La escritora bilbaína Espido Freire ha presentado un relato que ha calificado de "obsesión" sobre la vida de Alejandra Románova. "Llamadme Alejandra" (Planeta) es un "acercamiento" a la verdadera naturaleza de la última zarina, una mujer, ha dicho, "rica, noble y guapa", que era "odiada por su pueblo" por consideraba "una extranjera" y que, "aunque lo tenía todo para ser feliz, nunca lo fue".
A la presentación del último Premio Azorín de novela han asistido el vicepresidente la Diputación de Alicante Cesar Augusto, la editora de Planeta Belén López, el escritor y periodista Javier Sierra y la actriz Paula Iwasaki.
Freire explica: "El libro habla de una mujer que puede resultar antipática, a mucha gente le resultaba fría o distante. En las fotos casi siempre aparecía con gesto de desagrado y la consideraban demasiado arrogante; pero no era así, sino que padecía una timidez casi patológica". Ha explicado que había una contradicción entre "cómo ella se veía y sentía y cómo la veían las demás".
La autora confiesa que no ha sido fácil escribir: "He tenido momentos duros, he pasado por una depresión, y la labor literaria no ha sido ajena a lo que me ha ocurrido y lo doy por buen empleado. Soy una persona muy dispersa, y unir esa tensión en una novela viene bien".
Hay que recordar que Espido Freire es la ganadora más joven del Premio Planeta en 1999 con su obra "Melocotones helados". Escritora de ensayos, cuentos, novelas juveniles y un libro de poemas, presentó su obra bajo el seudónimo de Dolores Fernández de Seoane y el título "Mi nombre era Alix-La última zarina".