La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha asegurado que su eventual inhabilitación sería "un ataque tan grande a la democracia que es inconcebible" y ha acusado al Estado de "utilizar el poder judicial" para intentar "censurar" los debates parlamentarios.
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha declarado este viernes como investigada en la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), ante el que ha reivindicado el derecho de la cámara a debatir sobre la independencia, en un día en el que el soberanismo ha exhibido unidad en torno a ella.
A las 9.26 horas, unos minutos antes de la hora prevista para su declaración, Forcadell, acompañada del abogado Andreu Van Den Eynde, ha comparecido ante la magistrada del TSJC Maria Eugènia Alegret.
Forcadell, que podría ser inhabilitada por haber permitido en julio votar un documento que abría la puerta a una vía unilateral hacia la independencia, ha alegado que fue un "acto político", sin efecto ni valor jurídico, y ha recalcado que no se puede prohibir que el pleno discuta sobre la independencia.
En su declaración, Forcadell ha denunciado que, al imputarla, las instancias judiciales han incumplido su deber de defender la inviolabilidad del Parlament.
El interrogatorio ha sido más breve de lo previsto, apenas media hora, ya que Forcadell, investigada a raíz de una querella de la Fiscalía que la acusa de prevaricación y desobediencia al Tribunal Constitucional (TC), se ha limitado a responder sólo las preguntas de su abogado, a diferencia del expresident Artur Mas, que cuando fue interrogado el 15 de octubre de 2015 por su papel en la organización de la consulta soberanista del 9N de 2014 sí respondió al juez.
Posteriormente, a su regreso al Parlament, Forcadell ha comparecido ante los medios para advertir de que su inhabilitación sería "un ataque tan grande a la democracia que es inconcebible" y acusar al Estado de "utilizar el poder judicial" para intentar que la cámara catalana se "autocensure".
En respuesta a Forcadell, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, la ha instado a "responder ante la justicia y respetar las decisiones judiciales", y ha añadido que la justicia es independiente y "no responde a presiones ni manifestaciones".
Por su parte, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha dicho que la concentración frente al TSJC en apoyo a Forcadell no era "a favor de la democracia, sino de la desobediencia".
Como ya ocurrió cuando le tocó declarar a Mas, Forcadell ha recibido el apoyo de cientos de personas concentradas frente al TSJC, convocadas por las entidades soberanistas.
De hecho, la escenificación del apoyo unitario del soberanismo se ha iniciado una hora antes de su declaración en el Parlament, donde la han arropado los miembros del Govern, incluidos el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, junto a diputados de Junts pel Sí (JxSí), Catalunya Sí Que Es Pot y la CUP y otras personalidades como Artur Mas.
No estaban ni el conseller del Interior, Jordi Jané, pendiente del dispositivo de seguridad, ni el de Justicia, Carles Mundó, de visita a la Val d'Aran, a diferencia de su antecesor, Germà Gordó, que sí arropó a Mas y soliviantó a la sala de gobierno del TSJC.
A las puertas del Parlament la esperaban centenares de alcaldes y concejales soberanistas, así como los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, de Òmnium Cultural, Jordi Sánchez, de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), Neus Lloveras, y la Asociación Catalana de Municipios, Miquel Buch.
Mientras acompañaba a Forcadell al TSJC, en declaraciones a TV3, Puigdemont ha evitado ser explícito a la hora de pronunciarse si habría que hacer caso omiso a una hipotética inhabilitación de la presidenta del Parlament y se ha limitado a constatar: "Es evidente que será la presidenta que ha escogido el pueblo de Cataluña".
Mas ha considerado "escandaloso" que Forcadell tenga que declarar "por dejar hablar y votar en un Parlamento" y se archive la causa contra el exministro Jorge Fernández Díaz pese a haber "conspirado".
Lluís Rabell, jefe de filas de Catalunya Sí Que Es Pot, ha reclamado al Gobierno del PP que "pare la ofensiva judicial" contra las "aspiraciones" democráticas de los catalanes.
Desde la CUP, Mireia Boya, ha hecho un llamamiento a la "unidad" y a la "determinación" para avanzar hacia la "ruptura final".
