Los españoles "necesitaríamos 2,4 planetas para satisfacer nuestra demanda de recursos".
La población mundial habrá consumido mañana más recursos naturales de los que la Tierra puede regenerar en todo el año, por lo que se habrá agotado el "presupuesto ecológico anual" con el que cuenta el planeta, ha hoy advertido el WWF. "Estamos viviendo a costa de los recursos naturales de las futuras generaciones", ha manifestado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo.
La ONG ecologista, junto con la organización Global Footprint Network, ha aprovechado la celebración del llamado 'Día de la Sobrecapacidad de la Tierra' para alertar sobre la creciente presión que se ejerce sobre la naturaleza y sus recursos. Mientras que en 1997, la Tierra consumió los recursos naturales que regenera en un año a finales del mes de septiembre, en 2016 lo hizo el 8 de agosto y este año se ha adelantado hasta poco más de siete meses, según un comunicado de WWF.
Para calcular el consumo total de reservas naturales, Global Footprint Network utiliza cinco recursos fundamentales, cuyo consumo es inversamente proporcional a la velocidad con la que el propio planeta puede regenerarlos: los recursos fósiles, que generan energía y, a su vez, dióxido de carbono; la superficie libre de la tierra, que poco a poco, van copando los asentamientos humanos; los bosques, de los que se extrae la celulosa; los campos de cultivo y pastos en los que se producen frutas, verduras y hortalizas; y los bancos de pesca marinos de donde se obtiene el pescado.
Según los cálculos de GFN, en la actualidad la humanidad consume los recursos que producirían 1,7 planetas y han destacado que, en el caso de los españoles, "necesitaríamos 2,4 planetas para satisfacer nuestra demanda de recursos". El 60% de la huella ecológica de la humanidad responde a las emisiones de carbono responsables del cambio climático y ésta ha aumentado más del doble desde principios de los años 70.
Datos que presentan un panorama poco halagüeño para el futuro de la especie humana, más, si se tiene en cuenta que las variables expuestas no son elementos estancos sino que se interrelacionan entre sí, y por lo tanto, a medida que uno decrece los demás también se ven afectados. Por ejemplo, la tala masiva de árboles influye decisivamente en la capacidad de nuestro planeta para absorber dióxido de carbono, uno de los gases responsables del calentamiento global.
Tal y como señalan desde WWF, las soluciones para vivir dentro de los límites del planeta "están a nuestro alcance" con acciones como la firma del Acuerdo de París contra el cambio climático (2015) o la adopción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. Aun así, la Organización ha señalado que países como España "pueden hacer mucho más", por ejemplo, mediante la adopción de medidas "más ambiciosas" para la reducción de emisiones o a través de aceleración de la transición hacia el uso de las energías renovables.