tendrán 19 centrales
El Reino Unido tras varios estudios, apuesta por las centrales nucleares
lunes 30 de junio de 2008, 20:41h
Desde hacía unos años, las empresas e industrias energéticas venían reclamando un cambio en la política británica en materia de centrales nucleares, pero los Gobiernos no habían logrado destrabar la situación debido a la oposición de los ambientalistas. Sin embargo, la necesidad de reducir las emisiones de gases de invernadero, fue modificando la situación hasta que se promulgó la ley que autoriza la instalaciones de las plantas atómicas.
Se espera que la construcción de las diez nuevas centrales nucleares, demanden inversiones por 30.000 millones de euros. “Las empresas energéticas están invitadas a lanzar planes para construir y operar las nuevas centrales”, dijo Hutton. La nueva ley determinará el entorno regulatorio de estas plantas, aunque el ministro advierte de que los grupos energéticos “tendrán que financiar todas las inversiones, incluido el coste del desmantelamiento y del desecho de los residuos”.
Electricité de France (EDF), E.ON, RWE y Centrica están interesados en participar en la construcción de las centrales. No está claro si Iberdrola, que en Reino Unido controla Scottish Power, intentará entrar en el proceso, ya que su principal negocio está en Escocia, donde el Gobierno regional se opone de forma vehemente a las nucleares.
Por el momento parece descartado que British Energy, la empresa pública británica que controla las nucleares en operación, participe de forma activa en las nuevas inversiones.
Muchos expertos juzgan insuficiente y tardía la medida adoptada por el Gobierno británico, argumentando que no podrán evitarse serios desabastecimientos energéticos y una grave dependencia ya que los grandes emprendimientos que ingresarán en un programa especial en 2009 no aportarán energía sino hasta dentro de 10 años.
Para 2020 el 80% del abastecimiento de gas natural será importado de países políticamente volátiles ya que 60% de las reservas mundiales de gas natural están en Rusia, Irán y Qatar. Hace poco el Gobierno británico convocó a licitaciones para construir nuevas usinas a gas logrando aprobar proyectos por 4980 MW, quedando otros 8530 MW dentro de la planificación. Existen también importantes proyectos de energías renovables como los 13 GW de eólica (incluyendo 7,5 MW en tierra firme y 5 GW en el mar) a los que deben agregarse 2,1 GW de proyectos incluidos los 1000 MW del proyecto London Array que se han aprobado el año pasado.
Entre tanto, el país deberá enfrentar limitaciones a medida que se expanda la demanda interna considerando que la actual generación de reactores nucleares y muchas plantas térmicas alcanzan el final de su vida útil, justamente dentro del período de diez años.
Para 2016, 7 GW de los actuales 11 GW nucleares del Reino Unido deberán decomisionarse. Para 2023 habrá solamente una unidad nuclear funcionando (Sizewell B) produciendo alrededor de 1 GW de electricidad. Las obsoletas plantas que queman combustibles fósiles deberán cumplir con los parámetros de emisiones de la Unión Europea establecidos en la Directiva para Grandes Plantas de Combustión en 2015. Esto significa que Inglaterra perderá más de 10 GW de su potencial instalada actual y que otros 15 GW quedarán restringidos severamente hasta su cierre definitivo.
Se trata de 6 plantas a carbón, incluyendo a Didcot y Tilbury con 8135 MW de capacidad 3 usinas que utilizan combustibles líquidos con 2504 MW que deben estar definitivamente cerradas el 31 de diciembre de 2015. Otras ocho centrales a carbón incluyendo Aberthaw, Ratcliffe y West Burton que suman una capacidad instalada de 11683 MW estarán cerradas o en vías de cierre reduciendo su aporte a sólo el 27,5% de su potencia para el último día de 2015.
Se incluyen en esta lista tres plantas a carbón que no podrán cumplir los nuevos estándares de emisiones y que serán limitadas en su capacidad.
Se estima que, deslizándose en este proceso, aproximadamente un tercio de la potencia instalada en Gran Bretaña será puesto fuera de servicio dentro de la próxima década poniendo al país en un serio riesgo de dependencia del gas importado