En cambio, el portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha dicho que vería "saludable" relevar a Forcadell, si bien ha evitado pedir explícitamente su dimisión pese a acusarla de "mentir" cuando dice que se intenta coartar el debate en la cámara.
El portavoz del grupo del PSC, Ferran Pedret, ha dicho que le "entristece" la "judicialización de la política", aunque ha advertido de que saltarse las resoluciones del TC "comporta chocar con la realidad del ordenamiento jurídico vigente".
Por el PPC, Xavier García Albiol ha considerado "reconfortante" ver a Forcadell declarando ya que "se demuestra que el Estado de derecho funciona".
Camino del TSJC arropada por el independentismo
Forcadell ha declarado como investigada durante poco más de media hora en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), en una comparecencia en la que se ha negado a contestar a las preguntas de la juez instructora y de la Fiscalía, a los que ha reprochado que al imputarla han incumplido su deber de defender la inviolabilidad del Parlament.
La presidenta del Parlament ha finalizado a las 10.03 horas su declaración ante la magistrada del TSJC Maria Eugènia Alegret, ante quien ha comparecido investigada por desobedecer al Tribunal Constitucional.
Forcadell ha llegado a la sede del TSJC acompañada de cientos de cargos soberanistas y aclamada por cientos de personas concentradas a las puertas del Palacio de Justicia.
Como ya ocurriera el 15 de octubre de 2015, cuando le tocó declarar al expresidente Artur Mas por su papel en la consulta del 9N de 2014, Forcadell ha recibido el apoyo de los soberanistas que han respondido a la convocatoria de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural, la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) y la Asociación Catalana de Municipios (ACM).
Sobre las 8.30 horas, los miembros del Gobierno de la Generalidad, incluido su presidente, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, han llegado al despacho de audiencias de la presidenta del Parlament, donde ya se reunían diputados de Juntos por el Sí, la CUP y Catalunya Sí Que Es Pot.
Decenas de alcaldes, con sus varas levantadas, y cargos locales soberanistas, así como el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y de Òmnium, Jordi Cuixart, la esperaban al grito de "independencia" en la entrada del Parlament para acompañarla hasta la sede del TSJC.
Desde ahí, la comitiva, encabezada por Forcadell y Puigdemont y formada por centenares de alcaldes y concejales de fuerzas soberanistas (entre ellos el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello), se ha dirigido a pie hacia el TSJC, deteniéndose antes en el Passeig dels Tilers, en el Parque de la Ciutadella de Barcelona, para hacerse una foto de familia con un cartel que rezaba: "Democracia".
Frente a la sede del TSJC, las personas concentradas lucían esteladas y carteles con lemas como "Nunca caminaréis solos", "Ni un paso atrás", "Todos somos Forcadell" o "Esto va de democracia". Los concentrados, junto a la comitiva institucional, han cantado el himno de Els Segadors, antes de que Forcadell, emocionada, subiera las escalinatas del Palacio de Justicia para declarar.
Puigdemont no ha acompañado a Forcadell hasta la puerta del TSJC, como sí ha hecho el resto de la comitiva de apoyo, para seguir el mismo criterio que aplicó Artur Mas cuando era presidente autonómico y que tampoco acompañó hasta la puerta a Joana Ortega e Irene Rigau cuando fueron a declarar por la consulta del 9N.
"Que venga la Guardia Civil"
El exalcalde de Barcelona Xavier Trias ha apostado por desobedecer una eventual inhabilitación de la presidenta de la cámara catalana: "Que venga la Guardia Civil a sacarla del Parlament".
En declaraciones a Rac1, Trias ha dicho que no cree que el Parlament "decida poner a un nuevo presidente así como así" si Forcadell, que hoy ha acudido a declarar como investigada ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, es inhabilitada por haber desobedecido al Tribunal Constitucional.
"Se tomarán decisiones más importantes, como decidir que no la sacan y que venga a sacarla la Guardia Civil", ha apuntado Trias, antes de añadir: "A ver si nos inhabilitan a todos".
Por otra parte, ha considerado una "vergüenza" que el Tribunal Supremo haya archivado la querella de CDC y del propio Trias contra el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el exdirector de la Oficina Antifraude catalana Daniel de Alfonso por delitos de violación de secretos, prevaricación y malversación.