judiciales.
El ahora detenido fue condenado en octubre de 2015 por el juzgado de primera Instancia e Instrucción 2 de Játiva, competente en materia de Violencia sobre la Mujer, a 50 días de trabajos en beneficio de la comunidad por lesiones y maltrato en el ámbito familiar. Se le impuso además la prohibición de acercarse a la denunciante, su expareja, y de comunicarse con ella, según las mismas fuentes.
Fuentes de la investigación han informado a EFE de que este lunes se ha concedido autorización a la familia de la menor para enterrar su cuerpo, dado que no se les permite la incineración del mismo.