www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

WELTPOLITIK

La verdadera crisis de la izquierda

Carlos Ramírez
x
carlosramirezhhotmailcom/14/14/22
miércoles 05 de abril de 2017, 21:08h

La verdadera crisis de la izquierda se localiza en su incomprensión de las razones de su propia crisis. En 1978, cuando el gobierno priísta mexicano se vio obligado a otorgar el registro legal al Partido Comunista Mexicano --con todo y su apoyo a la guerrilla--, el secretario de Gobernación, el intelectual e historiador Jesús Reyes Heroles, les dijo a los dirigentes comunistas: “la derechización de un régimen es responsabilidad de la izquierda”.

En el mundo la crisis de la izquierda no se localiza en el ascenso de la derecha, sino en el agotamiento de la opción de izquierda en cada país: los liberales estadunidenses se la han pasado buscando errores procedimentales de Donald Trump para derrocarlo, pero han sido incapaces de construir una alternativa más allá de la resistencia.

En términos generales, la derecha ha llegado al poder por el agotamiento de la izquierda en diferentes modalidades: corrupción, crisis económica por gasto presupuestal, saldos de pobreza y crisis de las élites. La falta de reflexión de la izquierda y los liberales progresistas llega a ser sorprendente: el mundo está a la espera de una explicación de las razones que llevaron al péndulo estadunidense del liberalismo de Barack Obama a la derecha tradicionalista de Donald Trump. Y la explicación debiera comenzar por explicar si realmente Obama fue liberal o un imperialista disfrazado de oveja.

Las posibilidades de ascenso de la ultraderecha de Marine Le Pen en Francia deben ir más allá de la histeria izquierdista. Francia representó una gran opción en los setenta con la incorporación del Partido Comunista del metálico Georges Marchais al eurocomunismo y su programa común con el Partido Socialista y habría que explicar las razones del fracaso del PS de François Mitterrand en el gobierno a lo largo de quince años en los que comenzó como socialista y terminó como neoliberal fondomonetarista.

En el poder, las posibilidades de gobierno de la izquierda --liberales, progresistas, socialistas-- se reducen a la gestión económica de mercado, y más si esa izquierda llegó al poder después del derrumbamiento del comunismo soviético. En este sentido, el primer tropiezo de la izquierda ha sido la incapacidad para transformar el pensamiento socialista en políticas estables de desarrollo, partiendo del razonamiento marxista impecable de la explotación, la plusvalía y la lucha de clases por la riqueza.

La URSS y Cuba evidencian el fracaso del pensamiento ideológico socialista en la gestión administrativa de los gobiernos; y si se puede pensar en una incapacidad de fondo para transformar ideas en acciones, de todos modos hay espacio para que la izquierda reflexione estrategias económicas como gobierno. China, por ejemplo, se ha ido consolidando como un país de sistema capitalista autoritario en nombre de Mao y Marx, pero más como estructura autoritaria de una burocracia que como legitimación de una ideología socialista; los ricos en China desmienten cualquier socialismo. Y esa contradicción se presenta como el punto de partida de un colapso inevitable, inclusive peor que en la URSS porque ahí hubo una casta burocrática y en China son civiles multimillonarias frente a masas empobrecidas.

La izquierda cuenta con la legitimidad política, la justificación moral y la fortaleza racional para ofrecerse como opción de gobierno, pero sus resultados reales conducen a tsunamis conservadores cíclicos. Lo malo es que las derechas en los gobiernos llevan a los mismos resultados: empobrecimiento social generalizado, aunque con enriquecimiento de plutocracias coyunturales. Y los saldos de desigualdad social de la derecha, de modo natural sientan las bases cíclicas para una nueva fase de gobiernos de izquierda.

El agotamiento del régimen de Hugo Chávez en Venezuela, la muerte de Fidel Castro en Cuba, la derechización de la izquierda en Bolivia, Chile, Ecuador, Argentina y Brasil y la intención de liderazgos de izquierda por perpetuarse en el poder en verdaderas monarquías revolucionarias como en Cuba y Nicaragua han restado autoridad política y moral a la izquierda para gobernar. Y los saldos sociales de desigualdad contribuyen a la desesperación de las masas que no encuentra en el progresismo o el liberalismo las respuestas a sus condiciones precarias de vida.

Durante el siglo XX la justificación del autoritarismo de la izquierda fue la urgencia de transformar las relaciones sociales; sin embargo, en todos los gobiernos comunistas hubo un endurecimiento como parte de la ideología, no como daño colateral. Y la construcción de un sistema utópico donde reinaría la felicidad fue la gran coartada de la izquierda que al final llevó la dictadura socialista a la ruptura y a la derecha.

La izquierda tiene que construir su opción socialista democrática, sin desaviarse hacia socialdemocracias que no son más que sistemas derechistas disfrazados de preocupaciones sociales insatisfechas. Las lecciones de los gobiernos de frente nacional de la posguerra, de la dictadura soviética, de las propuestas eurocomunistas debieran ser el punto de partida para la oferta de un socialismo democrático, pero socialismo en verdad. El esfuerzo debe ser primero intelectual y luego de organización de clases.

Antes de luchar contra la derecha, la izquierda debe combatirse a sí misma. Y partir del principio de Reyes Heroles --gran lector de Ortega y Gasset-- de que la derechización de un régimen es responsabilidad de la izquierda. La ola derechista está consolidándose pero no durará mucho tiempo por los saldos de desigualdad social previsible; y ahí es donde debería comenzar la izquierda para reconstruir el socialismo como opción de equidad social por la vía democrática y la acción de un Estado rector y responsable y no burocrático excluyente.

indicadorpolitico.mx

[email protected]

@carlosramirezh

Carlos Ramírez

Maestro en Ciencias Políticas

Periodista, Maestro en Ciencias Políticas, columnista político desde 1990, director del Centro de Estudios Políticos y de Seguridad Nacional S.C., director del portal indicadorpolitico.mx

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(1)

+
0 comentarios