El mundo entero sabe perfectamente lo que ocurre en Venezuela. Sabe que el chavismo jamás estuvo dispuesto a aceptar los resultados de las elecciones en las que la ciudadanía le dio la espalda y otorgó su confianza a la oposición que se convirtió en mayoritaria en el Parlamento. Desde que esto sucedió Maduro buscó mil y una artimañas para cambiar la situación llegando incluso a articular una nueva Asamblea Constituyente en la que el
control ha vuelto a sus fieles. Sabe que hoy Venezuela es una dictadura en toda regla en la que se ha destruido la separación de poderes, en la que las cárceles están llenas de opositores y en la que se tortura y mata, como bien denunció en un reciente y contundente informe la ONU. Informe donde queda palmario que en el país caribeño se produce una sistemática violación de los derechos humanos.
Todos conocemos esa realidad, condenada por la comunidad internacional, y se sabe el nombre del responsable: Nicolás Maduro y sus huestes chavistas que le bailan el agua y se han puesto a sus órdenes para oprimir, después de haberlo llevado a la ruina, a ese pueblo al que proclaman defender. Parece, sin embargo, que hay excepciones en ese conocimiento, -y que no son solo sus adláteres del eje bolivariano-, a juzgar por las declaraciones de Óscar Puente, portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE y alcalde de Valladolid.
Óscar Puente se ha descolgado con una sarta de despropósitos, afirmando que la crisis de Venezuela se está exagerando y sobredimensionando en España, y que no es un problema que interese ni preocupe a los españoles. Y no contento con ello ha espetado que la cuestión de Venezuela es “mucho más compleja” y que la situación es “responsabilidad colectiva de los venezolanos” y no únicamente de Nicolás Maduro. Curiosa teoría la de Puente que carga con parte de culpa a quienes padecen una dictadura. Curiosa e interesada.
Señala también el portavoz socialista que la exageración y el que haya “portada trasportada” sobre Venezuela vienen sobre todo producida por la idea de que Podemos sea un partido vinculado al chavismo. O sea, que nos trae al fresco el sufrimiento de los venezolanos -que, además, no es para tanto-, y solo interesa meterse con el partido de Pablo Iglesias.
¿Y de dónde vienen sus declaraciones con tufillo justificador de Maduro? No es detalle pequeño ni baladí que Óscar Puente alcanzase la alcaldía vallisoletana con el apoyo de “Valladolid toma la palabra y Sí se puede”, coaliciones no lejanas a la formación morada, y que haya visto con muy buenos ojos el pacto PSOE-Podemos en Castilla-La Mancha, subrayando que “no es descartable un Gobierno PSOE-Podemos en el futuro”.