Aeham Ahmad tuvo que huir de Siria, igual que muchos de sus compatriotas. En la actualidad, vive en la ciudad alemana de Wiesbaden con el estatus de refugiado político y tiene a sus espaldas una difícil historia de supervivencia, que para él empezó en Yarmouk, un campo de refugiados palestinos en la periferia de Damasco. Allí, el joven reaccionó a la violencia de la guerra tocando en el propio campo y llevando su piano por las calles para hacer sonar la música, en ocasiones con su padre acompañándolo al violín. Hasta hace dos años, cuando los milicianos de Daesh incendiaron su piano en una acción que acabó con la vida de un niño que “asistía” a uno de sus conciertos y que supuso un punto de inflexión en su “inocente cruzada” de combatir obuses con notas de cuerda.
Un periodista alemán le mandó el dinero necesario para emprender el viaje y a través de la maldita ruta balcánica logró llegar a Alemania. Para entonces, los videos de sus conciertos en el campo de Yarmouk ya habían recorrido el mundo, y su vida cambió por completo. En agosto de 2016 publicó su primer disco, Music For Hope, en el que narra el drama de la guerra en Siria a través de la fusión de música clásica con el canto árabe, y este año publicará otro álbum y una autobiografía. Sin embargo, no ha olvidado su compromiso con la paz. Tampoco, la suerte que ha tenido. Ha podido reunirse con su mujer y sus hijos, sabe que está viviendo un buen momento personal, pero le queda la tristeza y la preocupación. Por eso, insiste en que no quiere tocar únicamente en teatros y salas de conciertos, donde gana dinero para mantener a su familia, y sigue interpretando su música en las calles de forma gratuita para todos y, especialmente, con el objetivo de denunciar la situación de quienes no tienen ni una pizca de la suerte que él tuvo, entre ellos su propio hermano.
Este jueves, Aeham Ahmad ha interpretado, junto al grupo catalán Cordes del Món, en la plaza del Rei de Barcelona un concierto, organizado por el Concurs Internacional de Música Maria Canals y la Associació Catalana per la Pau (ACP), para reivindicar la solidaridad con los refugiados y transmitir un mensaje para encontrar una solución en la guerra de Siria. El pianista sirio ha declarado que cuando vio por las noticias la manifestación en Barcelona para acoger a los refugiados del pasado 18 de febrero entendió que tenía que tocar en la ciudad. Con sus canciones, quiere explicar la guerra de su país, levantar la voz por los refugiados, narrar el terror de vivir bajo el yugo de Daesh y denunciar la situación de su hermano, que lleva cuatro años en la cárcel. Este concierto se enmarca en la campaña que lleva a cabo la ACP con el objetivo para proporcionar ayuda humanitaria urgente a los refugiados de Jordania y el Líbano, e incluye dos conciertos más que realizará Aeham Ahmad este viernes en el Conservatori Muncipal de Música de Barcelona y el domingo en la escuela de música Blai Net de Sant Boi de Llobregat, en los cuales la entrada es libre y los asistentes podrán aportar un donativo voluntario que irá destinado financiar la campaña.